17 de octubre de 2014
Monstruosamente monstruoso
UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
INSTITUTO INTERDISCIPLINARIO DE
ESTUDIOS DE GÉNERO
V Jornadas de Reflexión
Monstruos y Monstruosidades
30, 31 de octubre y 1 de noviembre, 2014
Museo Roca
Vicente López 2220
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Jueves 30 de octubre
9.00 a 10.00 hs.
Inscripción
10.00 a 11.00 hs.
Acto de apertura
Conferencia
María Negroni “La folie Edward Gorey”
11.00 a 13.00 hs.
Mesa 1 – Sala 1 - Creencias del / sobre el otro I
Coordina: Fernando Gómez
· Pablo Cowen: “Nosotros y 'el monstruo'. Miedos, educación e infancias en el siglo XIX
porteño.”
· María Alejandra Fernández: “El bestiario y las representaciones del enemigo durante la
Revolución de Mayo. Buenos Aires: 1810-1812.”
· Fernando Gómez: “Religiosidad católica entre tigres, pájaros y maleficios. Creencias y
monstruosidad en la Rioja durante el siglo XIX.”
· Mónica Gruber: “Los juicios por hechicería en el Tucumán Colonial. Del rumor a la
teatralidad social: Mujeres sin voz.”
Mesa 2 - Sala 2 - Figuraciones de lo monstruoso en la Edad Media
Coordina: Cecilia Devia
· Ana Inés Aldazabal: “Androginia y metamorfosis en el Lai de Guigemar.”
· Cecilia Devia: “La ambigüedad de lo monstruoso: Katechon y derecho de resistencia.”
· Gustavo Giordano: “El monstruo y la monstruosidad: su uso en la Mesnada Hellequin com
mecanismos de construcción de modelos de comportamiento.”
· Adriana Martínez: “Las representaciones visivas de la tentación y el pecado original en el
Medioevo.”
Mesa 3 – Sala 3 - Sexualidades amenazantes
Coordina: Daniela Paolini
· Graciela Aletta de Sylvas: “La alteridad amenazante en la sociedad del siglo XVII: Las
poseídas de Loudun.”
· Daniela Paolini: “La Nona sangrienta y la invención. El gótico en el proyecto literario de
Sarmiento.”
· Micaela Ruiz: “Representaciones de masculinidad y femineidad: resistencias y
resignificaciones.”
· Julieta Vannery: “La Condesa Sangrienta – Cuerpo, secreto y deseo.”
Mesa 4 – Sala 4 - El otro, el monstruo I
Coordina: Sofía Bontempo
· Sofía Bontempo: “Anubis y Upuaut, dioses caninos egipcios que se complementan en sus
funciones funerarias.”
· Juan Carlos Garzón Mantilla: “Reformulación colonial de un mito de la costa pacífico
ecuatorial: Los gigantes de Manta en la Crónica de Perú de Pedro Cieza de León.”
· Ailen Geraghty: “La monstruosidad como el otro colonial.”
· Hernán López: “'...siendo ya venido al mundo el mayor monstruo y plaga que a él ha
venido...' miscelánea renacentista o las varias lecciones de lo monstruoso.”
· Roberto Sayar: “Muerte alegre con efectos post mortem: El mártir como 'monstruo ejemplar'
en IV Macabeos.”
13.00 a 14.00 hs
Receso
14.00 a 16.00 hs
Mesa 5 – Sala 1- Políticas visuales I
Coordina: Facundo Saxe
· María de los Milagros Kruk: “Violencia en el cine: crítica y entretenimiento.”
· Atilio Rubino: “Prometeo, Frankenstein, Mengele: el monstruo queer y el científico
malvado nazi en The Rocky Horror Picture Show.”
· Facundo Saxe: “La diva monstruo: apuntes para pensar a Mae West como símbolo
transnacional de la disidencia sexo-genérica.”
· José Tripodero – M. Laura Sesto – Marcelo Zarpellón: “La transformación formal de los
personajes de la historieta Batman en el posmodernismo.”
Mesa 6 – Sala 2 - Representaciones estéticas I
Coordina: Marcela Croce
· Marcela Croce: “El jardín de los devenires: espacio maravilloso y experiencia siniestra en
Marosa di Giorgio.”
· Adriana Laurenzi: “Buenos Aires invadida por monstruos. La Nueva Figuración en los años
sesenta.”
· Lucía Orsanic: “La hibridación como mecanismo de construcción monstruosa en un libro
infantil: el Animalario Universal del Profesor Revillod.”
· Gabriela Puente: “Alicia y lo monstruoso”
Mesa 7 - Sala 3 – El otro: el monstruo II
Coordina: Susana Caba
· Susana Caba: “Bestiario: un estudio teratológico de El viaje de San Brandán.”
· Walter Carrizo: “Chartier en Brocelandia: el león-escudero de El Caballero del León, de
Chrétien de Troyes y su dimensión representacional.”
· Cecilia Lasa y Carina Menán: “Richard III, de Shakespeare, y la representación de lo
ominoso.”
Mesa 8 - Sala 4 - Abyecciones II
Coordina: Roxana Nenadic
· Lidia Gambon: “La Gorgona, esa monstruosa mirada inquietante de la locura.”
· Roxana Nenadic: “Enfermedad y deformidad: un retrato de la marginalidad en la Apología
de Apuleyo.”
· María Inés Saravia: “Daimónion téras, Antígona v.376.”
16.00 a 17.30 hs.
Mesa 9 – Sala 1 –Zombis
Coordina: Ana Laura Martín
· Gustavo Blázquez – María Cecilia Díaz – Mónica Jacobo: “Cuando el zombi es mujer.
