28 de diciembre de 2011

De la utopía como inconducente al "siempre luché por las utopías" consolador

“Las generaciones de la postdictadura cargan con la angustia y con la lucidez de que estar arriba de la torre (metáfora para la generación más joven que se levanta sobre los hombros de la anterior) es estar presos, y desde esa angustia y esa lucidez escriben. Porque además de experimentar intensamente su condición de reclusos, perciben que sus pies se afirman en huesos NN y en hombros de sobrevivientes de la militancia, que por su parte tienden a mantener con su pasado un vínculo demasiado conflictivo: no consiguen examinar abiertamente su lucha, sus errores, sus aciertos, sus viejas certezas, no logran criticarse y valorarse sin tapujos ni eufemismos, ofrecerse con sinceridad a la crítica implacable de los que nacieron después.
¿Es necesario dar ejemplos? Vamos a uno: el cambio de valoración de la palabra “utopía”. Quienes en los años 60 y 70 utilizaban esa palabra con desprecio, para indicar el carácter inviable y políticamente inconducente de un proyecto político que, porque era una utopía, debía desecharse para buscar uno realmente posible y transformador, hoy suelen decir “yo siempre luché por las utopías”. Cambian sin admitirlo y empiezan a resignarse a “la utopía” como algo valorable, sin hacerse cargo de la derrota que semejante cambio implica. No explican que hoy entienden que sus anhelos eran en verdad una utopía: eso supondría una evaluación crítica de su pasado que se puede compartir o no. Más bien pronuncian el sustantivo utopía desafiantes, insinuando o afirmando claramente que les pertenece desde siempre, que los caracterizó como gente militante y los caracteriza hoy, al contrario del escepticismo y la resignación de sus hijos y nietos. Es decir, proyectan en los nuevos la derrota que ellos –no los nuevos- sufrieron, para no pensarla, para no examinar la resignación con que caracterizan hoy sus pasiones políticas. Son ellos los que están vencidos pero para sentirse vencedores proyectan sus desastres sobre los que nacieron después y no participaron de esa guerra.”



Elsa Drucaroff. Los prisioneros de la torre. Política, relatos y jóvenes en la postdictadura. Emecé. 2011.

13 de diciembre de 2011

Final de Norteamericana

Maravilloso final para maravillosa cursada con maravilloso programa y docentes y lecturas. Libreta con 9: 10 en el final y ocho de promedio de cursada.

Me tocó Huckleberry Finn. Plantée la pregunta inicial de Said sobre quién tiene permiso para narrar y desde allí la elección de Twain del niño semianalfabeto, semihuérfano y marginal como voz que describe la sociedad sureña norteamericana.
Enganché con la idea de Spivak de que el sujeto subalterno no tiene voz (su artículo "¿Puede hablar el sujeto subalterno?" es muy interesante) y la forma en que el negro fugitivo, Jim, es narrado por los niños Huck y Tom Sawyer adjudicándole desde un escudo de armas hasta inscripciones en piedra sacadas de novelones para representar su papel de cautivo. El único momento en que Jim habla por sí mismo es el que le cuenta a Huck sobre su hijita sordomuda y eso no es retomado nunca más en la novela.

Bueno, ya dije que tendría que ponerme a escribir mis hipótesis prolijamente...

11 de diciembre de 2011

5 hipótesis sobre Literatura Norteamericana

Ya están las 5 listas para el final del martes. Sobre mis cinco temas: Huckleberry Finn, "Recitatif" de Toni Morrison, poesía de Lagston Hughes, poesía amerindia contemporánea y Faulkner (Intruso en el polvo + cuatro cuentos).
Debería escribirlas. Preparar cinco divinos artículos que, por lo que vi en la red, no hay demasiados sobre este enfoque.
Además, de las cinco solamente voy a poder hablar de la única que me toque en el final: ¿Y las otras cuatro a quién se las cuento?

La casa hecha de atardeceres


Premio Pulitzer en 1969 e inicio del Renacimiento amerindio, recién se acaba de traducir al castellano. (¿La casa está hecha de alba, de aurora o de atardecer?)

Ayer leí sobre esta autora en Cuerpos que importan. Hoy me la encuentro blogueando


Granite & Rainbow




“Claroscuro”, de Nella Larsen (Editorial Contraseña)

Recomendaciones Reseñas — 11 diciembre 2011



“Claroscuro” es una sorpresa. Quizás porque el final te deja con la boca abierta, quizás porque nada tiene que ver con esa obra maldita que nos enseñan a los filólogos ingleses en la carrera “El hombre invisible”, de Ralph Ellison, quizás porque tiene mucho de “Diario de un ama de casa desquiciada”, de Kaufman, un poco de Sylvia Plath, un poco de “Reina Lucía”, de Benson. Es una sorpresa por la fluidez con la que narra el racismo, la marginación, el falseamiento de identidad, el querer y no ser. Es una sorpresa conocer, en las primeras páginas del libro, la realidad de la escritora. Desde el título de la novela, a la ilustración de la siempre genial Sara Morante, hasta el final mismo, “Claroscuro” es una novela de lectura obligatoria.

Esconderse para no huir. Disfrazarse para no sufrir. Enmascararse (qué razón tenías, Françoise, cuando decías que nada aliviaba más que una máscara) para poder vivir. Esconder el alquitrán para no desistir en el ahogo de la sociedad. Así podría definirse “Claroscuro”: el paso del negro al blanco sin encontrar en el camino menos sufrimiento que si lo hiciésemos al revés. Conclusión: el dolor no desaparece con el blanco; el blanco es, en sí, el epitafio. Las dos protagonistas de la novela, Irene Redfield y Clare Kendry (Bellew de casada), son negras blancas. Es decir, su aspecto no las delata como negras, perteneciendo a esa raza. Y mientras la primera, Irene, no esconde su identidad, la segunda sí que lo hace. Y lo hace, al menos, hasta que se reencuentran, muchos años después, y comienza a echar de menos habitar entre gente que es igual a ella. Las raíces, se llaman, y ella las redescubre. Tarde o no, acertadamente o no, justamente o no, Clare Kendry pasa a formar parte de la vida de una Irene Redfield a la que no acaba de gustarle esa intromisión en su vida. Es el hogar el poder, igual que pasaba en “Reina Lucía“. Y, en cierto modo, Irene Redfield es la Sylvia Plath de “Diario de un ama de casa desquiciada”, publicada en Libros del Asteroide: es esa mujer encerrada en una caja de cristal que ve su vida pasar al lado de un hombre infeliz que busca consuelo en otro cuerpo, en otra casa, en la calle misma si hace falta; es esa mujer insatisfecha que, pese a no esconderse, necesita de un refugio donde estar, sin más: estar. Y ese sitio donde está lo invade la bella y egoísta Clare Kendry, a la que es difícil resistirse. Y su castillo en el aire comienza a dar bandazos. Sálvese quien pueda.

“Claroscuro” habla de la verdad, sin tratarla, porque de lo que habla en realidad es de la mentira, y del egoísmo, y de las apariencias. Y la envidia. Por momentos le parecerá al lector encontrarse en el Londres o en la Nueva York victoriana más asquerosa, donde lo único importante, como en “La edad de la inocencia”, es la apariencia: pretender. Y habla también de la manipulación como único modo de supervivencia. El principio y el fin es la falsedad. De ahí que la novela hable de la verdad sin tocarla ni mirarla a los ojos: porque nos muestra la sociedad más repelente de todas, la racista, la de los guettos, la de los prejuicios. Y es que América siempre ha sido el mejor protagonista principal; el personaje al que más amamos odiar. “Claroscuro” vuelve a conseguirlo.

Dicen en la introducción del libro que “Claroscuro”, “no sólo trata la identidad racial, sino que también explora la relación entre apariencia y realidad, el engaño, la manipulación y la identidad sexual”. Sólo falta que el lector descubra quién encarna qué: ¿Será Irene Redfield la manipuladora o lo será Clare Kendry? ¿Escapa alguna de las dos del pecado recurrente de la sociedad americana de la Nueva York de los años veinte? ¿Se salvará alguna de nuestro juicio? “Claroscuro” es toda una sorpresa, no por el final, ni por la fluidez, ni por estar bien escrita, ni por conocer la realidad de la autora o la realidad de los personajes; es una sorpresa por su genialidad. Quien se acerca a este libro no espera lo que le viene encima, y esa es su grandiosidad. Es difícil que una novela sorprenda, y “Claroscuro” lo consigue. Quizás por la distancia con la que la leemos, pero qué más da. “Claroscuro” es un pequeño gran milagro que hay que disfrutar.



Tomado de http://www.graniteandrainbow.com/?p=2553

3 de diciembre de 2011

Sincretismo faulkneriano

"—Jej —dijo Aleck Sander. No era risa. Pero nadie creyó tampoco que lo fuera—. ¿Cómo puedes pensar que este caballo va a cargar con lo que desentierres cuando no quiere cargar siquiera aquello con lo que pretendes desenterrarlo?
Pero él había pensado ya también en eso, recordando lo que le contara su abuelo de los viejos tiempos cuando podía cazarse el ciervo y el oso y el pavo salvaje en el condado de Yoknapatawpha a doce millas de Jefferson, de los cazadores: el mayor de Spain que había sido primo de su abuelo y el viejo general Compson y el tío Ike McCaslin, tío abuelo de Carothers Edmonds, vivo aún y con noventa años, y Boon Hogganbeck la madre de cuya madre había sido una chickasaw y el negro Sam Fathers cuyo padre había sido un jefe chickasaw y la mula de caza tuerta del mayor de Spain, Alice, que no se asustaba siquiera del olor del oso y pensó que si uno fuese realmente la suma de sus ancestros era una lástima que a aquellos ancestros que le habían convertido en furtivo violador de cementerios rurales no se les hubiese ocurrido equiparle con algún descendiente de aquella mula tuerta inespantable para transportar sus instrumentos de trabajo."



William Faulkner. Intruso en el polvo.

