Autocronograma

AUTOCRONOGRAMA

2008: 23 años deseando esta carrera.

2010: Bitácora de quien estudia en Puán porque la vida es justa y (si te dejás) siempre te lleva para donde querés ir.

2012: Crónicas de la deslumbrada:Letras es todo lo que imaginé y más.

2013: Estampas del mejor viaje porque "la carrera" ya tiene caras y cuerpos amorosos.

2014: Emprolijar los cabos sueltos de esta madeja.

2015: Pata en alto para leer y escribir todo lo acumulado.

2016: El año del Alemán obligatorio.

2017: Dicen que me tengo que recibir.

2018: El año del flamenco: parada en la pata de la última materia y bailando hacia Madrid.

13 de septiembre de 2010

Puàn tomada

lunes 13 de septiembre de 2010
Mi reino por un edificio

Por Ezequiel M.



Espacio: una asamblea estudiantil. Hay una por día desde que se tomó Filo, terminan a cualquier hora, incluso la del sábado que empezó a las cinco de la tarde. Pero me gusta el espacio. Puan tiene problemas edilicios hace rato, como todos los secundarios, cualquiera que pase por Filo cada tanto, como debe ser el caso de muchos lectores del Ciego, lo sabe. Digamos, la toma es coyuntural. Pero a veces parece que todo cerrara.

Escena: los estudiantes y la educación pública. Hace apenas unas semanas que Trinchero, el decano, Héctor Hugo, inauguró tres aulas nuevas y una remodelada que lejos, muy lejos, de resolver cualquier problema habitacional trae más paspaduras. Las aulas son cuatro, digamos, en total, tardó dos años en hacerlas, se gastó 1.300.000 pesos -número que sin tener una puta idea suena jodido-, pero sobre todo terminó de poner el punto final sobre lo que ya se sabía: que no va a avanzar sobre el edificio único. Desde el 2008 un grupo de pibes armó una Comisión por el presupuesto, convocaron a una cátedra de Arquitectura de la FADU y armaron un proyecto para construir en el estacionamiento de la facultad, meter una bocha de aulas, hacer un edificio integrado al actual... uno ve el proyecto y se le vuela la capocha. Se puede entrar al blog de la Comisión y ver todo: Filo lucha por el presupuesto. De lo poco que entiendo de arquitectura, las nuevas aulas que hizo Héctor Hugo bloquean la posibilidad de hacer ese edificio. Y el proyecto de Trinchero va un poquito más allá, y un poco alejado de los estudiantes.


¿Qué es "los estudiantes"?. Preguntaría un amigo mío al que los conceptos realmente le importan. A veces soy demasiado peronista y desconfío de las definiciones. También soy demasiado peronista y me peleo con los troskos. No me termina de convencer que en la consigna de la toma se igualara a Macri y a la Cristi. Primero era "Macri=Kristina desfinancian a la educación", la asamblea del ¿jueves? hizo quilombo. A los neoperonistas los silbaron cuando fueron a hablar. La consigna cambió de un "=" a un "y". Sigue sin convencerme que sea tan sencillo igualar todo, pero mi amigo trosko dice que por lo menos es provocativa, y yo lo mandé a hacer la revolución y que no jodieran entonces.

Raro, dos días después los iba a estar defendiendo. Eso fue el viernes. El sábado se armó la última asamblea, cinco de la tarde. Cuando hubo que votar mociones todo se alargó. El gran problema: esta semana había finales en la facultad. La discusión era si habilitar un poco como para que se tomen finales, como con las clases públicas, o seguir con los espacios cerrados y exigir que se reprogramen. Estuvimos dos horas, los troskos tenían claro que querían ser conciliadores, no quieren perder población estudiantil y me parece bien. Todavía no sé si está bien lo que votamos o no, no sé si alguien se quedó convencido, nadie terminaba de estar del todo seguro. Si habilitábamos, ¿era entregar la facultad y perder la toma?, pero cerramos y muchos se enojaron. Héctor Hugo nos desayunó como el mejor, durante toda esa larga discusión apareció un comunicado que decía que desde ningún punto de vista iba a reprogramar, con lo cual nos tiraba la pelota a nosotros. Lo mandamos a la puta que lo parió, porque siempre es posible reprogramar. Pero él es una autoridad, desgracia de la autoridad. Los estudiantes que no están muy de acuerdo se enojan con los asambleístas. ¿Por qué tomamos decisión por todos sin que todos estén presentes? Yo también me lo pregunto. Domingo nublado: me lo pasé discutiendo con otros estudiantes que nos insultaban. Todos troskos, todos militontos, todos putos. El Rufián echaba mierda por los ojos, todo el que defendiera la toma y que pensara que luchar vale más que un final era un hipócrita y un antisemita de mierda. Ah, sí, la intelectualidad, reaccionarios, antisemitas, zurdos, troskos, peronchos, todo lo mismo. Es la posmodernidad. Y yo soy un pelotudo que un día puteo troskos y al otro parece que los defiendo.





Uno de mis amigos cibernéticos al que le tengo un cariño en crecimiento continuo tiró una de las mejores consignas para la toma que escuché: ¡Qué siga la toma, qué sigan las clases!
Creo que la mayoría de la gente pensó que estaba siendo absurdo nada más, pero aunque ellos no lo crean las clases públicas están funcionando bastante bien. Habría que ser así de creativos todo el tiempo.






Salvio Martín Menéndez dando una clase sobre Chomsky el sábado a la mañana, vale la aclaración

Mik me dice algo que es muy cierto: qué feo suena que al personal de Puan se lo llame por la negativa, los "no docentes". No docente, pueden ser casi cualquier cosa. Es una categoría abierta. Para los que no formamos parte de partidos políticos también hay una definición por la negativa porque el "independientes" se lo llevaron los nuevos partidos internos. Los otros, nosotros, somos "no agrupados". También suena feo. Es más, me resulta horrible. Hace tiempo discutimos con algunos amigos sobre la categoría "sí, pero" que nos proponemos como estrategia frente al gobierno kirchnerista. No marchar junto a la sociedad rural, festejar lo que está bueno, y poner el "pero" siempre que sea necesario. Es complicado, puede resultar en izquierda de café o pecho tibio, depende quién te acuse. Ni siquiera es estar en el medio, más bien ir circulando por las orillas de las distintas comunidades a las que uno se enfrenta día a día, ponerse siempre casi del lado de afuera, algo por el estilo. La entidad del "sí, pero". No nos deja contentos ni a nosotros. Hoy, domingo, ser "no agrupado" me preocupa aún más si de ese lado comparto categoría con culocentristas. ¿Es así? Lo único que sé es que Héctor Hugo, es una maniobra más fácil que la tabla del 2, consiguió un domingo de pura pelea entre los estudiantes. Lo consiguió, le apuntó, tiró, y lo consiguió.

Hace rato que tengo una sola afirmación. Lo único de lo que estoy seguro es de que nadie se tiene que morir de hambre. El resto, no sé. ¿Hay que luchar por un edificio o es preferible no garcar a alguien con sus finales y todo el esfuerzo que le llevó llegar a rendirlos? Y pensar que siempre me río cuando insisten e insisten con el romanticismo de "la lucha". Lo que no termino de entender es por qué tienden a ganar siempre los garcas. Tal vez somos estúpidos en nuestras estrategias.





Tomado de http://elcieguito.blogspot.com/2010/09/mi-reino-por-un-edificio.html

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