Género y sexualidad entre las 'muertas vivientes'.”
· Cecilia Moro: “Lejanías y cercanías: identidad zombi por voces sobrevivientes.”
· Lucas Outeda: “Los zombis de Deleuze y Lacan.”
· José Platzeck: “¿Cómo está muerto el zombi?: Una mirada biopolítica del monstruo
contemporáneo.”
Mesa 10 – Sala 4 -Discursos políticos del / sobre el monstruo
Coordina: Carmen Cantera
· Carmen Cantera: “El monstruo y la monstruosidad como metáfora política durante la década
de 1820 en el Río de la Plata.”
· Marisa Miranda: “Del otro lado, el 'monstruo'. Aspectos del discurso dictatorial argentino
(1976-1983).”
· Natalia Sabater – Rizzo Rodriguez: “Spinoza y la cuestión del otro como enemigo en el
Tratado Teológico-Político.”
16 a 18 hs.
CURSO: Monstruos griegos en el arte. Parte I- Sala 3
Cora Dukelsky
17.30 a 19.00 hs.
Mesa 11 – Sala 1 - El otro: el monstruo III
Coordina: Elizabeth Caballero del Sastre
· Matías Alderete: “Alteridad, monstruosidad y el deseo erótico de Gilgamesh.”
· José Ignacio Allevi – Marisa Germain: “Regular la moral, psiquiatrizar el sexo. La
construcción de monstruos sexuales como forma de regulación de la sexualidad en la
Argentina de principios del siglo XX.”
· Pablo Ojeda: “¡Con mucha Pomba Gira nena!”
Mesa 12 – Sala 4 – Abyecciones I
Coordina: Martìn Pozzi
· Martín Pozzi: “Abogadas peligrosas: el poder monstruoso de la palabra femenina en Valerio
Máximo.”
· Marcos Seifert: “La extranjería en el cuerpo. Lo siniestro en los tiempos de los flujos
globales en Estocolmo de Iosi Havilio.”
· Aldo Valesini – Silvia Mabel Novoa Zieseniss: “Los bordes de la realidad en Las moscas
de Isabel de Jorge Masciángioli.”
19-20.30 hs.
Mesa 13 - Sala 1 - Libertella, Bellatín, Enriquez, Lamborghini, Bizzio
Coordina: Marcelo Méndez
· Luis Ángel Gonzo: “Monstruosidad y prefijos espaciotemporales. Sobre Libertella y
Bellatin.”
· Marcelo Méndez: “Monstruo y monstruosidad en Como desaparecer completamente de
Mariana Enríquez.”
· Agustina Pérez: “Osvaldo Lamborghini también escribió poesía. Tres casos de poemas
como máquinas monstruosas que dislocan los discursos sociales hegemónicos.”
· María Cecilia Sánchez Idiart: “Hacia una nueva cartografía de lo sensible: mutaciones de las
identidades y los cuerpos en la narrativa de Sergio Bizzio.”
Mesa 14 – Sala 3 - Monstruos en Virgilio
Coordina: Liliana Pégolo
· Marcos Carmignani: “Las figuras de Juno y las Furias en el centón de Hippodamia”
· Gisela Carrera Fernández: “Serpentis furiale malum: la construcción del demonio como una
de las formas de la monstruosidad en el Cento Vergilianus.”
· Liliana Pégolo: “¿Qué clase de monstruo es el monstrum horridum de Ausonio (Cento
108)?”
Mesa 15 – Sala 4 – Abyecciones III
Coordina: Ismael del Olmo
· Ismael del Olmo: “Elidir el tiempo: Pierre de Bérulle y los endemoniados.”
· Leticia Devicenzi: “El doble (der Doppelganger) como nueva figura moderna.”
· Hernán Garófalo: “Algunas consideraciones respecto a los monstruos, lo monstruoso y los
demonios en la obra de Gregorio Magno (siglo VI-VII).”
· Mario Rucavado Rojas: “'Esas inofensivas ciudades provinciales: sobre Los demonios de
Fiodor Dostoievski.”
Mesa 16 Sala a confirmar. Cuerpo y literatura I
Coordina: Silvia Jurovietzky
· Silvia Jurovietzky: “Una cabeza y dos ideas”
· María Laura Pérez Gras: “Eisejuaz y Paqui. Las dos cabezas de la monstruosidad literaria de
Sara Gallardo”
· Juliana Piña: “Unspoiled Monsters: representación de la aristocracia hacia el siglo XX.”
Viernes 31 de octubre
10.00 a 12.00 hs.
Mesa 17 – Sala 1 –Violencia, cuerpo, política
Coordina: Eleonora Tola
· María Cecilia Colombani: “Hasta la victoria siempre. La Tifonomaquia y la reedición del
horror.”
· María Silvina Delbueno: “La monstruosidad de la petrificación: el quiasma mítico de
Medea de Eurípides en Médée Kali de Laurent Gaudé.”
· Ezequiel Ferriol: “Mito y política en Marcial, de spectaculis, 32 (28/7).”
· Eleonora Tola: “El campo de batalla o las implicancias monstruosas de la mirada en Lucano,
B.C. 7.”
Mesa 18 – Sala 2 - Imaginarios del cuerpo. Literatura latinoamericana (Parte 1)
Coordina: Andrea Ostrov
· Lucía Aguero: “'Lo que nos hacen sugerir'. Los cuerpos no adiestrados de Felisberto
Herández.”
· Lucía De Leone: “En el principio fue el yeti... Monstruosidad y Conquista: 'En la Montaña'
de Sara Gallardo.”
· Tania Diz: “El monstruo domesticado en El amor brujo de Roberto Arlt.”