Efecto Faulkner

Empecé a leerlo y mi primera reacción fue de rechazo completo: ¿Qué hace este WASP asqueroso en el programa de Averbach? Después de Morrison, de Hughes, de Erdrich, no podía avanzar ni con Intruso en el polvo ni con los cuentos de indios de cartón pintado y negros estereotipados.

Y de repente fui encontrando cositas... Creo que avancé por la rareza de la prosa, por el modo de enredar en lo que cuenta.
Y terminé poniendo en mi blog (el otro) un post titulado: Faulkner feminista y otro, Faulkner mulato. Hasta creo que se me está ocurriendo una de esas cosas que nunca sé cómo plantear delante de docentes serios pero que siempre intento pintar de academicismo aunque sean delirios totales: ¿Qué tal una hipótesis para mi final sobre las formas de penetración negra, india y femenina que este blanco sureño aristocráico ha dejado entrar en su literatura?

Copio de allá:

Faulkner mulato
"...la vieja Molly, la mujer de Lucas, cuya madre había sido esclava del anciano doctor Habersham, el abuelo de la señorita Habersham, y ella y la señorita Habersham tenían la misma edad, nacidas la misma semana y amamantadas ambas por la madre de Molly y criadas juntas casi como hermanas, como gemelas, durmiendo en la misma habitación, la blanca en la cama, la negra en un catre a los pies casi hasta que Molly y Lucas se casaron, y la señorita Habersham había sido madrina del primer hijo de Molly en la iglesia de los negros."



William Faulkner, Intruso en el polvo.



Faulkner feminista

"Los jóvenes y las mujeres, ésos no tienen prisa. Pueden escuchar. Pero un hombre de mediana edad como su pa o su tío, ésos no pueden ya. No tienen tiempo. Están demasiado ocupados con los hechos. Procure no olvidarlo; algún día puede serle útil. Si necesita hacer alguna vez algo que se salga de lo normal, no pierda el tiempo con los hombres; procure que le ayuden las mujeres y los niños."


William Faulkner. Intruso en el polvo.

27 de noviembre de 2011

Hallazgos en casa

Estuve dando una recorrida por mis estantes, mis "nobibliotecas", buscaba algo sobre Faulkner o Twain para Norteamericana cuyo final se supone estoy preparando para el 13 de diciembre.
Es increíble todo lo que tengo en casa y cómo se me superpone en capas inmanejables lo que compré en otras vidas y no me acuerdo y lo que compré ayer y tampoco me acuerdo y lo que era de mi vieja y lo regalado y qué sé yo.
No encontré nada de Norteamericana pero Española II no deja de marcar territorio en mi vida: me encontré una edición de Rinconete y Cortadillo de ediciones Huemul de 1966 (No la leí, no tiene mi firma así que no la compré yo. ¿Sería d emi vieja? Pero me suena que hace más de tres años que anda conmigo). Y un poco más arriba otra de Rinconette y Cortadillo con El licenciado vidriera del 1943 y firmada por mi viejo con la indicación de su escuela secundaria. 13 años tenía mi papá en ese año.

24 de noviembre de 2011

Planes

No terminé de cursar este cuatri ni de planificar finales pero ya estoy mirando nuevas materias y programas. Lo bueno es que no soy yo sola sino deporte típico de Puán cada cuatrimestre.
Por ahora tengo seguro el seminario de Vila y las Novelas Ejemplares (para mis sábados a la mañana), las ganas del seminario de Montes sobre literatura fantástica y utopía en la literatura inglesa (ya sé que me lleno de seminarios pero me encantan) y como materia Española I con Funes que dicen que no me tengo que perder, que yo venía esquivando por mi inevitable odio por El Cid pero que el año que viene no tiene Cid (El problema es que es PD y habrá mucha gente y mucha paranoia que me cuesta alejar de mí).
Para el verano también estuve mirando el seminario de Mancini de literatura argentina. La lista de novelas es deslumbrante. El horario es de mañana y quizás solamente pueda ir la primer quincena de febrero pero ¿por qué no?

23 de noviembre de 2011

En mi muro de feis

Dejénme ser alumna un rato: ¡Me saqué un 9 en el 2do parcial de Literatura Norteamericana!!!!

Gisella Gilliitooh Mansilla la felicito profee!! :)

Alicia Cantero Ni hablarrr, como me divierto cn tus comentarios y para colmo son ciertos

Paula Irupé Salmoiraghi Como la vida mesma che

Lucas Hereñú Paula! Banca un poco qeres? Solo 9 y 19 tus notas?? .______.

Dani Torres Felicitaciones! :)

Lucas Hereñú ‎9y 10 qise escribir

Silvia Sassone How great! Congratulations

Norma Cristina Cozzi Bien!!!! Felicitaciones.

Paula Irupé Salmoiraghi Hereñú: el primer parcial de esta materia me saqué 7

Lucas Hereñú I no lo publicaste. Presumida :P

Rafael Sturla Felicitaciones alumna Irupé!!! :)

Alejandra Preta Ferreyra CONGRATS!!!

Juan Diego Vila Nunca me habría imaginado algo malo en vos............ FELICITACIONES.

Márgara Averbach GENIAL..., en serio.

Paula Irupé Salmoiraghi Uy, muchas gracias!!!! Ojo, alupnos desacatados, que acá están mis profes felicitándome...

13 de noviembre de 2011

Mi extraña manera de preparar Argentina II


Sur Queer. Viernes 18 de noviembre

Coloquio internacional organizado por NYU Global Research Initiatives y New York University – Buenos Aires. La intención es dar una mirada de conjunto que lea las políticas y éticas de la sexualidad que atraviesan el proyecto de la revista Sur y pensar intersecciones y resonancias en las intervenciones más amplias sobre cosmopolitismo, modernidad y autonomía cultural que definen el rol de la revista. “Interrogar los modos en que cultura moderna y disidencia sexual se anudaron en los diferentes momentos y voces que construyeron Sur”. Participan Sylvia Molloy, Laura Arnés, Ulrich Baer, Leonora Djament, Álvaro Fernández Bravo, Gabriel Giorgi, Mariano López Seoane, Adrián Melo, Judith Podlubne y Ariel Schettini.

La apertura es a las dos de la tarde a través del discurso de Ulrich Baer. Leonora Djament participará de la segunda mesa con una ponencia sobre “H. A. Murena: un anómalo en la revista” y Sylvia Molloy, autora Desarticulaciones y de El común olvido, forma parte de la tercera mesa con “Sur revisited”.

En NYU Buenos Aires, Anchorena 1314, a partir de las 14.

10 de noviembre de 2011

Grandes amores

Cuando entré a la carrera pensaba en elegir como orientación Literatura argentina y Latinoamericana. Todavía creo que lo que más me interesa es lo que se escribe y lo que se lee en América (qué pena que Norteamericana pertenezca a Extranjeras). Pero después, con Panessi y cía, la Teoría Literaria me deslumbró y considero como desafío (es el ärea que más me cuesta) dedicarme a ella. Claro que cursar Española II y seminarios pasados y próximos sobre El Quijote y el Siglo de Oro fue amor amor a primera, a segunda y a tercera vista y me muero cuando las chicas me dicen "Pensé que eras del Área" y yo sin elegir aún.
Tendré que ver con quién me caso, a quién mantengo de amante y quién permanece como amor platónico.

8 de noviembre de 2011

Desqui

Tengo la tarde libre y parcial de Norteamericana el viernes pero me cuesta desquijotizarme y cambiar de tema...

Rep y Cervantes en Azul

Dibujando a Cervantes



Por Julia D´Onofrio



Tomado de http://melioralatent.blogspot.com/2011/11/dibujando-cervantes.html







Muchas cosas hay para contar de la visita a la ciudad de Azul de la última semana, así que empecemos por el principio de las Jornadas Cervantinas, que tuvo una inauguración perfecta.

En la plaza Don Quijote, donde están las esculturas de Regazzoni sobre los personajes cervantinos, durante una noche con una temperatura más que agradable, se invitó a todos los azuleños a descubrir el mural que había pintado Rep para hermanar su ciudad del medio de la pampa con Alcalá de Henares (en la foto de arriba se adivina el mural por detrás de la pantalla de proyección, un poco demasiado fina para cumplir su cometido, a decir verdad). Antes y en ese lugar, José Manuel Lucía Megías, dictaría una conferencia sobre la vida de Cervantes.

Estaba todo listo, llegaron los protagonistas, se encendió el sonido y luego de las formalidades de rigor con las que se dan comienzo a los actos (siempre tan prescindibles, nunca faltos de ridícula pomposidad), allí y entonces, comenzó la magia.

Lucía Megías logró el equilibrio perfecto de información, encanto, poesía y divulgación. Todos los espectadores, vecinos, especialistas y niños llevados por sus padres, fuimos cautivados por su reconstrucción de la vida de Cervantes, de la que de hecho se sabe tan poco.

Mientras él hablaba se proyectaban dibujos de Rep, como los videos que habían amenizado la espera, con las muestras de su trabajo en el muro azuleño que teníamos frente a nosotros. Pero inmediatamente empezamos a descubrir que los dibujos y las palabras tenían mucha coincidencia. De lo que hablaba José Manuel se veía un reflejo en la pantalla. Ya lo tendrían todo grabado y planeado desde antes, pensamos...

Pero, no, no era así. No nos lo habían anunciado: fue una sorpresa bien guardada y perfectamente calibrada. Rep estaba allí mismo, a un costado, dibujando in situ y en "tiempo real". Llevado por la reconstrucción de la vida de Cervantes que hacía Lucía Megías, él iba dibujando su propia versión o visión.



Pude hacer un video casero y de muy mala calidad de algunos minutos de la conferencia-show multimedia. No logra ser un documento preciso, supongo que los Azul pronto sacarán un video genial con todo esto, pero al menos aquí puede verse ahora un mínimo testimonio de lo que fue esa noche que tuvo mucho de mágica. (Ver en Youtube)






Antes de que terminara la conferencia (no era difícil calcular cuánto faltaba, tratándose de la vida de Cervantes), quisimos verlo a Rep trabajando.




