12 de mayo de 2012

Romances de Blancaflor y Filomena: Lo que no leí en mi exposición

Blanca Flor y Filomena (Fragmento)


Por las orillas del río Doña Urraca se pasea
Con dos hijas de la mano Blanca Flor y Filomena.
El rey moro que lo supo del camino se volviera;
De palabras se trabaron, y de amores la requiebra.
Pidiérala la mayor, le diera la más pequeña;
Y por no ser descortés tomara la que le dieran.
-Non sea cuanto, rey Turquillo, que mala vida le hicieras...
-Non tenga pena, señora; por ella non tenga pena.
Del vino que yo bebiese también ha de beber ella;
Y del pan que yo comiese, también ha de comer ella.
Se casaron, se velaron, se fueron para su tierra:
Nueve meses estuvieron sin venir a ver la suegra.
Al cabo de nueve meses, Rey Turquillo vino a verla.
-Bien venido, Rey Turquillo. -Bien hallada sea mi suegra.
Lo que más quiero saber si Blanca Flor queda buena,
Blanca Flor buena quedaba; en días de parir queda,
Y vengo muy encargado que vaya allá Filomena,
Para gobernar la casa mientras Blanca Flor pariera.
-Filomena es muy chiquita para salir de la tierra;
Pero por ver a su hermana vaya, vaya en hora buena.
Llévela por siete días; que a los ocho acá me vuelva;
Que una mujer en cabellos no está bien en tierra agena.
Montó en una yegua torda, y ella en una yegua negra:
Siete leguas anduvieron sin palabra hablar en ellas.
De las siete pa las ocho, Rey Turquillo se chancea;
Y en el medio del camino, de amores le requiriera.
-Mira qué haces, Rey Turquillo, mira que el diablo las tienta;
que tú eres mi cuñado, tu mujer hermana nuestra.
Sin escuchar más razones ya del caballo se apea;
Atóla de pies y manos, hizo lo que quiso della;
La cabeza le cortara y le arrancara la lengua,
Y tiróla en un zarzal donde cristiano non entra.
Pasó por allí un pastor; de mano de Dios viniera.
Por la gracia de Dios padre a hablar comenzó la lengua.
-Por Dios te pido, pastor, que me escribas una letra:
una para la mi madre, ¡Nunca ella me pariera!
Y otra para la mi hermana, ¡nunca yo la conociera!
-Non tengo papel ni pluma, aunque tenerlos quisiera...
-De pluma te servirá un pelo de mis guedejas;


si tú non tuvieras tinta con la sangre de mis venas;
y si papel non trajeres, un casco de mi cabeza.
Si mucho corrió la carta, mucho más corrió la nueva.
Blanca Flor, desque lo supo, con el dolor malpariera;
Y el hijo que malparió, guisolo en una cazuela
Para dar al Rey Turquillo, a la noche cuando venga.
-¿Qué me diste Blanca Flor, qué me diste para cena?
De lo que hay que estamos juntos nunca tan bien me supiera.
-Sangre fue de tus entrañas gusto de tu carne mesma...;
pero mejor te sabrían besos de mi filomena!
-¿Quién te lo dijo, traidora? ¿Quién te lo fue a decir, perra?
¡Con esta espada que traigo te he de cortar la cabeza!
Madres las que tienen hijas, que las casen en su tierra;
Que yo, para dos que tuve, la Fortuna lo quisiera,
Una murió maneada y otra de amores muriera.



Romancero español: colección de romances selectos desde el siglo XIV hasta nuestros días. Introducción y notas de José Bergua. Madrid. Ediciones Ibéricas.








BLANCA FLOR FILOMENA




Canción de Violeta Parra




Estaba la mor estaba
entre la paz y la guerra
con sus dos hijas querias
Blanca Flor y Filumena.
Con sus dos hijas querias
Blanca Flor y Filumena.

El Duque Don Bernardino
se enamoro de una de ellas,
se caso con Blanca Flor
y pena por Filumena.
Se caso con Blanca Flor
y pena por Filumena.

Y despues que se caso
se la llevo a lejas tierras,
cumplÌo los nueve meses
volvio a casa de su suegra.
CumplÌo los nueve meses
volvio a casa de su suegra.

Buenos dias tenga maire
muy buenos hijo los tenga,
como quedo Blanca Flor?
en vispera parir quea
y le manda a suplicar
que le empreste a Filumena.