· Paula Bianchi: “Mujeres que matan, no putas asesinas: Beya (Gabriela Cabezón Cámara) y
La Rumba (Ángel de Campo).”
Mesa 19 – Sala 3 - Literatura argentina contemporánea
Coordina: Laura Arnés
· Laura Arnés: “Errancias sexuales, contactos monstruosos. Una lectura de algunas novelas
contemporáneas.”
· Nicolás González: “Avatares del arielismo, la monstruosidad, los maestros y los alumnos en
la literatura del Cono Sur.”
· Silvina Sánchez: “Devenir monstruo. Sobre la narrativa de Gabriela Cabezón Cámara.”
· Patricio Subirol: “Nombres, cuerpos y realidad: el viaje del Padre Maker en Tadeys de
Osvaldo Lamborghini.”
· Graciela Villanueva: “Los monstruos de César Aira.”
Mesa 20 – Sala 4 - Literatura argentina: violencia y marginalidad.
Coordina: Marcela Crespo Buitrón
· Marcela Crespo Buitrón: “Frontera, identidad y violencia en la narrativa argentina actual.”
· Alejandra González: “Caliban: el monstruo americano.”
· Leonardo Graná: “Que otros sean lo normal: Le viste la cara a Dios de Gabriela Cabezón
Cámara y la monstruosidad como otro nombre para lo social.”
· Sonia Jostic: “Exceso de monstruos – monstruos en exceso: apuntes para una poética de la
literatura actual sobre la villa.”
12.00 a 13.30 hs.
Mesa 21 - Sala 1 - Literatura, cuerpo, poder
Coordina: Elsa Rodriguez Cidre
· Emiliano Buis: “De poeta y de monstruo: Anormalidades políticas y proeza heroica en la
creación aristofánica de una Quimera cómica (Ar. V. 1029-1037; Pax 751-760).”
· Elsa Rodriguez Cidre: “Cuando lo monstruoso se ciñe al cuerpo: los dones nupciales en la
Medea de Eurípides.”
· Noel Usuca: “Madres monstruosas”
Mesa 22 – Sala 2 - Imaginarios del cuerpo. Literatura latinoamericana (Parte 2)
Coordina: Andrea Ostrov
· Andrea Ostrov: “Monstruosidades invisibles y prácticas de la memoria en De perlas y
cicatrices de Pedro Lemebel.”
· Paola Solorza: “La madre monstruosa: Dar a luz lo reprimido. Una perspectiva transgresora
del embarazo y la maternidad en El cuarto mundo de Diamela Eltit.”
· María José Punte: “Cuéntame un cuento: infancia y/como monstruosidad en Osos de Diego
Vecchio.”
Mesa 23 – Sala 3 - Creencias del / sobre el otro II
Coordina: Valeria Weintraub
· Esteban Noce: “La monstruosidad como recurso para la definición de la identidad cristiana:
herejes y judíos en el corpus de Cromacio de Aquileya (388-407/8).”
· Jorge Riguero García: “Lo monstruoso e infernal en 'El milagroso viaje de Mahoma'.
Iconografía de un viaje celestial en una obra prohibida.”
· Valeria Weintraub: “Otro ambiguo. Integración y segregación en la cristianización de los
eslavos (siglos X y XI).”
Mesa 24 – Sala 4 – Representaciones estéticas II
Coordina: Susana Artal
· Nadia Arias: “El monstruo burgués: androginia e hibridez en Maximiliano Rubin de
Fortunata y Jacinta.”
· Susana Artal: “Las palabras y los monstruos en el Quart Livre de Francois Rabelais.”
· Paula Fernández Blanco: “La duplicación del otro: ¿Quién es el otro en La metamorfosis de
Franz Kafka?”
· Solange Victory: “Bestiarios Latinoamericanos (un primer acercamiento).”
13.30 a 14.30 hs.
Receso
14.30 a 16.30 hs.
Mesa 25 – Sala 1 Figuras, discursos, mitos
Coordina: Elsa Rodríguez Cidre
· María Isabel Barranco: “Las Amazonas ¿Liminales o monstruosas?”
· Tayná Sanchez Pereira Costa: “Monstros alados e marinhos: um paralelo entre harpias e
Sereias em Argonáuticas, de Apolónio de Rodes.”
· Daniel Gustavo Gutiérrez: “Monstruos que alejan la propia muerte: la representación de la
monstruosidad como recurso apotropaico en la ékphrasis del esudo de Pseudo-Hesíodo.”
· María Cecilia Tomasini: “Dos aspectos de lo monstruoso: el centauro y sus representaciones
en el Arte Griego.”
Mesa 26- Sala 2 - Creencias del / sobre el otro III
Coordina: Andrea Neyra
· Héctor Francisco: “'Para las aves del cielo y las bestias de la tierra'. Cadáveres y milagros en
los Hechos de los mártires de Palestina.”
· Carolina Losada: “'El Anticristo es nacido. La antinomia de Cristo y su uso en la reforma de
costumbres de la prédica popular medieval.”
· Andrea Neyra: “Cristianización, eslavos, infieles, perros.”
Mesa 27 – Sala 3 - Cuerpo y literatura II
Coordina: Lucía De Leone
· María Celeste Aichino: “La literatura monstruosa de Alberto Laiseca.”
· Maia Lucía Bradford: “Lo fantástico, lo monstruoso.”
· Carla D'Olivo: “Cuerpos y anormalidades en la obra de Lamborghini.”
· Alan Ojeda Serragno: “La pedagogía del monstruo: aprendizaje y humanización en Beber
en Rojo.”