Fue más sencillo de lo que creímos y pudimos sacarle fotos bien de cerca.



No éramos los únicos curiosos, como se podrán imaginar.


Rep usaba hojas grandes, marcadores negros y a algunos dibujos, les daba una terminación mojando el dedo en café o en vino.






Para terminar, no sé si fue uno de mis dibujos preferidos (¡pasaba tan rápido de uno a otro que no dejaba de enamorarme de uno cuando ya empezaba otro!), pero sí que se inspira en uno de mis textos preferidos de Cervantes: la dedicatoria y prólogo al Persiles, escrito poco antes de morir.







Nota final para romper la magia con la pseudoacademia:

Quería dejar sentado que en los últimos minutos del video que grabé, José Manuel Lucía Megías lee el famoso soneto de Cervantes sobre el que yo basaba mi ponencia en las Jornadas Cervantinas ("¡Voto a Dios, que me espanta esta grandeza!"). Fue un gran placer oírselo leer, como sólo pueden leer los españoles a Cervantes, aunque no estoy de acuerdo con su modo de entenderlo, como si la primera voz que allí aparece fuera la del propio autor (que todo puede ser, pero no es como yo lo entiendo).


Publicado por Julia en 09:24

7 de noviembre de 2011

Casa Ronco




























Es maravillosa, increíble y nos recibieron divinamente.





Un siglo atesorando historias

Por Eduardo Agüero Mielhuerry

Bartolomé José Ronco tuvo una vida de alegrías y sinsabores, de éxitos y derrotas, pero, por sobre todo, su existencia estuvo destinada a la solidaridad y la cultura. De profesión abogado, amante de la carpintería, coleccionista y asiduo lector, dejó para nuestra comunidad uno de los más importantes legados: su hogar.
La antigua casona, donde vivió con su esposa María de las Nieves Clara Giménez y su hija Carlota Margarita, es actualmente un faro cultural en medio del vaivén indeciso de la cotidianeidad. Porque no se trata de un espacio cargado de simples recuerdos, por el contrario, la histórica esquina conserva entre sus paredes todo tipo de vivencias y emociones...

A partir del sábado 24 de noviembre de 2007, la historia cambió para la Casa Ronco. El hogar que perteneciera a la familia, abrió sus puertas en lo que fuera una "prueba piloto".
Afortunadamente, el acompañamiento de la comunidad logró que la Comisión Directiva de la Biblioteca Popular de Azul "Bartolomé J. Ronco", con el aporte invalorable de la Municipalidad de Azul, decidiera abrir al público la Casa diariamente desde el 1 de diciembre.

Ya han pasado dos años . Actualmente, el libro de visitas atesora más de tres mil firmas de quienes han recorrido este particular espacio y alcanza con echarle un vistazo para compartir las emociones que sienten los visitantes: "Un recorrido muy movilizador y una experiencia que nos recordó costumbres y tradiciones..." (Norma Mallet-Azul); "Maravillados de ver, percibir, dos grandes personalidades, dos fuertes identidades de vida tan profunda, reflejadas en las grandes colecciones que han quedado para la ciudad y para el mundo" (Flia. López Segura; Barracas Bs. As.); "Encantada de encontrar un lugar donde se respeta a nuestros maestros, Azul ciudad sorprendente!" (Nora Ballesteros; Don Torcuato, Bs. As.); "He descubierto con absoluto placer un mundo mágico y maravilloso que me llena de orgullo como azuleño. Ojalá sea la marca que nos identifique en la eternidad" (Pablo Knopoff; Azul); "Esta visita me ha conmovido. Es como visitar un lugar de La Mancha "de cuyo nombre no quiero acordarme..." (Hilda Rodríguez; Mayagüez, Puerto Rico); "Un saludo desde Viña del Mar, con mucho agrado de ver que existe preocupación por conservar las tradiciones..." (Michelle Bäpre; Chile).

Sin dudas, quienes han recorrido la biblioteca privada del Dr. Ronco, la sala o el famoso "patio de las camelias", entre otros "rincones", se han llevado grabadas en el corazón múltiples enseñanzas sobre lo que el amor y la pasión pueden hacer.
Así, continuando con el ideal de despertar diversas sensaciones dejando ricas enseñanzas, la Casa Ronco permanece abierta de martes a sábados de 16 a 20.

"Usted está invitado a la Casa del inolvidable Don Bartolomé. Los lugares que han sido contenedores de vida conservan los ecos de otras voces, las huellas de otras manos, las marcas de otras miradas. Los objetos talismánicos que testimonian restos de vida que están cargados de sentimientos íntimos, polifónicos, inenarrables. Sólo hay que saber mirar... y escuchar. Las puertas están abiertas."

Allí estuvimos






Nuestra Ciudad
Facultad de Derecho
IV Jornadas Cervantinas de Azul - Azul, 3, 4 y 5 de noviembre de 2011

Por InfoAzulDiario

La Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, el Instituto Cultural y Educativo del Teatro Español de Azul y el Instituto Superior de Formación Docente y Técnica de Azul N° 156 “Dr. Palmiro Bogliano”, serán los encargados de las IV Jornadas Cervantinas de Azul que se desarrollarán en el marco del V Festival Cervantino de la Argentina “Azul Soy Quixote” y se llevarán a cabo en el Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Azul (Avda. J. D. Perón N° 514) y Costanera Norte - Plaza Don Quijote de la Mancha, Avda. Costanera “Cacique Catriel” y Prat.

festival

El Programa es el siguiente:

JUEVES 3 de NOVIEMBRE

Colegio de Abogados de Azul

Costanera Norte - Plaza Don Quijote de la Mancha



18.00 - 20.00

Curso (Colegio de Abogados de Azul, Sala de Biblioteca, planta baja)

- Javier González (Universidad Católica Argentina – CONICET): "Lecturas y rescrituras del Quijote por Borges: entre el elogio y la incomprensión". Primera parte.

Presenta: José Manuel Lucía Megías

20.00

Conferencia de Apertura (Costanera Norte, Plaza Don Quijote de La Mancha)

- José Manuel Lucía Megías (Universidad Complutense de Madrid – Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares) y Miguel Rep: “Un hombre llamado Miguel de Cervantes Saavedra, natural de Alcalá de Henares”.

Presenta: Manuel Durán Giménez-Rico (Consejero Cultural - Embajada del Reino de España en la Argentina)



VIERNES 4 de NOVIEMBRE

Colegio de Abogados de Azul


08.00 Inscripción / Acreditación

08.30 Bienvenida y Acto de Apertura (Sala de Biblioteca, planta baja)

Palabras de los organizadores:

- Eduardo Víctor Lapenta (Facultad de Derecho UNICEN)

- Carlos Filippetti (Asociación Española de Socorros Mutuos de Azul)

- María Elsa Patronelli (Instituto Superior de Formación Docente N° 156 “Dr. Palmiro Bogliano”)

- José Manuel Lucía Megías (Universidad Complutense de Madrid – Centro de Estudios Cervantinos de Alcalá de Henares)

08:45 Plenario (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Juan Diego Vila (Universidad de Buenos Aires): "'Y sin duda tenemos creído que ella va forzada': ficciones matrimoniales y violencias conyugales en el Quijote de 1605".

Presentador: Alicia Parodi

09:30 - 10:30 Sesiones

MESA 1 (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Carla Anabella Fumagalli (Estudiante – Universidad de Buenos Aires): “Madres e hijas en el Quijote de 1615: tres ejemplos”.

- Daniela M. Furnier (Estudiante – Universidad de Buenos Aires): “Entre las risas, el silencio y la proximidad de la honra: un análisis de las tres prostitutas del Quijote de 1605”.

Coordinador: Juan Diego Vila



MESA 2 (Sala de Conferencias, primer piso)

- María Beatriz Durán (Universidad de Buenos Aires): “Imprenta y traducción en el Quijote de 1615: modos de escribir, modos de leer, modos de pensar”.

- Verónica Marcela Zalba (Universidad Nacional del Sur): “Huellas del refranero popular en las Novelas Ejemplares de Miguel de Cervantes”.

Coordinador: Silvina Delbueno



10.30 - 11:00 Pausa / Café



11.00 - 12:30 Sesiones

MESA 3 (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Paula Salmoiraghi (Docente – EEM Nº 5 de San Miguel): “El Quijote de 1615: Altisidora, Claudia Jerónima y Ana Félix: tres mujeres antes de la derrota”.

- María Cristina Bertini (Docente - Instituto Santa Teresita del Niño Jesús de Arrecifes): “Cuando las mujeres de Don Quijote nos hablan”.

- María Elsa Patronelli, María Victoria Martínez, Silvina Vazzano e Irene Mora (Instituto Superior de Formación Docente N° 156 “Dr. Palmiro Bogliano”): “Sin mujeres no hay Quijote”.

Coordinador: María Elsa Patronelli



MESA 4 (Sala de Conferencias, primer piso)

- Alejandro Gastón Ghiglione (Estudiante - Universidad Católica Argentina): “De pastores y maravillas: el sueño profético en La Galatea”.

- Lucía Orsanic (Universidad Católica Argentina): “Metamorfosis canina e imaginario monstruoso, en el Coloquio de los perros (1613) cervantino y el Palmerín de Olivia (1511)”.

- Julia D’Onofrio (Universidad de Buenos Aires): “…fuese, y no hubo nada. Cervantes frente al vacío y dilapidación simbólica”.

Coordinador: Julia D’Onofrio



12.30 - 14:30 Pausa / Almuerzo libre



14:30 - 16:00 Sesiones

MESA 5 (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Cecilia Caimi (Estudiante - Universidad de Buenos Aires): “Configuraciones del mal en el retablo de maese Pedro”.

- María de los Ángeles Calvo (Universidad Nacional de Mar del Plata): “El discreto desencanto de la aristocracia”.