Como la has de llevar hijo
siendo muchacha doncella,
yo la llevare señora
como prenda suya y nuestra,
Yo la llevare señora
como prenda suya y nuestra.

Toma muchacha esta llave
abre ese cofre dorao
y ponte el mejor vestio
pa que vai con tu cuñao.
Y ponte el mejor vestio
pa que vai con tu cuñao.

El Duque don Bernardino
al anca se la llevo
y en el medio del camino
su pecho le descubrio
despues de cumplir su gusto
la lengua se la corto.

Con la sangre de su lengua
ella una carta escribio
a un pastor que va pasando
que por señal lo llamo.
A un pastor que va pasando
que por señal lo llamo.

Toma pastor esta carta
llevasela a Blanca Flor.
Blanca Flor de que la habido
con el susto mal pario.
Blanca Flor de que la habido
con el susto mal pario.

El Duque don Bernardino
a un peñazco se arrimo,
que lo hizo diez mil peazos
y el diablo se lo llevo.
Que lo hizo diez mil peazos
y el diablo se lo llevo.




y




INFORMANTE: Milagros Rego Carrasco (Jerez de la Frontera, Cádiz)
RECOGIDO POR: Miguel Ángel Peña



Por la provincia de Asturias
se pasean dos doncellas.
Ha pasado un caballero
y se ha enamorado de ellas.
Se casó con Blancaflor
sin despreciar a Filomena.
El caballero es de tropas,
pa la guerra se la lleva
y a la venida pacá
se ha llegado an ca la suegra.
-Buenos días tenga, suegra,
yo vengo por Filomena,
que Blancaflor está de parto,
la quiere a su cabecera.

Y dándole los consejos,
que es mocita y doncella,
ha cogido un caballo,
Filomena en una yegua.
Y a la bajita de un cerro
se encontró con una cueva.
Que quiso ella, que no quiso,
su gusto logró con ella.
Después que logró su gusto,
hizo un hoyito en la arena.
Medio cuerpo la enterró,
medio lo ha dejado fuera.
Viva le sacó los ojos,
viva le saca la lengua.
-¡Si viniera un pastorcito
de lejos de aquestas tierras,
con pluma, papel y tinta,
metida en su cartuchera!

Y estando en estas razones,
el pastor a la vera llega.
-Señora, no traigo tinta,
ni pluma en mi cartuchera.
-Mi lengua sirve de pluma,
mis ojos de tinta negra,
para escribirle una carta
a mi hermana que la lea.

Y estando en esta razón,
el pastor a la hermana llega:
-Blancaflor, toma esta carta
de tu hermana Filomena.

Al coger la hermana la carta,
al suelo cayó desmayada.
Del mal sustito parió,
lo frió en la cazuela
Para cuando venga Tarquino
tenga la cena hecha.
-Blancaflor, ¿qué hay de cenar?
-Lo que hay en la cazuela.
-Blancaflor, di la verdad,
¡Qué carne más dulce es ésta!
-Más dulce era la honra
de mi hermana Filomena.

Con un puñal de dos filos
la cabeza le cortaba.
-Y esto te lo hago, Tarquino,
por mi hermana Filomena!

3 comentarios:

  1. Hola, no publicarías la fuente del romance de Blancaflor y Filomena?

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  2. https://books.google.com.ar/books?id=cUHHGFIJm4IC&pg=PA259&lpg=PA259&dq=Por+las+orillas+del+r%C3%ADo+Do%C3%B1a+Urraca+se+pasea++Con+dos+hijas+de+la+mano+Blanca+Flor+y+Filomena.&source=bl&ots=sRxJXuwXDt&sig=iG9WdKfEKBB1Raacd0iq134PfIg&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwjQ-brvnKzSAhVJkpAKHRffCq0Q6AEIJTAC#v=onepage&q=Por%20las%20orillas%20del%20r%C3%ADo%20Do%C3%B1a%20Urraca%20se%20pasea%20%20Con%20dos%20hijas%20de%20la%20mano%20Blanca%20Flor%20y%20Filomena.&f=false

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  3. No sé si podés seguir el link anterior que te pegué, es un libro que consulté online:
    Romancero español: colección de romances selectos desde el siglo XIV hasta nuestros días. Introducción y notas de José Bergua. Madrid. Ediciones Ibéricas.

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