Mesa 28 - Sala 4 -Teorías de la diferencia
Coordina: Pablo Pachilla
· Pablo Luzza Rodriguez – Natalia Suniga: “ Judith Butler, lectora de Jacques Lacan”
· Agustín Méndez: “Figuras de lo Unheimlich. Animalidad, sufrimiento y soberanía.”
· Pablo Pachilla: “La figura del monstruo en la ontología de la diferencia.”
· Paula Salmoiraghi: “'¡Usted, madre, no se meta en el devenir de un hijo': Figuras
monstruosas de lo materno en Copi.”
16.30 a 18.00 hs.
Mesa 29 – Sala 1 - El otro, el monstruo III
Coordina: María Inés Aldao
· María Inés Aldao: “Espacios de lo monstruoso: el monstruo en las crónicas de la conquista
de América.”
· Ana María Risco: “El folletín y el gusto por el horror en el diario El Orden de Tucumán
entre fines del siglo XIX y principios del XX.”
Matías Zubiaur: “'Aquel odioso disfraz'. Identidad y oposición política durante el rosismo.”
Mesa 30- Sala 2- Amor, erotismo, monstruosidad
Coordina: Celina Tuozzo
· Guillermo De Santis: “Sátiros: monstruosidad jocosa y atrevida.”
· Francisco Gelman Constantin: “Sobre la naturaleza y los faunos: la monstruosidad del deseo
desde Ercole Lissardi”
· Gabriela Gugliottella: “Horror y deleite: monstruosidad y erotismo en el Romanticismo.”
· Ana Rapp – María Eugenia Martí: “Juliette y la Dubois: pareja de monstruosidad en Sade.”
· Celina Tuozzo: “El amor: uno de los monstruos necesarios de la modernidad.”
Mesa 31 - Sala 4 - Espacios de lo monstruoso
Coordina: Sergio Tonkonoff
· Basualdo Miranda – Verónica Coria - Norma Vidaurre: “El 'otro' monstruoso en el espacio
imaginario medieval.”
· Clóvis Gruner: “La modernidad, una experiencia monstruosa: literatura y sensibilidad
urbanas en Curitiba en las primeras décadas del siglo XX.”
· Sergio Tonkonoff: “Lugares nefastos ¿Hacia un re-encantamiento del espacio urbano?”
16.30 a 18 hs.
CURSO: Monstruos griegos en el arte. Parte II- Sala 3
Cora Dukelsky
18.00 a 20.00 hs.
Mesa 32 – Sala 1 - La retórica de lo monstruoso y los confines de la experiencia
Coordina: Paola Cortes Rocca
· Felipe Benegas Lynch: “cuando el artista desata la tormenta: la energía nuclear en la obra de
dos maestros del cine japonés.”
· Paola Cortes Rocca: “Niñas quietas. Monstruosidad, juego y mirada en Julio Cortázar y
Silvina Ocampo.”
· Laura María Isola: “'No nos une el amor sino el espanto'. Piñera, Borges y el peronismo.”
· Mariano López Seoane: “Figuraciones del cuerpo adicto.”
· Luciana Olmedo-Wehitt: “Identidad y sonido en Spike Jonze y Felisberto Hernández.”
Mesa 33 - Sala 2 - Ciencia ficción y monstruosidad
Coordina: Mercedes Merino
· Karine Freitas Souza: “Necron, el Monstruo en la Cultura de Masas. Similitudes y
diferencias con Frankenstein.”
· María del Pilar Jorge: “La ciencia ficción y la monstruosidad. El monstruo en Frankenstein.”
· Mercedes Merino: “Ciencia ficción y nuevos modos de vida: una lectura de Los
electrocutados de J. P. Zooey.”
· Noelia Pistoia: “República 3000: Una utopía habitada por monstruos.”
· Gerardo Rodríguez – Juan Alcázar – María de las Mercedes Abad Merino: “Lo monstruoso
en el universo de los videojuegos.”
20.00 a 21.00 hs.
Sala 1 -Panel: “Humor y monstruos en la historieta argentina”
Participan: Sergio Langer, Pedro Mancini y Luis Roldán (Lubrio)
Coordina: Hernán Martignone
Sábado 1 de noviembre
10.00 a 12.00 hs.
Mesa 34 – Sala 1 - Figuraciones de lo monstruoso en el cine
Coordina: Mariano Véliz
· Fernanda Alarcón:”El acople siniestro y la niña fantasma.”
· Mercedes Alonso: “Pequeños monstruos: visiones desidealizadas de la infancia.”
· Kratje Julia: “Oscilaciones domésticas. Imágenes de repulsión y atracción en Réimon (2014)
de Rodrigo Moreno.”
· Natalia Taccetta: “Abyección y cuerpo monstruoso en Heli de Amat Escalante (México,
2013).”
· Mariano Véliz: “El monstruo doméstico: La nana (Silva, 2009) y la articulación políticavida
cotidiana.”
Mesa 35 – Sala 2 - Fotografía, violencia, representación
Coordina: Paula Bertúa
· Paula Bertúa: “Fantasmagorías de lo pictórico en la fotografía argentina contemporánea.”
· Nadia Consiglieri – Alejandro Ocampos: “La apariencia bella como máscara poética de lo
monstruoso en las fotografías de la Condesa Castiglione.”
· Piroska Cscuri: “Fotografía de linchamientos y la violencia 'civilizada'.”
· Carla García: “El parque del juego del diablo: cuerpos enfermos, monstruos y la subversión
del canon occidental en la fotografía de Jo Spencer, Hannah Wilke y Nan Goldin.”
· Leila Passerino: “Figuraciones de lo monstruoso. Acerca de la política de la mirada en las
fotografías de Jo Spencer y Gabriela Liffschitz.”