- Juan Manuel Cabado (Universidad de Buenos Aires - CONICET) - "Porque el término, cuya figura es el Ciprés, es el fin de todas las cosas": matices simbólicos del ciprés en el Quijote".

Coordinador: Javier González



MESA 6 (Sala de Conferencias, primer piso)

- Matías Chiappe Ippolito (Universidad de Buenos Aires) – “La recepción y traducción del Quijote en Japón”.

- María Elena Fonsalido (Universidad Nacional de General Sarmiento): “En busca de la ‘matriz cervantina’. Juan José Saer lee el Quijote”.

- María de los Ángeles González Briz (Universidad de la República – Instituto de Profesores “Artigas”. Consejo de Formación en Educación. Montevideo, Uruguay) - “El Quijote en Uruguay y un bicentenario”.

Coordinador: María de los Ángeles González Briz



16:00 – 16:30 Pausa / Café



16:30 – 18:00 Sesiones

MESA 7 (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Ariel Alejandro Bohn (Estudiante - Universidad de Buenos Aires): “Para que no se nos escape la liebre: reposición de sentido en los agüeros del capítulo LXXIII del Quijote de 1615”.

- Celia Mabel Burgos Acosta (Estudiante - Universidad de Buenos Aires): “Últimas líneas: los textos y su circulación en los capítulos finales del Quijote de 1615”.

- Carlos Alberto Fos (Codirector del Centro de Documentación del CTBA – Presidente de la Asociación de Investigación y Crítica Teatral de la Argentina): “Cervantes, un quijote inesperado en las trincheras obreras”.

Coordinador: José Manuel Lucía Megías



MESA 8 (Sala de Conferencias, primer piso)

- Pablo Martínez Burkett: “Un solo autor en tres personas: presencia de Cervantes, El Quijote y Alonso Quijano en la obra de Jorge Luis Borges”.

- Carolina María Schindler: “Leonardo Castellani: El cura loco y su quijotismo”.

- Diego Aristi López (Docente - EEM Nº 13, EEST Nº1, ESB Nº76 de Moreno, Pcia. de Bs. As.): “Don Quijote, patriarca de los antihéroes: una genealogía intertextual posible desde la tradición del inadaptado”.

Coordinador: Margarita Ferrer



18.00 - 20:00 Curso (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Javier González (Universidad Católica Argentina – CONICET): "Lecturas y rescrituras del Quijote por Borges: entre el elogio y la incomprensión". Segunda Parte



Coordinador:



MESA 10 (Sala de Conferencias, primer piso)

- Juan Cruz Lamuedra (Estudiante - Universidad de Buenos Aires): “De caballero andante a pastor. El mito de la edad de oro en el Quijote”.

- Mónica Nasif (Universidad Católica Argentina): “De descensos maravillosos y cabezas encantadas: caballerías mágicas en el Quijote”.

- María Eugenia Medina Olaechea (Estudiante - Universidad de Buenos Aires): “Álvaro Tarfe y la reescritura cervantina del Quijote apócrifo”.

- Clea Gerber (Universidad de Buenos Aires - CONICET): “Sobre herencias, reproducciones y versiones. El Quijote de Cervantes frente al de Avellaneda”.

Coordinador: Clea Gerber



11.00 - 11:30 Pausa / Café



11:30 - 13:00 Plenario (Sala de Biblioteca, planta baja)

Panel sobre “Cervantes y el Derecho”

- Silvia Lastra Paz (Universidad Católica Argentina – Conicet). “La justicia caballeresca en el Quijote: dilema o realidad”

- Dámaso Javier Vicente Blanco (Universidad de Valladolid)

- Miguel Ángel Ciuro Caldani (Universidad Nacional de Rosario)

Coordinador: Fernando Ronchetti

13.00 - 13:30 Acto de Cierre de las IV Jornadas Cervantinas



SÁBADO 5 de NOVIEMBRE

Colegio de Abogados de Azul



09:00 – 11:00 Sesiones

MESA 9 (Sala de Biblioteca, planta baja)

- Gustavo Waitoller (Universidad de Buenos Aires): “Gobierno de Sancho, El Escorial y la figura del rex-sacerdos”.

- Silvana Albertina Oyarzábal (Estudiante – Universidad de Buenos Aires): “La unidad partida: Don Quijote y Sancho son separados”.

- Ana María del Pilar Aráoz de Aráoz (Universidad Nacional de Tucumán): “Del silencio acerca de la estadía de Sancho en la corte a la palabra a los jóvenes”.

- Alicia Parodi (Universidad de Buenos Aires): “Teorías y cuerpos al final del Quijote de 1605”.

Para informes, arancel e inscripción enviar un correo electrónico a guillermina.filippetti@azul.der.unicen.edu.ar consignando la siguiente información: nombre y apellido, DNI, correo electrónico, teléfono, dirección, institución de pertenencia.

Publicación: 28/10/2011 a las 19:19

27 de octubre de 2011

Odio desilusionarme

Qué pena me da cuando dejo de admirar a alguien. Un profesor, una profesora, alguien con quien empecé a cursar deslumbrada, entusiasmadísima y a la mitá del camino pufff, me aburrí, le descubrí los hilos, las repeticiones, los vacíos, las mezquindades...

9 de octubre de 2011

¿Empiezo ahora para el 2012?

Literatura Española III Segundo cuatrimestre 2011

Primer parcial domiciliario

El parcial tiene carácter domiciliario. Está dividido en dos secciones, A y B, que deberán responderse por separado. Las hojas correspondientes a las respuestas de cada sección deberán ser entregadas en un folio separado. A su vez, cada folio correspondiente a cada sección deberá ser encabezado por la hoja que corresponde a dicha sección en este documento de consignas.
El parcial deberá ser entregado sin excepciones de 20.30 a 21 hs. el día martes 11 de octubre de 2011 en el aula de las clases teóricas.
Las respuestas deberán ser mecanografiadas o impresas. Se espera que cada respuesta tenga una extensión de alrededor de tres páginas (A4 en Times New Roman, cuerpo 12 e interlineado de 1,5). No se aceptarán trabajos manuscritos.
No olvide indicar en todas las páginas su nombre, su número de libreta universitaria y el nombre de su profesor de trabajos prácticos. Asimismo, recuerde numerar las páginas y cumplir con las normas habituales en la presentación de trabajos académicos (tipografía, citas, referencias, etc.).
Se evaluará la capacidad para elaborar una lectura bien fundamentada y coherente del o de los texto/s sobre la base de la consigna elegida. Se tendrá especialmente en cuenta la manera en que los argumentos se apoyen explícitamente, a través de citas u otro tipo de referencias, en pasajes del o de los mismo/s. El uso crítico de la bibliografía obligatoria será también valorado positivamente.





Sección A
Recuerde colocar esta hoja delante de su respuesta a esta sección en un folio separado.
Complete los siguientes datos:



Apellido y nombre del alumno Letra y número de la pregunta elegida de esta sección




Apellido y nombre del profesor de trabajos prácticos

Elija una, y solo una, de las siguientes consignas:
A. 1. ¿Se puede considerar La Tribuna de Emilia Pardo Bazán una novela estrictamente naturalista? Organice su argumentación sirviéndose de fragmentos de la novela y tenga en cuenta los textos de la bibliografía obligatoria que considere pertinentes.
A. 2. Presente un eje de lectura posible de La Tribuna de Emilia Pardo Bazán tomando como punto de análisis los capítulos: XVI: Revolución y reacción, mano a mano, XVII: Altos impulsos de la heroína, XVIII: Tribuna del pueblo y XIX: La Unión del Norte. Para ello será necesario tener en cuenta la bibliografía obligatoria y situaciones anteriores y posteriores en la novela.
A. 3. Presente el análisis de -no menos- de tres personajes de La Tribuna de Emilia Pardo Bazán, cuyas intervenciones permitan una reflexión en torno al realismo, el romanticismo y el naturalismo. Tenga en cuenta los textos de la bibliografía obligatoria que considere pertinentes.
A. 4. Lleve a cabo un análisis comparativo de la construcción y función de los personajes de Fortunata y Amparo en Fortunata y Jacinta y La Tribuna, respectivamente, pero restrínjase sobre todo a la cuestión de su pertenencia al género femenino. Para ello, considere también especialmente los trabajos de John H. Sinnigen y María del Carmen Porrúa, que figuran en la bibliografía obligatoria de la unidad II.
A. 5. Seleccione por lo menos tres pasajes (pueden ser tanto fragmentos citables como episodios más extensos, que en su respuesta deberá situar con cuidado en el curso general de la novela, además de indicar en cada caso la parte y el capítulo en que aparecen o suceden) y desarrolle, a partir de un análisis de los mismos, una breve caracterización general de los procedimientos en que se sostiene la construcción de la figura del narrador en Fortunata y Jacinta. Para hacerlo, tenga también especialmente en cuenta los artículos de John W. Kronik y de Harriet S. Turner, de la bibliografía obligatoria.
A. 6. Sirviéndose de la bibliografía obligatoria correspondiente a la primera unidad del programa, especialmente de los artículos de autores españoles, lleve a cabo un análisis del capítulo VI de la tercera parte de Fortunata y Jacinta, “Naturalismo espiritual”, situándolo brevemente en las líneas más generales del desarrollo de esta novela. Para ello, tenga en cuenta los términos de los debates literarios en torno del realismo y el naturalismo en España durante las últimas décadas del siglo XIX. Considere también el trabajo introductorio de Francisco Caudet que figura en la bibliografía obligatoria de la segunda unidad.
A. 7. A lo largo de la novela El resplandor de la hoguera de Valle Inclán la idea en torno a la guerra se modifica. ¿Qué elementos y qué voces dan cuenta de esa modificación? Analícelos y ejemplifique.
A. 8. ¿En qué capítulos y de qué forma, en la novela Gerifaltes de Antaño de Valle Inclán, aparece la relación entre violencia y estructura contrastiva que enfrenta al mundo carlista y al isabelino? Ejemplifique y analice.
A. 9. ¿De qué forma y cuáles son los elementos que, centrándose en la figura del cura Santa Cruz, acompañan el desarrollo de la concepción del héroe en la novela Gerifaltes de Antaño de Valle Inclán?


