Autocronograma

AUTOCRONOGRAMA

2008: 23 años deseando esta carrera.

2010: Bitácora de quien estudia en Puán porque la vida es justa y (si te dejás) siempre te lleva para donde querés ir.

2012: Crónicas de la deslumbrada:Letras es todo lo que imaginé y más.

2013: Estampas del mejor viaje porque "la carrera" ya tiene caras y cuerpos amorosos.

2014: Emprolijar los cabos sueltos de esta madeja.

2015: Pata en alto para leer y escribir todo lo acumulado.

2016: El año del Alemán obligatorio.

2017: Dicen que me tengo que recibir.

2018: El año del flamenco: parada en la pata de la última materia y bailando hacia Madrid.

16 de abril de 2017

Amor siniestro y deslumbramiento lector

Después de terminar Bajo este sol tremendo (qué fuerte, qué angustiante, qué genial) y haber picoteado embobada el Informe sobre ectoplasma animal que me hizo "recordar" (léase avivarse, permitirse, sospechar) que una puede escribir genialemnte toda cosa loca y desatada que tenga girando en la cabeza, el cuerpo y la vida, me vengo a apercibir de que tengo entre mis estantes, hace como tres o cuatro años, La comemadre, del mismo Roque Larraquy, no vela cuyo título me llamó inicialmente la atención pero había olvidado leer.
Acabo de empezarla: te mata en la primera oración, te resucita en la segunda para volverte a asesinar en la tercera y así cada párrafo y cada página de las iniciales seis o siete que leì y me hicieron salir disparada a escribir acá.
Ya hasta decidí que sobre él voy a escribir mi trabajo final del seminario y presentarlo para el Frikiloquio 3.

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