Mesa 36 – Sala 4 – Políticas visuales
Coordina: Juan Pablo Lattanzi
· Ricardo Andrade Arancibia: “Loa monstruosidad en Freaks: discutiendo sobre la imagen
imperfecta de seres anormales.”
· Francisco Cabello: “La piel que habito: una metáfora cognitiva del monstruo.”
· Juan Pablo Lattanzi: “La mosca como peligro. Higienismo, monstruos y cine en la década
del '20.”
· Mariel Ortolano: “Hijos de la mente: imágenes del doble en la ficción cinematográfica.”
Mesa 37 - Sala a confirmar - Biopolítica, cuerpos y violencia
Coordina: Germán Prósperi
· Cristina Ambrosini – Cecilia Pourrieux: “Derivas bioéticas de la cultura Cyborg.”
· Martín De Mauro: “Informe sobre ectoplasma humano: notas sobre zoopolítica espectral.”
· Martín Prestia: “El hombre y la ciencia en la era del terror nuclear. Reflexiones en torno al
monstruo de Godzilla (1954).”
· Germán Prósperi: “El idiota y el cretino en la antropología decimonónica.”
12.00 a 13.00 hs.
Conferencia de cierre
“Retóricas políticas de lo viviente”
Gabriel Giorgi
13.00 a 14.00
Daguerrotipas.
Lectura performativa de Juliana Corbelli
Dirección y narración: Juliana Corbelli
Retroproyección y sombras: Alejandro Szklar
Videoarte y fotografìa: Lorena Faccio
14.00 a 15.00 hs.
Brindis y Almuerzo
15-16 hs. Sala a confirmar
"Lo femenino monstruoso en la Medea de Séneca: mito, tragedia y lazos familiares"
Presentación del libro de Eleonora Tola
L. A. Séneca. Medea (Edición bilingüe). Estudio preliminar, traducción y notas
Coordina: Elsa Rodrìguez Cidre
Comité Organizador
Elisabeth Caballero de del Sastre, Nora Domínguez, Ana Laura Martin, Jimena Palacios, Valeria Pita, Elsa
RodriguezCidre, María Laura Rosa, Alicia Schniebs, Marcela Suárez
Asistentes: Debora Rifkin, Marlene Denise Russo, Ivana Otero
Organiza:
Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires
Puán 480, 4to piso, oficina 417
1406 Ciudad Autónoma de Buenos Aires
Teléfonos: 4432-0606, internos 205 y 161
iiege @filo.uba.ar, iiegeuba @gmail.com
jornadasmonstruos2010@gmail.com
Auspicia
Azul, siempre Azul
VII Jornadas Cervantinas de Azul
6, 7 y 8
de noviembre de 2014
Jueves
6
9: 9:30 Inscripción / Acreditación
9:30-10:00 Bienvenida y Acto
de Apertura
Palabras
de los organizadores:
1.
Laura Giosa (Decana de la Facultad de Derecho -
UNICEN)
2.
José Manuel Lucía Megías (Universidad Complutense de Madrid – Presidente de la Asociación de
Cervantistas)
10:00-11:00 Conferencia plenaria
José
Montero Reguera (Universidad de Vigo): Cervantes y el Parnaso en
1614: un Viaje a la esencia de la literatura.
Presentador: José
Manuel Lucía Megías
11:00 –11:30 Pausa / Café
11:30 – 12:30 MESA 1: Novelas ejemplares
1.
Angel Eduardo
Portos (Universidad Nacional de Mar del Plata): El concepto de la
amistad en el infante don Juan Manuel y su influencia en las Novelas Ejemplares.
2.
Noelia Nair
Vitali (Universidad
de Buenos Aires –
Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): Entre el juego y el sueño: El casamiento engañoso o el triunfo de la ficción.
3.
Juan Diego
Vila (Universidad
de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado
Alonso”)
“‘…no pudo mover la lengua, y volvió a desmayarse’: Asedios a lo
no-representable en El celoso extremeño.”
Coordinadora: Alicia Parodi
13:00 – 16.00 Pausa / Almuerzo libre
16:00 – 16:40 MESA 2: Galatea y teatro cervantino
1.
Alejandro
Gastón Ghiglione (Universidad Católica Argentina): La importancia de la
aldea en la construcción del espacio pastoril de La
Galatea
2.
María de los
Ángeles Calvo (Universidad Nacional de Mar del Plata - Grupo Gliso): El Quijote y La elección de los
alcaldes de Daganzo: consideraciones acerca de la justicia, el gobierno y
el poder en Cervantes.
Coordinadora:
Celia Burgos
16:40 –17:00 Pausa / Café
17:00 -18:00 MESA 3: El Quijote. Marcos culturales y estéticos
1.
Alicia Parodi
(UBA – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr.
Amado Alonso”): Teoría y práctica del concepto
en Cervantes.
2.
Blanca Santos
de la Morena
(Universidad Autónoma de Madrid): Del
Quijote de 1605 al Quijote de 1615: algunas cuestiones
sobre religión y religiosidad.
3.
Julia
D´Onofrio (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas
Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): De monos y monerías en el trasfondo cultural del personaje de
Micomicona.
Coordinador: Juan
Diego Vila
Viernes 7
9:30-10:30 MESA 4:
El Quijote. Narratividad,
ficcionalidad.
1.
Gabriela
Carnevale y Gabriela Sarasa (Universidad Nacional de
Villa María): “El curioso impertinente”: tensiones barrocas entre realidad
y ficción.
2.
Fabio Gonta
(Universidad Nacional de Mar del Plata): La recurrencia de la
escisión en el Quijote de 1605.
3.