Sección B
Recuerde colocar esta hoja delante de su respuesta a esta sección en un folio separado.
Complete los siguientes datos:



Apellido y nombre del alumno Apellido y nombre del profesor de trabajos prácticos

Elija dos, y solo dos, de las siguientes consignas. En sus respuestas deberá ocuparse obligatoriamente de dos autores diferentes, a elegir entre Mariano José de Larra, Vicente Blasco Ibáñez y Pío Baroja. Es decir que no podrá elegir dos consignas referidas exclusivamente al mismo autor.
B. 1. Analice espacios y tipos sociales presentes en dos artículos de Larra (uno de ellos, “El café”). Vincule y discuta las hipótesis que presenta José Escobar a propósito de la mímesis costumbrista en “Costumbrismo entre romanticismo y realismo”.
B. 2. En un artículo de Larra publicado el 2 de marzo de 1836 en El Español, titulado “De la sátira y de los satíricos”, leemos: “Somos satíricos, porque queremos criticar abusos, porque quisiéramos contribuir con nuestras débiles fuerzas a la perfección posible de la sociedad a la que tenemos la honra de pertenecer […]. Pero siempre evitaremos cuidadosamente, como hasta aquí lo hicimos, toda cuestión personal, toda alusión impropia del decoro del escritor público y del respeto debido a los demás hombres, toda invasión en la vida privada, todo cuanto no tenga relación con el interés general”. ¿Cree que los artículos de Larra analizados dan cuenta de este propósito? Justifique su respuesta.
B. 3. Compare al trapero Custodio en La busca, de Pío Baroja con la figura de la trapera en “Modos de vivir que no dan de vivir”, de Larra. No olvide referirse a los elementos costumbristas, románticos y naturalistas que puedan observarse en la construcción de estos personajes.
B. 4. Releve los recursos de la literatura realista y naturalista en el capítulo VIII de La barraca de Vicente Blasco Ibáñez que considere pertinentes en relación con el debate realismo/naturalismo. Señale la importancia de dicho capítulo para la significación de la novela. No deje de tener en cuenta la bibliografía crítica correspondiente.
B. 5. Discuta la siguiente afirmación planteada por Arturo Fox en “Estructuras totémicas en La barraca de Blasco Ibáñez”: “Geográficamente hablando, la huerta valenciana que sirve de escenario físico a La barraca no es más que un llano aledaño a la capital, de tierras fértiles e intensivamente cultivadas. Socialmente, en cambio, constituye un islote supercodificado de prescripciones y prohibiciones que reflejan en buena medida el sistema de valores característico de una sociedad agrícola profundamente conservadora”.
B. 6. Analice la construcción significativa de tres espacios en La busca de Pío Baroja. No olvide considerar la relación entre lo topográfico y lo sociológico propuesta por C. Blanco Aguinaga (“Realismo y deformación escéptica: La lucha por la vida, según don Pío Baroja”, en Juventud del 98).
B. 7. Analice el campo semántico de la productividad económica a partir de aquellos elementos que sirvan para pensar La busca como una novela de aprendizaje. ¿Ese campo entra en relación con el político? Seleccione dos fragmentos de la obra para justificar su respuesta.

4 de octubre de 2011

Uy, medio poroto

Me saqué (nada más que) un 7 en el parcial de Norteamericana. Toy tristecita.

2 de octubre de 2011

"Cada historia contiene su monstruo"

ENTREVISTA: Toni Morrison Escritora
"Amor es una palabra gastada, pero aún nos eriza"

RAQUEL GARZÓN - Madrid - 14/05/2004




Convencida de que "la ficción nos enseña a entender mejor la vida", la narradora afroamericana, premio Nobel de Literatura 1993, ha presentado en Madrid su nueva novela, Amor (Areté), el retrato de dos mujeres que, apasionadas por el mismo hombre, han hecho del odio mutuo un arte. "Cada historia contiene un monstruo", afirma.

Sigue enseñando en la Universidad de Princeton, aunque "sólo un semestre por año, para tener más tiempo y poder escribir". Tras haber ganado el Premio Pulitzer por Beloved (1988) y el Nobel de Literatura en 1993, Toni Morrison (Chloe Anthony Wofford, en los papeles, nacida en Ohio, EE UU, en 1931, segunda de cuatro hermanos de una familia de clase trabajadora y dueña de una hipnótica melena gris peinada a lo rasta), dice que sueña "con más: más y más libros". Su nueva novela, publicada por Areté, se titula Amor, a secas. "Tuve muchas dudas al elegir el título", confesó ayer Morrison en Madrid, donde por la tarde pronunció una conferencia en el Foro Complutense titulada Escribir desde la memoria. "Amor es una palabra peligrosa, manoseada, remanida. Pero al escucharla en boca de mi editor, me ericé. Y una palabra que todavía es capaz de erizarnos quiere decir algo".


Amor narra un triángulo pasional entre Bill Cosey, dueño de un hotel de la Costa Este, lugar de encuentro de la gente negra "con dinero y ganas de divertirse" en los años cuarenta, y dos mujeres que han vivido para él odiándose entre sí: Heed y Christine. Ya ancianas, ambas se ven obligadas a convivir.

Novela coral donde a estas voces se suman las de L., vieja cocinera del hotel; Sandler, compañero de pesca de Cosey; Junior, la joven ambiciosa que llega a la casa a pedir trabajo y desempolva antiguos rencores. Amor es fiel a los temas, compromisos y preocupaciones de la autora de La canción de Salomón (1978): el poder de lo femenino, la tensión entre una comunidad y el que es percibido como diferente, la lucha de los afroamericanos por sus derechos civiles y la memoria, "algo desprestigiado en un país donde todo tiene que empezar hoy". Defensora de Clinton durante el escándalo Lewinsky ("dije que era el primer presidente negro de EE UU, porque se le humillaba como a un afroamericano"), Morrison condena a la Administración de Bush por "sectaria, estrecha y fanática", por el "desastre de Irak, sus mentiras prefabricadas y sus consecuencias". "Lo hicimos en Panamá, lo hicimos en Granada y así está el mundo".

Pregunta. Amor define en una frase inquietante su idea central: "Cada historia contiene un monstruo". ¿Cuál es el que se esconde en las vidas de sus personajes?

Respuesta. Creo que el monstruo principal es un hombre ya muerto: Bill Cosey. Lo que intento sugerir, más allá de la idealización de Heed y Christine, que lo han endiosado, es que él sólo veía a las mujeres de su familia como proveedoras. Estaba en otra parte, manteniendo un larguísimo romance con Celestial. La mujer que dice esa frase, L., enumera otros monstruos: amigos que traicionan, malas madres, padres crueles que han convertido a la joven generación que ella condena, la de Junior, en vidas perdidas, sin valentía ni sueños.

P. L. es quien abre y cierra la novela. ¿Qué valor narrativo y simbólico le asigna a ese personaje?

R. Cada capítulo aborda la relación de alguien con Bill Cosey, pero ninguno de los personajes sabe quién era él en verdad. L. es la única que realmente ha conocido a Bill y que sabe, además, los secretos de todos. En lugar de usar una voz narrativa que explicara qué significa cada gesto, imaginé a alguien que participara de la acción, pero que pudiera también mirarla desde fuera. Así nació L. Ha sido testigo de todas esas vidas y expresa en su monólogo las diferentes clases de amor que hay en el libro: apetito, lujuria, amistad trocada en odio, relaciones entre padres e hijos. Tiene una mirada amplia porque su amor no es incondicional. Juzga a la gente, pero no la traiciona ni la abandona. Digamos que es una mujer dura, aunque no te delataría a la policía...

P. Gran parte de la novela es pura evocación. ¿Qué poder asigna a la memoria en su literatura?

R. Esencial. La mayoría de mis libros son recolecciones del pasado, del sentido del pasado como un camino hacia el futuro. Todos tenemos que negociar con el pasado. En EE UU la memoria es y ha sido un gran problema. Históricamente nos hemos visto como un pueblo sin pasado. Todo empieza ahora: "Si eres inmigrante, ven a esta tierra nueva. Empieza tu vida de nuevo". Lo mismo sucede con los afroamericanos: no hay relación con África, está reprimida u oprimida. La inclinación a luchar para recuperar el pasado es muy reciente en EE UU, comenzó en los años cincuenta. Pero siempre ha sido una excepción y ésa es una falla poderosa, una honda distorsión de la vida y de la historia.

P. Algunos autores, David Lodge entre ellos, explican el éxito actual de lo autobiográfico a partir de una pérdida de autoridad de la ficción. ¿Coincide con esa lectura?

R. No, para mí las memorias también son ficción. Recordar es un proceso de selección, hay que definir los hechos, darles forma. Dos personas que han vivido lo mismo no lo recuerdan del mismo modo. Aprecio la literatura biográfica, pero no creo que la ficción haya perdido autoridad, aunque sí es cierto que la gente profesa un raro respeto hacia aquello que se presenta como vivencia. Siento, sin embargo, que las buenas novelas perduran y que la imaginación puede ser mucho más reveladora que un reality show.

P. Otra idea perturbadora de Amor: el odio puede convertirse en un arte. ¿La pasión es el motor de sus novelas?

R. Siempre imagino situaciones en las que se dirimen pasiones colosales. Básicamente, porque no me interesa la vida normal, aburrida, como es, en verdad, la mía (se ríe). En las novelas necesitas lo excepcional para encarnar el debate que quieres plantear. Imagino gente que es capaz de tener sentimientos extremadamente poderosos, aunque sólo para los libros.

P. Desde su primera novela, Ojos azules (1970), la crítica ha marcado claves de lectura de su obra: su manejo de la oralidad, su compromiso con el universo femenino y afroamericano... ¿Cuáles son para usted las señas de su estilo?

