Autocronograma

AUTOCRONOGRAMA

2008: 23 años deseando esta carrera.

2010: Bitácora de quien estudia en Puán porque la vida es justa y (si te dejás) siempre te lleva para donde querés ir.

2012: Crónicas de la deslumbrada:Letras es todo lo que imaginé y más.

2013: Estampas del mejor viaje porque "la carrera" ya tiene caras y cuerpos amorosos.

2014: Emprolijar los cabos sueltos de esta madeja.

2015: Pata en alto para leer y escribir todo lo acumulado.

2016: El año del Alemán obligatorio.

2017: Dicen que me tengo que recibir.

2018: El año del flamenco: parada en la pata de la última materia y bailando hacia Madrid.

14 de mayo de 2015

Daniel Link es amorosamente genial

Le mando por campus un mensaje de agradecimiento por sus comentarios sobre poesía y traducción y me contesta por el mismo medio (Qué bien hace saber que la tan temida locura es un mal compartido y arrinconable):

El foro de Siglo XX es un lugar genial

Pascal Quignard: sobre las sirenas y las dos músicas
de Marcos Perrone - jueves, 7 de mayo de 2015, 05:37
 
Amigos/as, pensando en una posible articulación entre lo que estuvimos viendo de Darío y de Pound, ayer recordaba un librito de Pascal Quignard, Butes (Sexto Piso, 2011). Es un libro que Quignard dedicó al personaje del remero Butes, que se zambulló en el mar para ir hacia el canto de las sirenas. La escena está tomada de las Argonáuticas de Apolonio. Cuando la nave Argos pasa junto a la isla de las sirenas, Orfeo irrumpe con una ejecución aturdidora de su cítara que tapa el canto seductor y restituye a los remeros a su movimiento coordinado. Pero Butes rompe el cerco del conjuro órfico, salta de la nave y nada hacia la isla encantada. “…la música de la cítara fabricada por la mano del hombre obstaculiza la potencia anonadadora del canto animal. Traduzco por canto animal lo que Apolonio llama αχσιον αυδεν. Voz 'acrítica', es decir, no separada, indistinta, continua. El pensamiento de Apolonio es claro. Para él, existen dos músicas. La una es de perdición (definida admirablemente al decir que arrebata el retorno), la otra órfica, salvífica, articulada, colectiva, es la que procura su unanimidad y por ello asegura la rapidez a los remos de los remeros. Exclusivamente humana, ordenada, ordenante, ella ordena el regreso. La música órfica al igual que el pensamiento filosófico tienen miedo. Allí donde el pensamiento tiene miedo, la música piensa. La música que está ahí antes de la música, la música que sabe 'perderse' no tiene miedo del dolor. (…) El canto de antes de la lengua articulada se zambulle –simplemente se zambulle, se zambulle como Butes se zambulle- en el duelo de la Pérdida. ¿Adónde va? Va allí donde escucha que se pronuncian unos sonidos mucho más apremiantes que los nombres mismos.” (pág. 15) (Más adelante escribe que la música occidental se ha ido volviendo cada vez más órfica: “La música occidental sacrificó el baile originario que sin embargo pertenece al núcleo arcaico.”) Bueno, me pareció una referencia linda para compartir en este contexto. Saludos, hasta el lunes, Marcos Perrone
 

Link y la traducción

Recibimos, sus alumnos y alumnas, vía campus.

La traducción de "Für Walter Jens" propuesta por Trotta (pág. 163) está casi bien (mis opciones sólo se justifican estéticamente), salvo el final: "zu immer" es "para siempre" lo que, separado por guiones (como Celan lo hace) da "siempre-, siempre- / parapara". "asíasí", cualquiera lo nota, suena obsceno.
¿Para qué se traduce? Para producir, en la propia lengua, una herida y una apertura. Traducir no tiene que ver con la lengua otra sino con la lengua propia: ¿cómo la pongo en relación de extranjeridad consigo misma? No hay que traer el texto extranjero a la lengua propia, sino llevar la lengua propia al texto extranjero. Para eso, hay que pensar en la propia lengua y hacer con ella lo que el texto quiere. Importa tanto, pues, el reconocimiento del texto extranjero como el desconocimiento de la lengua propia.
Saludos
DL
pd: me reservo "Todesfuge" para leerlo la semana próxima en alta voz. Me quedó precioso.



Algunas traducciones de Celan (2)
de Daniel Link - miércoles, 13 de mayo de 2015, 12:35
 
2) "Largo".
"heidegängerisch" es un neologismo celaniano (de los muchos que inventa). No hace falta saber alemán para darse cuenta de que en él resuena el nombre terrible: Heidegger. "Cercana caminera de la landa" es de Aldonza Lorenzo (una tabernera española del siglo XVI): ¿qué tienen que ver la landa o la policía caminera? Por otro lado, la estructura original es adj + nombre, que habría que respetar. Propongo "cercanía (nombre) heidesenderiana (mi propio neologismo, que junta el nombre terrible con el sendero, por el que se pasea (gangen) e invierto el orden por razones rítmicas.
Si uno entiende la puntuación (en cualquier lengua), sabe que el guion (-) separa y no que junta. Traducir "más grandes que la muerte yacemos" es una burrada olímpica. Mi lección, si no correcta, es más fiel al gesto poético de Celan, que opera morfológicamente en relación con los nombres (la lengua alemana es aditiva).
"Collera de mirlos": ¿qué quiere decir? Otra vez Aldonza Lorenzo. Paar es par, pareja (sí: collera es pareja de pájaros, ¿pero quién lo sabe?).
"Aunadas": "gemeinsam" tiene la misma raíz que Gemeinschaft (comunidad): ¿para qué perderla? Lo "migratorio" no sé de dónde sale, pero supongo que el traductor pensó en mirlos buscando trabajo.
Metastasen es metástasis, qué duda cabe. Pero "Meta-stasen" separa los dos morfemas y nos exige que los leamos separadamente, incluso cada uno en un verso diferente. "Stasen" es estasis, e incluso éxtasis (tema heideggeriano). En la versión Almodóvar, todo lo que tiene que ver con Heidegger desapareció por arte de flamenco. Lo repongo (aún a riesgo de cometer alguna arbitrariedad, porque es la razón de ser del poema): Heidegger y Celan, dos mirlos muertos colgados juntos del gancho de la guerra.