Nelly Kesen
(Universidad Nacional de la
Patagonia San Juan Bosco): Significación de la
díada espacial cerrado/abierto en el texto del Quijote.
Coordinadora:
Mónica
Nasif
10.30 - 10:50 Pausa / Café
10:50 -11:50 MESA 5: El
Quijote. Marcos culturales y
estéticos
1.
Paula
Salmoiraghi (Universidad de Buenos Aires – Instituto de
Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): Que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués de
Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino`: Procesos de quijotización masiva o el Quijote como Stultifera navis.”
2.
Celia Mabel
Burgos Acosta (Universidad de Buenos Aires – Instituto de
Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): “Don
Quijote y el miedo: asedios de lo abyecto (I, 19 – 22)”
3. Manuel Piqueras Flores (Universidad Autónoma de
Madrid):
“Mal año para todos cuantos de aquel género se han escrito o
escribieren”. Cervantes, picaresca y literatura autobiográfica antes de 1605.
Coordinadora: María de los Ángeles Calvo
11:50 - 12:00 Pausa / Café
12:00-13:00 MESA 6: Hipertextualidad cervantina.
1.
Damaso Javier
Vicente Blanco (Universidad de Valladolid): La
proyección de la crisis económica y social en la literatura, en Cervantes y en
la actualidad, y su utilidad para el Derecho.
2.
María Elena
Ruibal (Universidad de Montevideo): “Un Conde de Lemos
hermana en Cervantes a Montevideo y a Azul”
3.
María Rosa
Pettruccelli (Universidad del Salvador): Anacronía y
testimonio en el Quijote.
Coordinadora: Silvina Del Bueno
13:00 – 16.00 Pausa / Almuerzo libre
16:00-17:00 MESA 7: El
Quijote de 1615
1.
Ariel Bohn (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas
Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): Intertextualidad
metaliteraria: La literatura como doncella menesterosa en el Quijote de 1615.
2.
Mario
Rucavado Rojas (Universidad de Buenos Aires): Esplendor y miserias de los encantadores: Prioridad ficcional en el Quijote de
1615.
3.
Alejandro
Perino (Universidad de Buenos Aires): La dama que brilla por su
ausencia. Deseo y melancolía en el palacio de los duques.
Coordinador: Noelia Vitali
17:00 - 17:20 Pausa / Café
17:20 – 18:00 –
Mesa 8: Persiles
1.
Mónica Nasif
(Instituto Superior del Profesorado “Joaquín V. González”): Algunas
consideraciones sobre la religión y la magia en el Persiles.
2. Verónica Marcela Zalba (Universidad Nacional del
Sur): “La
mujer y la gallina, por andar se pierde aína”: el toque femenino en el
refranero del Persiles.
Coordinadora:
Margarita Ferrer
Sábado 8
10:00-11:00 MESA 9: El Quijote y los influjos de Cervantes en
la literatura posterior
1.
Nuria
Rodríguez Cartabia (Universidad de Buenos Aires): “El dinero y la palabra en el Quijote de 1605: poderes en
conflicto en un mundo en transición”
2.
Vanina
Beviglia (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología
y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): La materia
cervantina resiste: un análisis de su apropiación en el siglo XXI.
3.
Clea Gerber (Universidad
de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas
Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): “Figuras de lector en el Quijote
de Avellaneda”
Coordinadora: Julia D’Onofrio
11:00 – 11:20 Pausa / Café
11:20-12:00 MESA 10: Hipertextualidad cervantina o influjos de
Cervantes en la literatura posterior.
1.
Pablo
Martínez Burkett (Universidad Austral): La
muerte cervantina de Borges.
2.
Carlos Fos (AINCRIT, UNAM): Un titiritero
ácrata y la trashumancia de su arte quijotesco.
Coordinador:
Mariel Petronelli
12:00 – 12:30 Pausa / Café
12:30
- 13:30 Conferencia plenaria
José Manuel
Lucía Megías (Universidad Complutense de Madrid):
“Cervantes en la encrucijada de los dos Quijotes (retazos de una
vida alrededor de 1614)”
Presentador: Juan Diego Vila
Azul y Monstruos
Llegaron hoy, ambos, en orden inverso al calendario. Estamos yendo...
Viernes 7 de noviembre en Jornadas Cervantinas de Azul 2014.
10:50 -11:50 MESA 5: El Quijote. Marcos culturales y estéticos
1. Paula Salmoiraghi (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): Que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués de Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino`: Procesos de quijotización masiva o el Quijote como Stultifera navis.”
2. Celia Mabel Burgos Acosta (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): “Don Quijote y el miedo: asedios de lo abyecto (I, 19 – 22)”
3. Manuel Piqueras Flores (Universidad Autónoma de Madrid): “Mal año para todos cuantos de aquel género se han escrito o escribieren”. Cervantes, picaresca y literatura autobiográfica antes de 1605.
Coordinadora: María de los Ángeles Calvo
Monstruos y monstruosidades 2014.
Viernes 31 de octubre:
Mesa 28 - Sala 4 -Teorías de la diferencia
Coordina: Pablo Pachilla
• Pablo Luzza Rodriguez – Natalia Suniga: “ Judith Butler, lectora de Jacques Lacan”• Agustín Méndez: “Figuras de lo Unheimlich. Animalidad, sufrimiento y soberanía.”
• Pablo Pachilla: “La figura del monstruo en la ontología de la diferencia.”
• Paula Salmoiraghi: “'¡Usted, madre, no se meta en el devenir de un hijo': Figuras monstruosas de lo materno en Copi.”
Viernes 7 de noviembre en Jornadas Cervantinas de Azul 2014.