R. He conseguido algunos logros en el uso del lenguaje: la mezcla de lo coloquial y lo culto, para hacer una tercera lengua elocuente, viva, bella, que tiene gotas de realidad y de sangre. Siempre he intentado que el lector olvide que lo que tiene entre las manos es un libro. He ambicionado cierta intimidad, que la lengua lo incluya en el relato, lo tire hacia adentro. Me gusta imaginar la posibilidad de que no haya distancias entre el acto de leer y la revelación de la escritura. Creo, además, que hay un estilo propio en el modo de dosificar, de retener la información para que el rompecabezas se resuelva morosamente y el suspenso se mantenga hasta la última página.

P. Al recibir el Nobel en 1993 dijo que ese premio "cambiaba el campo de lo entendido hasta entonces como gran literatura".

R. Yo sentía que era un reconocimiento a la literatura vista hasta entonces como marginal y exótica: la escrita por mujeres y especialmente por afroamericanos como yo. Sentí que esas obras entraban en el mainstream [corriente dominante] y se institucionalizaban como competitivas. La literatura comenzaba a marchar como las mujeres y los negros estábamos marchando y eso me hizo feliz.

P. ¿Qué huellas han dejado en usted Faulkner y Virginia Woolf, citados entre sus influencias?

R. Me fascinaron por razones diferentes: Faulkner fue uno de los pocos escritores de EE UU que entendió la relación entre el pasado y el presente, incluyendo la realidad afroamericana. De Woolf me apasionaron la voz depurada y la moderna mirada femenina. Creo, sin embargo, que mis influencias mayores son la literatura africana y Flannery O'Connor, una autora que podía mirar algo y verlo tal como era, más allá de que fuera placentero o terrible, con esa intimidad arriesgada que le hacía escudriñar la desnudez del alma humana sin esconder sus miserias, pero sin ceder una pulgada de belleza. Para ella nada era depresivo u opresivo, simplemente estaba allí y había que contarlo, sin perdón ni disculpas.

Poliédricas protagonistas femeninas

La escritura como bálsamo

J. A. M. 04/04/2009




Toni Morrison vuelve a escarbar en la épica racial en su último libro, surcado por esclavitudes y orfandades. La protagonista encuentra su catarsis en la literatura

Después de Amor (2003), Toni Morrison (1931) ha tardado un largo lustro en volver al mercado, pero su regreso es Una bendición en todos los sentidos posibles: escarba de nuevo en la épica racial y en el alma de aquella legendaria América fundacional, esclavista y colonial, vuelven las emociones a flor de piel de sus poliédricas protagonistas femeninas, que hacen de su mente su verdadera habitación propia, y regresan aquellos hermosos monólogos para la supervivencia emocional, ahogados en oralidad y en poesía de bíblicas cadencias, y la atmósfera onírica y simbólica que la autora de Ohio creó en esa magistral sacudida de la conciencia que es Beloved (1988). Los monólogos tienen ahora la voz de Florens, la joven esclava negra, la mujer "con olor a clavo", como la Gabriela de Amado, que sobrevive sin la dignidad que merece en una plantación de tabaco, entre penurias, dolorosas maternidades e incertidumbres, y que un día conoce a un herrero liberto y sanador con el que aprenderá la sinrazón de la pasión amorosa. Turbada desde entonces por el amor, la peor esclavitud que pueda uno imaginar, "una enfermedad más duradera y letal" que la malaria, entiende como una bendición del cielo el encargo de su señora Rebekka, irremediablemente enferma, de acudir en busca de ese herrero en quien deposita toda esperanza. Como la joven Hester Prynnes de La letra escarlata de Hawthorne, Florens se siente condenada también a llevar cosida en la conciencia la letra que revela su pecado de esclavitud, y tiene en el bosque su espacio simbólico de madurez y de futuro, un espacio salvaje que atraviesa como si de un viaje iniciático se tratara, entre sueños verídicos de realismo mágico ("tengo un sueño que me sueña a su vez. Estoy de rodillas sobre una blanda hierba de la que surge trébol blanco", "cosas más extrañas suceden continuamente en todas partes"), enfrentándose a una naturaleza que simboliza sus propios miedos y su dependencia del amor y otros demonios, como a minha mãe, el recuerdo recurrente de la madre que la vendió o su fragilidad de mujer, "la cabeza me da vueltas debido a la confusión sobre dos cosas: el hambre de ti y el temor a perderme". Escribe Florens su ansiado y ansioso viaje a la luz de los candiles y en segunda persona, pues se dirige al herrero que la enamoró, con el tono ardiente de un desahogo emocional y la ensoñación de la fantasía, "puedes considerar lo que te cuento como una confesión, pero llena de curiosidades habituales sólo en los sueños y en esos momentos en los que el vapor de una tetera adopta la forma del perfil de un perro". Como Sierva María, la enajenada heroína de Del amor y otros demonios de García Márquez, novela con la que Una bendición comparte el barroco colonial, el amor atormentado y una perfumada prosa poética, Florens podría recitarle a su amado los versos de Garcilaso, "Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por do me has traído", antes de enfrentarse al dolor del desamor, cuando el herrero la rechaza por enajenada y, sic transit gloria mundi, la envía de vuelta a la plantación desde la que Florens escribirá el relato íntimo que tendrá el lector en sus manos. En la escritura encuentra su catarsis. Espléndida nouvelle de voces y tiempos cruzados, de esclavitudes y orfandades, Una bendición compite en sensibilidad con Una canción de Salomón (1977), a la vez que comparte con Beloved la capacidad de enarbolar la bandera de la mujer: "¿Por qué es ella y siempre ella el centro de las cosas?", se preguntaba ya en la novela que le valió el Pulitzer. Morrison ha puesto mucho de su talento en esta nueva novela y en la figura de Florens, la mujer que encuentra en el paraíso de la pasión el infierno del desamor, y que elige poner por escrito sus razones de amor para redimirse, porque no es nunca la escritura un mal remedio si son amores contrariados los que infligen el dolor. -

Una bedición de Toni Morrison

Nunca leí algo tan bueno. Tan potente. Tan bello.
(Quizás el "nunca" sea excesivo y si fuera razonable debería rebobinar otras lecturas, pero no tengo ganas. Sólo ganas de exaltación al terminar de leer esta novela).

29 de septiembre de 2011

Twain, el Congo y alrededores

Estoy leyendo el Monólogo del Rey Leopoldo, de Mark Twain para Norteamericana:

* La famosa novela de Joseph Conrad, El corazón de las tinieblas narra el viaje del protagonista por el río Congo en tiempos de Leopoldo II. El autor cuenta experiencias de primera mano sobre las atrocidades que se cometían en la colonia belga. La película Apocalypse now, de Francis Coppola, está basada en parte en este libro, extrapolando la situación del Congo a la Guerra de Vietnam.
* En 1907, el escritor francés Octave Mirbeau denunció la situación de los esclavos trabajando en las plantaciones de Leopoldo en el capítulo 'El caucho rojo', de su novela La 628-E8.
* La novela El sueño del celta, del Premio Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, está basada en la vida de Roger Casement.

17 de septiembre de 2011

Averbach y Scorza (entre otros)

He ido hasta ahora a dos de los cinco teóricos de Literatura norteamericana dictados por la Dr Márgara Averbach. Los otros tres los escucho (estoy en medio del último) en mi net, en mi cocina, gracias a los compañeros que los graban y los comparten. Un placer. Con mi cuadernito, el mate y feis abierto y googleando al mismo tiempo.
La profe tira pelis y libros y autores sin parar. Un placer. Así me compré la semana pasada la novela Huellas cuya autora es la única amerindia traducida. Así acabo de descubrir al peruano Manuel Scorza que ella nombró como ejemplo de cómo el cerco, la división de las tierras, es lo que define a la "civilización" blanca y cuya ausenci entre las tribus amerindias hace que interprete a la tierra americana como sin "dueño".

Habrá que conseguir la saga de Scorza:
Obras

* Las Imprecaciones (1955)
* Los adioses (1959)
* Desengaños del mago (1961)
* Réquiem para un gentil hombre (1962)
* Poesía amorosa (1963)
* El vals de los reptiles (1970)
* Poesía incompleta (1970)
* Ciclo de novelas "La Guerra Silenciosa":

Redoble por Rancas (1970)
Historia de Garabombo el Invisible (1972)
El jinete insomne (1977)
Cantar de Agapito Robles (1977)
La tumba del relámpago (1979)

* La danza inmóvil (1983)

16 de septiembre de 2011

Averbach en Alburquerque


En territorio enemigo


Pertenecientes a tribus diferentes, Gordon Henry, LeAnne Howe y Simon Ortiz son tres importantes escritores amerindios de EE.UU. Aquí plasman su visión sobre una literatura mestiza y original.


POR Margara Averbach



Albuquerque tiene la magia de esos lugares que fueron y siguen siendo remolinos de la Historia. Lugares en los que se mezclan, chocan y crecen idiomas diferentes y diferentes maneras de ver el mundo y de moverse en él. Si uno camina por las calles de esa ciudad de casas bajas (está prohibido construir hacia arriba para no tapar la vista de las montañas hacia el este), ahí están todos: amerindios, chicanos, mexicanos y estadounidenses. Tiene sentido: Nuevo México empezó siendo territorio indio y todavía lo es; después fue conquista española; después fue México y después, llegó la invasión de los Estados Unidos.

A un costado de ese remolino, en la “Reservación de los isleta pueblo”, en uno de los hoteles-casinos de la zona (las tribus pueblo usan el dinero que obtienen para comprar tierras para la comunidad), se llevó a cabo, en marzo del año pasado, el Simposio de Literatura Amerindia Estadounidense.