10:50 -11:50 MESA 5: El Quijote. Marcos culturales y estéticos
1. Paula Salmoiraghi (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): Que yo no soy don Rodrigo de Narváez, ni el marqués de Mantua, sino Pedro Alonso, su vecino`: Procesos de quijotización masiva o el Quijote como Stultifera navis.”
2. Celia Mabel Burgos Acosta (Universidad de Buenos Aires – Instituto de Filología y Literaturas Hispánicas “Dr. Amado Alonso”): “Don Quijote y el miedo: asedios de lo abyecto (I, 19 – 22)”
3. Manuel Piqueras Flores (Universidad Autónoma de Madrid): “Mal año para todos cuantos de aquel género se han escrito o escribieren”. Cervantes, picaresca y literatura autobiográfica antes de 1605.
Coordinadora: María de los Ángeles Calvo
Monstruos y monstruosidades 2014.
Viernes 31 de octubre:
Mesa 28 - Sala 4 -Teorías de la diferencia
Coordina: Pablo Pachilla
• Pablo Luzza Rodriguez – Natalia Suniga: “ Judith Butler, lectora de Jacques Lacan”• Agustín Méndez: “Figuras de lo Unheimlich. Animalidad, sufrimiento y soberanía.”
• Pablo Pachilla: “La figura del monstruo en la ontología de la diferencia.”
• Paula Salmoiraghi: “'¡Usted, madre, no se meta en el devenir de un hijo': Figuras monstruosas de lo materno en Copi.”
Pasando revistas
Ayer en Puán. Buenísima la idea de invitar a editores de revistas y hacer el cruce de que unos se presenten a otros. Lástima que nunca alcance el tiempo para debatir mucho y que no hubiera puestitos completos de ejemplares viejos como yo me imaginé (y sí, yo me imagino cosas).
Apareció la vieja polémica de academia vs lectores, o lecturas "merecidas" por un autor y lecturas dictadas por la academia. Apareció lo del cupo femenino o todos autores varones. Pareció lo de política vs estética y, aunque los intervinientes se encargaron de matizar que no eran extremos y no se excluían, terminamos pensando que era una opción necesaria, una balanza que había que inclinar para uno de los dos lados.
Igual me compré 4 Mancilla (la que "dicen" ha optado por el extremo noextremista de lo político) aunque tenía una en casa sin leer (mi afán coleccionista es siempre mayor a mi tiempo de lectura). Y hablando de ansia me quedé con las ganas de traerme "El ansia" nº1 que no tenía precio, que no encontré en la librería.
Completé mi colección de La balandra con el último número dedicado a la poesía y más gordito que los anteriores. Desee entender algo de cine para entender las dos revistas sobre cine que estaban presentes y parecía que estaban buenas pero no entendí ná. Y me vine a casa a buscar las revistas virtuales, decidida a dejar comentarios cada vez que leo para que no sea tan inmedible lo de si tenemos o no lectores.
Lo que extrañé (ayer y siempre) son las revistas más baratas, más under, más onda fotocopias como en los 80. ¿Es muy retro? ¿Están en otros carriles? (Ganas de hacer)
Apareció la vieja polémica de academia vs lectores, o lecturas "merecidas" por un autor y lecturas dictadas por la academia. Apareció lo del cupo femenino o todos autores varones. Pareció lo de política vs estética y, aunque los intervinientes se encargaron de matizar que no eran extremos y no se excluían, terminamos pensando que era una opción necesaria, una balanza que había que inclinar para uno de los dos lados.
Igual me compré 4 Mancilla (la que "dicen" ha optado por el extremo noextremista de lo político) aunque tenía una en casa sin leer (mi afán coleccionista es siempre mayor a mi tiempo de lectura). Y hablando de ansia me quedé con las ganas de traerme "El ansia" nº1 que no tenía precio, que no encontré en la librería.
Completé mi colección de La balandra con el último número dedicado a la poesía y más gordito que los anteriores. Desee entender algo de cine para entender las dos revistas sobre cine que estaban presentes y parecía que estaban buenas pero no entendí ná. Y me vine a casa a buscar las revistas virtuales, decidida a dejar comentarios cada vez que leo para que no sea tan inmedible lo de si tenemos o no lectores.
Lo que extrañé (ayer y siempre) son las revistas más baratas, más under, más onda fotocopias como en los 80. ¿Es muy retro? ¿Están en otros carriles? (Ganas de hacer)
5 de octubre de 2014
Primer parcial de Linguística
5
No es para hacerme un automonumento pero es lo necesario para no dejarla, je. (Tendría que ponerle una etiqueta que fuera "Anotándome MEDIO poroto" pero no tengo ganas de sentar precedente)
No es para hacerme un automonumento pero es lo necesario para no dejarla, je. (Tendría que ponerle una etiqueta que fuera "Anotándome MEDIO poroto" pero no tengo ganas de sentar precedente)
Con Bolaño ya
Quiero una materia o seminario o lo que sea donde estemos con Bolaño todo el cuatrimestre. Se los aviso, así no más. Si no lo hace alguien ya, ya tendré yo que hacer justicia cuando me reciba.
(Ojo al piojo que voy asumiendo que, algún día de estos, me voy a recibir (aunque no a irme de Puán))
(Ojo al piojo que voy asumiendo que, algún día de estos, me voy a recibir (aunque no a irme de Puán))
Etiquetas:
Ideas geniales y de las otras,
Tareas
2 de octubre de 2014
Revistas en Puán
Encuentro Revistas Literarias Argentinas – Pasar Revista a las Letras
Pasar Revista a las Letras
En el marco de la programación cultural de Letras Vuelve, tenemos el gusto de invitarlos al
I Encuentro Pasar Revista a las Letras.