No era (no es nunca) un congreso literario típico, seguramente porque las diversas visiones del mundo de estos autores no dividen las disciplinas ni las emociones en compartimentos estancos ni piensan en pares (mal versus bien, ciencia versus arte) como se hace en Occidente. En la Reservación, la idea general de la vida es comunitaria, no individualista; la familia es la familia extendida y no es solamente humana, comprende también a los animales, las montañas, los ríos, las plantas del lugar en el que se vive; las cuestiones suelen decidirse en Asambleas y la educación pide conciencia de las necesidades del grupo y ninguna competencia; la idea de futuro y de “éxito”, tan esenciales para el modo de vida estadounidense, no existen si el supuesto “éxito” no significa el de todo el grupo y el de la Naturaleza, o la Madre Tierra.

Ese fue el contexto en el que hice tres entrevistas para el Archivo de Historia Oral de la Facultad de Filosofía y Letras con tres grandes escritores amerindios estadounidenses: Gordon Henry, LeAnne Howe y Simon Ortiz.

No tienen la misma edad (Henry, que es de la tribu ojibwe y Howe, choctaw, tienen alrededor de cincuenta años; Simon Ortiz, el gran poeta acoma pueblo, más de sesenta); ni las mismas ideas sobre la literatura aunque sí ciertas actitudes semejantes frente al mundo en general. Gordon y LeAnne hablan el inglés como primera lengua, Simon pasa al acoma cuando toca temas importantes.

Cuando el tema lo entusiasma, Gordon se inclina sobre el sillón en el que estamos charlando, cuarto piso del hotel, y habla más rápido. LeAnne tiene una compostura firme y apasionada y dice que siempre fue un poco mandona porque en su tribu, la cabeza de la familia es la mujer y hace tiempo que ese papel le toca a ella. Simon habla horas sin cansarse. Busca con cuidado las palabras en inglés. Cuando cuenta ideas de los acomas, se pasa a ese idioma y la voz se le vuelve caricia. Después traduce al inglés.

Pregunto si el contacto con la vida comunitaria de la Reservación tuvo importancia para ellos; si sintieron mucho la diferencia entre esa forma de vida y la estadounidense. Gordon explica: “Una de las experiencias más interesantes que tuve fue cuando aprendí a leer y a escribir. Yo entré y salí varias veces de la Reservación. Afuera me dijeron que tenía que leer en voz bien alta para que todos pudieran escucharme. Después volví a la Reservación y leíamos en voz alta en clase y los estudiantes leían en voz muy baja y yo casi no conseguía oírlos. Era muy diferente.” LeAnne dice que siempre vivió rodeada de lo que nosotros llamaríamos “familia extendida” y que eso es esencial para su escritura: “Sin eso, no tendría historias..., sin una familia bien grande, muchas tías, muchos tíos y una abuela que era contadora de cuentos en casa, sin esa familia inquieta, no tendría un baúl grande de historias..., no tendría la memoria larga de los choctaws. No puedo imaginarme sin ese tipo de familia en la que todo el mundo cuenta historias. No es que yo cuente las historias de ellos pero fue un entrenamiento. Y ahora a mis nietas y a mis nietos, los oigo repetir los esquemas que yo les instalé cuando contaba nuestras historias”.

Simon Ortiz habla casi una hora sobre su vida de infancia en la Reservación. Cuenta cómo fue ir a las escuelas pupilas a las que obligaron a ir a los chicos amerindios. Dice que si les debe algo a esas escuelas es el “panindianismo”, la relación que crearon entre miembros de tribus diferentes. Dice que para los amerindios siempre hubo dos educaciones: la de la escuela, impuesta por los blancos, y la tradicional de la tribu. “Los padres se veían frente a un dilema. Podían decir ‘No, no vayas, no tiene sentido, no queremos que tengas contacto con esas malas maneras de vivir. (La idea era que la forma de vivir estadounidense era mala) no quiero que vayas porque va a romper la unidad, la integridad, la solidez de la comunidad’. Y es que eso va siempre antes [y esto lo dice en acoma primero]: la tierra, la cultura y la comunidad. A veces, cuando uno se iba a la escuela sentía que traicionaba toda esa cultura. Uno estaba aprendiendo individualismo. Si uno tenía buenas notas en la escuela..., yo tenía buenas notas y era bueno para estudiar pero después sentía ¿por qué tengo buenas notas?”.

Esa experiencia de mestizaje se da también a nivel del lenguaje. Como dicen dos poetas amerindias, Joy Harjo y Gloria Bird, los escritores amerindios “reinventan el idioma del enemigo”, es decir, el inglés. Ortiz dice algo interesante al respecto: “Tenemos que tener mucha conciencia de lo que hacemos cuando usamos el inglés. Porque el inglés es una forma de expresión muy centrada en sí misma. Y cuando lo usamos, tenemos que estar alerta y pensar en nosotros mismos, recordar que venimos de otros lenguajes y otras filosofías. Porque las dos filosofías, las dos culturas se pueden fusionar pero esa colaboración puede ir hacia un lado o hacia el otro... Nosotros, los que tenemos un inglés muy fluido, a veces lo usamos con demasiada facilidad, con demasiada velocidad... Y tenemos que tener cuidado con esa... esa falta de conciencia. Cuando yo uso el inglés, me recuerdo siempre ‘Estás diciendo esto en ingles’”.

Cuando le pregunté a Gordon Henry si estaba de acuerdo con Ortiz, pensó un poco antes de contestar: “Hablábamos de eso con una mujer que habla ojibwe y lo enseña y ella dijo que nuestro idioma está basado en los verbos. Que uno tiene que conectar a la persona con lo que hace mientras que en inglés, hay un énfasis en la importancia del sujeto, del individuo. Así que sí, en cierto sentido, usar inglés es peligroso pero hay que…, y esto lo dijo un estudiante en un panel, hay que ser seguro, olvidarse, dejar de tener miedo del inglés porque si no, uno termina retrocediendo.” LeAnne aclara que su madre quería que hablaran inglés solamente, como todos en su generación pero dice que cuando escribe (en inglés), está segura de expresar el mundo choctaw. “Me paso mucho tiempo pensando en eso, espero lograrlo, espero que mi pueblo lea ahí una sensibilidad especial. Y confío en que en ese proceso me guíe mi familia, mis parientes. Yo escribo en la casa que siempre tuvimos y siento en ella la ayuda de mi abuela y mi bisabuela. Creo en los ritmos internos que tienen que estar ahí para mi trabajo”.

Para estos tres autores y para otros grandes autores amerindios (Leslie Silko, Louise Erdrich, la única traducida), el lugar y el clan son esenciales. Culturalmente, la escritura y la narración de historias no es una actividad individual: el lugar y la comunidad se expresan en ellas.

LeAnne cuenta que fue la tierra choctaw la que de alguna forma le exigió que escribiera Miko Kings , su libro sobre el origen del béisbol como juego choctaw. Fue así: le dieron una beca que no había pedido para ir a escribir a Mississippi, el lugar en el que transcurre la novela. “Ese lugar, que es nuestra tierra, me llamó y yo volví a casa y terminé el libro en ese lugar. Cuando la tierra me llamó, estuve ahí. Así es como trabaja la tierra.” Gordon Henry está de acuerdo. “A veces lo único que tengo que hacer es pensar en un lugar. El lugar donde mi abuela crió a mi padre, por ejemplo. Si pienso en ese lugar, me llegan imágenes y veo cómo se desarrollan las cosas que oí decir a otros de mi pueblo... Lo que nos conecta con la tierra es el recuerdo y esa tierra, una vez que uno empieza a desenrollarla, empieza a trabajar y uno entiende lo que pasó en ella”. Y Ortiz: “mis abuelos y abuelas que no eran escritores, yo los respeto, los admiro y los reverencio porque yo soy su voz, me reconozco parte de esa continuidad humana..., hay que reconocer el lugar de uno en el círculo de la vida. Así que cuando hablo o cuando escribo, también mis abuelos y abuelas hablan en mí y mi tierra”.

La literatura de Henry, Ortiz y Howe, y la de otros autores amerindios es absolutamente original y mestiza y reniega de la división entre el artista como individual excepcional por un lado y su pueblo o su tierra por otro. En palabras de Simon (las dijo primero en acoma, después en inglés): “Los amerindios son artísticos, eso se dice, y sí, pero yo creo que son artísticos solamente como seres naturales. Creo que todo el mundo es artístico como ser natural. Y sin embargo, por esa idea jerárquica occidental, algunos creen que hay quienes son artistas y otros no... Un ejemplo. Mi madre era alfarera. Todas las mujeres hacían alfarería en mi casa y no lo hacían por premios... Recibieron premios, sí pero mi madre era una persona muy simple. Hacía alfarería porque era algo natural, porque era algo práctico. Como cocinar. Hacía las piezas, las vendía porque podía y era..., era hermoso. Eso solamente, era hermoso el trabajo que ella hacía. Así que el arte es en realidad una parte natural y orgánica de uno. Y así es como debería ser el lenguaje, escrito u oral”.



Diario de la Feria
El blog de la Revista Ñ para la Feria del Libro

Medicine River



11 de septiembre de 2011

Tibio tibio

Me encantó La llaga. Me pareció brutal, potente, con muchas puntas para darle a lo psicológico y a lo político.
Lástima que no la había leído ayer para el seminario (la devoré hoy) porque no sé por qué se habló tan tibiamente del incesto pero no se pasó a nada político, se habló de "lugares que parecen" y nada, pif.
Nunca leí tan bien mostrada la situación entre dictaduras y revolucionarios, entre civiles y militares, entre "no se metás" y miedo, entre tortura y exilio. Las dos páginas finales son magistrales (lástima que dicen que el desaparecido "aparece" en la novela siguiente).

La llaga de Gabriel Casaccia

LA LLAGA Y SU METALENGUAJE:
DE LA SIGNIFICACIÓN AL SENTIDO
FRANCISCO E. FEITO

"Un sistema connotado es un sistema
cuyo plano de expresión está constituido
por un sistema de significación".
Roland Barthes

** A pesar de haber estado precedida por el prestigio que de alguna manera implica siempre un premio literario (1), LA LLAGA no fue acogida con el mismo entusiasmo crítico que desde una posición u otra, despertó LA BABOSA. Si bien La Prensa de Buenos Aires la presenta como una obra en la que se manifiesta la madurez del escritor (2), la detracción, por supuesto, estuvo presente. Sin embargo, fue más serena y literaria que otra cosa. Desde esta perspectiva por ejemplo, Reinaldo Montefilpo Carvallo le dicta una sentencia condenatoria e inapelable: "Digamos que en cuanto a estilo -y queda tácitamente dicho en cuanto a los demás rubros- esta novela se halla a mil codos por debajo de LA BABOSA... en la cual, amén de cuajar tantas virtualidades legítimas... dejaba traslucir una irrecusable delicadeza estética” (3).
** El encomio, en cambio, se carga de matices político-sociales y por tanto apasionados en la expresión, por más exacto que su contenido pueda ser. Así, Josefina Plá reclama que... "Nos hacen falta muchas novelas como ésta, descarnadas, acusadoras, revulsivos". Roque Vallejos, para quien Casaccia enriquece su mundo narrativo con esta metáfora de la realidad nacional, se une al carro reivindicador al afirmar que... "El que quiera conocer al Paraguay de ayer o de hoy, no tiene más que levantar el telón de la fecha de esta novela"
** LA LLAGA presenta dos aspectos, siendo el primero y enmarcador lo que pudiéramos llamar una situación freudiana primordial representada por la represión de un régimen político capaz de usar cualquier método para mantenerse en el poder y anular la subversión que brota en el país. La acción principal, sin embargo, se da en el conflicto madre/hijo que se plantea. Situación freudiana también, pero individual, que cobra forma y crece en el terrible complejo de fijación materna que invade al personaje Atilio.
** Casaccia escoge otra vez un título simbólico, evocador, y así como afirmamos que existen dos aspectos, también hay dos Llagas, cada una segregando su propio pus e infectando todo lo que toca. Primero, la Llaga sicológica, neurótico que existe en la mente de Atilio, el pobre muchacho de dieciocho años que sufre de un marcado complejo de Edipo. Su madre, Constancia, llamada también "la viuda de Cantero", contribuye a empeorar aún más la situación emocional de Atilio al excitar sus deseos, unas veces inconscientemente, aunque otras, su conducta da la impresión de ser premeditada. Un hecho evidente es su necesidad de sentir que siempre puede atraer a los hombres porque en el fondo la invade un miedo sicopático de envejecer. Por eso, quizás, se siente más mujer cuando su propio hijo la desea. De ahí que Atilio no pueda vivir tranquilo con ella; pero, al mismo tiempo, no puede existir sin ella. Por eso, como apunta Gladys Marín, la inclinación que Atilio siente hacía Cipriana, mujer de unos treinta años, de profesión costurera, y su encuentro con ella a nivel carnal, en realidad no es más que su unión con la madre. En este sentido es importante el sueño que tiene Atilio: tres policías (el censor, el Super Ego) lo sacan a puñetazos del lecho de Cipriana, pero, al final, ésta se transforma en Constancia, se le abraza y lucha para que no se lo lleven. Atilio está, pues, en la cama con su madre, la autoridad (la policía, el censor, el Super Ego, el padre y las prohibiciones contra el incesto) lo ataca y castiga, pero la madre, identificada sexualmente con el hijo, lo retiene.
** El conflicto sicológico que se plantea es más profundo y sin duda está mejor trabajado que el político-social ... Mas, ambos se enlazan en la trama mediante otro flanco de la úlcera incurable que habita en la mente de Atilio, 1insistente en el misterio que rodea el suicidio de su padre Francisco. El muchacho sospecha que su madre lo torturaba mentalmente, y cuando se entera de que Gilberto Torres es amante de su madre, comienza a elucubrar la hipótesis de que su padre se suicidó en un amueblado (en el mismo cuarto que usaban los amantes para sus citas clandestinas) porque sabía de la traición de su rabosa Constancia y quería denunciarla póstumamente.
** Poseída la madre en Cipriana, unido al odio impotente que Atilio siente por Gilberto Torres, lo sitúan en aptitud de revelar el paradero del coronel Balbuena (jefe de la revolución clandestina), a sabiendas de que este acto acarreará el castigo de Gilberto y la separación definitiva de éste y Constancia. Simbólicamente la delación -en ese complicadísimo proceso que se opera en la mente de Atilio- equivale al acto de matar a su padre, con lo cual, finalmente, va a tener a la madre sólo para sí. La tiene, efectivamente, pero no puede soportar el peso de esta culpa; y en un final lleno de connotaciones simbólicas, como su padre, y con el mismo revólver, Atilio se pega un tiro. Su cadáver está echado sobre el costado izquierdo (imagen de lo siniestro), y está cubierto de barro que bien puede representar su libido incestuosa. Además, se mató en el mismo sitio donde Gilberto solía clavar su caballete para pintar. Esto último puede referirse al acto sexual con la madre o como protesta final porque el lugar está asociado con el adulterio, paralelo al caso del padre que se suicida en la casa de citas llamada "LA PARRALERA VERDE".
** Al darnos el retrato de Gilberto Torres, Casaccia le otorga muchos de los rasgos que ya vimos en el Ramón Fleitas de La Babosa. Básicamente es el mismo tipo de paraguayo o, como dice el novelista, "son hermanos por la sangre y estén hechos del mismo barro"' pues, Gilberto aunque esté educado en la Universidad de Asunción y tenga sueños de ir a Europa para perfeccionar su arte, también es un campesino de corazón. Aconsejado por un amigo se mete en la conspiración que habrá de deponer al general Raimundo Alsina, pero su motivación es oportunista, ya que "si la revolución sale bien, le prometieron darle un cargo en el extranjero". No obstante los rasgos negativos con que Casaccia lo presenta, llega a sentir cierta conmiseración por el personaje y se solidariza con él, así como con Rosalía, su mujer, haciendo que el lector comparta el sufrimiento y llegue a sentir simpatía por la situación de ambos.
** El coronel Balbuena, por su parte, es el tipo de caudillo clásico que ha llenado el ambiente político-militar de Hispanoamérica desde el primer cuarto del siglo XIX. Este "encarnizado enemigo del general Raimundo Alsina" comanda la revolución simplemente porque "ese cobarde lo ha traicionado miserablemente". Al fracasar la subversión, viciada desde sus cimientos, el general Alsina sigue siendo el Jefe supremo del país, lo que le da a Casaccia ocasión para introducirse en la novela con una de sus manifestaciones pesimistas. Este gobernante -dice- "se morirá de viejo en la presidencia, es fuerte, agudo y tiene siete vidas como los gatos”. Además, uno de los elementos que con más vigor contribuye a su perpetuación es el jefe de investigaciones Romualdo Cáceres, "de quien se contaban atrocidades y crueldades cometidas con los presos, famoso por sus escándalos y farras con prostitutas y contrabandistas..."
** De nuevo, el estilo de Casaccia en LA LLAGA es simple, directo, y de gran calidad. Difiere de LA BABOSA en que la prosa es más dinámica y enérgica porque aquí no se trata de pintar un ambiente estético, sino un proceso revolucionario en acción. La estructura de la novela, como en la anterior, es lineal y en ella se van tejiendo dos planos paralelos cuyos vínculos resultan indisolubles. Porque el Paraguay como Atilio han perdido su impulso vital, "esa fuerza profunda que está en la raíz del ser". Y se ha perdido porque la Llaga de la sociedad (la dictadura del general Alsina) ha carcomido la identidad individual y la nacional. ** Como dice Gilberto Torres en crítica vertical: "...estos gobiernos sin ley quitan hasta esa felicidad pequeña, simple, mediocre, de todos los días, la felicidad minúscula de lo cotidiano, como desayunar tranquilo y leer en el diario lo que a uno se le antoja".
** O sea, que LA LLAGA demuestra que el país de Casaccia es un caso sin solución inmediata, sin esperanzas, sin salida aparente porque ni siquiera una revolución puede ayudar. El único tipo de revuelta posible es la realizada con personas como Gilberto Torres o el coronel Balbuena, arribistas natos que sólo persiguen su propio bienestar.
** Todo el simbolismo pesimista que encierra la novela puede transponerse a un nivel nacional si se piensa en Constancia (no se pase por alto el simbolismo del nombre) como una gran MADRE, veleidosa, emasculadora (la nación) que elimina a los más débiles (su marido Francisco, su hijo Atilio) y que a la vez se siente más mujer cuando su HIJO (los ciudadanos) la quieren poseer. Es aquí donde se llena de sentido la figura del típico PADRE primordial freudiano, el general Alsina o tipos que aspiran a sustituir la posesión de la MADRE bajo las mismas prevenciones.
** El resultado de esta situación perenne ha sido la emigración masiva, voluntaria o forzosa, que constituirá el tema central de la siguiente novela: LOS EXILIADOS. Pero si se practica un balance comparativo entre LA BABOSA de 1952 y esta novela escrita once años después, se observa que subsiste el mismo símbolo de tristeza y miseria encarnado en los pies del campesino: "Todo la historia dolorosa de nuestro pueblo se resumirá en esos pies con sus plantas rugosas, y tristes a la vista. Pies grandes, anchos, deformados, de color terroso, con los talones agrietados como barro reseco. Algo impresionante y horrible". Gilberto Torres quería pintar esos pies, quería crear una obra maestra como los zapatos de Van Gogh. Sin embargo, aunque nunca llegó a realizar este sueño, Casaccia se encargó de llevarlo a cabo con tonalidades indelebles y universales.




(1) Véase: "Palabras de Mauricio Rosenthal, reproducidas en La Tribuna. Asunción, 26 de febrero de 1964, p. 4; y; "Discurso de Gabriel Casaccia", recogido en Alcor, Asunción, Nro. 28, 1964.
(2)En "Secciones ilustradas de los domingos", 20 de diciembre de 1964.
(3) Véase: "La Llaga o la opacidad de una novela", en La Tribuna, Asunción, 27 de setiembre de 1964.