¿Dónde?
Sala de Profesores de Facultad de Filosofía y Letras, Puan 480, 2º piso
¿Cuándo?
Jueves 16 de octubre de 2014, 17 a 20 hs.
Si bien existe una cantidad y diversidad notable de publicaciones periódicas que abordan el hecho literario y sus cruces con otras artes y disciplinas, notamos que no hay muchos ámbitos en los que los distintos grupos puedan ponerse en contacto, tanto para debatir entre sí, como para involucrarse en el debate público. Con la convicción de que la literatura y los estudios sobre ella no pasan sólo por las aulas y los ámbitos académicos clásicos, les proponemos generar un espacio de encuentro y discusión que haga visible que existen múltiples instancias en las que se produce, lee y analiza literatura a diario.
El Encuentro ofrecerá dos espacios simultáneos: mesas de debate entre miembros de las distintas revistas invitadas y espacios de exhibición de cada una de ellas para charlas informales con interesados.
Las revistas invitadas se presentarán y comentarán mutuamente, y abordarán temas como:
¿De qué modo se relaciona la propuesta gráfica con su mirada sobre la literatura y lo literario?
¿Cómo define cada una su original y particular abordaje del hecho literario?
¿De qué modo se cruza la literatura con la filosofía, las artes plásticas, el cine?
¿Cómo se articula la crítica con la creación literaria en estos espacios?
¿De qué modo se relaciona la propuesta gráfica con su mirada sobre la literatura y lo literario?
¿Cómo define cada una su original y particular abordaje del hecho literario?
¿De qué modo se cruza la literatura con la filosofía, las artes plásticas, el cine?
¿Cómo se articula la crítica con la creación literaria en estos espacios?
Nos acompañarán en este Encuentro:
El río sin orillas (https://www.facebook.com/elrio.sinorillas?fref=ts)
Escritores del Mundo (https://www.facebook.com/pages/Escritores-del-mundo/111510532217239?fref=ts)
La Balandra (https://www.facebook.com/labalandra?fref=ts)
Los inútiles (https://www.facebook.com/revistalosinutiles?fref=ts)
No Retornable (https://www.facebook.com/noretornable?fref=ts)
Otra parte (https://www.facebook.com/revistaotraparte?fref=ts)
Presentan y moderan:
Azucena Galettini (graduada de Letras, traductora)
Pablo Luzuriaga (graduado de Letras, docente Teoría Literaria III)
Mariano Vilar (graduado de Letras, editor de la revista Luthor)
Azucena Galettini (graduada de Letras, traductora)
Pablo Luzuriaga (graduado de Letras, docente Teoría Literaria III)
Mariano Vilar (graduado de Letras, editor de la revista Luthor)
Actividad con aval académico del Departamento de Letras. Si querés un certificado de asistencia, te podés inscribir eneventosdeletras@gmail.com enviando tu nombre, si sos estudiante o graduado/a, la carrera que cursás y tu DNI.
30 de septiembre de 2014
26 de septiembre de 2014
Poemas de Augusto de Campos
Muy felices porque acaba de salir de imprenta la segunda edición de:
Poemas de Augusto de Campos. Con traducción y estudio crítico de Gonzalo Aguilar.
Este próximo jueves 2 de octubre a las 19 hs. estarán a la venta en la inauguración de Despoemas, una exhibición con obras de Augusto, en Document Art Gallery: Castillo 243, Villa Crespo. También pueden encargarse a info@gogymagog.com, hacemos envíos a todo el mundo.
21 de septiembre de 2014
Estudiando se juntan pedazos de la vida
Me escapo de mis apuntes de linguística (total el parcial es recién el martes) para leer lo de Problemas de literatura argentina que rindo mañana. Flaca excusa. ¿Cómo no preferir a Borges antes que a Saussure, a Tuñón más que a Benveniste, a Girondo, a Quiroga, incluso a Mallea antes que los infumables de Halliday, Pinker y el alfabeto fonológico internacional?
Pero también me pasa otra cosa: estaba creyendo que mi alto nivel de emotividad, mi concentración de sentido místico, se debía a mi regreso del NOA. Sí, también. Pero no es nuevo que cada vez que me pongo a estudiar una de mis materias preferidas me salta sobre el cuerpo todo lo que he tenido tantos años guardado y esperándome, todo lo que siempre supe que era el centro de mi vida pero tenía escondido en los cajones (tantos tantos cajones y placares y mudanzas). ¿Cuándo fue que conocí a Juancito Caminador? ¿Fue cuando me reunía con aquel grupo en la biblioteca de la calle Honduras, en la casa de Carriego? Yo andaba con panza de Julián y la plaqueta que sacamos se llamaba La calle del agujero en la media. Tengo a alguno de aquellos poetas en el face, voy a preguntarles si se acuerdan de mí, de la que fui y que leía Tuñón y ahora ha vuelto.
Pero también me pasa otra cosa: estaba creyendo que mi alto nivel de emotividad, mi concentración de sentido místico, se debía a mi regreso del NOA. Sí, también. Pero no es nuevo que cada vez que me pongo a estudiar una de mis materias preferidas me salta sobre el cuerpo todo lo que he tenido tantos años guardado y esperándome, todo lo que siempre supe que era el centro de mi vida pero tenía escondido en los cajones (tantos tantos cajones y placares y mudanzas). ¿Cuándo fue que conocí a Juancito Caminador? ¿Fue cuando me reunía con aquel grupo en la biblioteca de la calle Honduras, en la casa de Carriego? Yo andaba con panza de Julián y la plaqueta que sacamos se llamaba La calle del agujero en la media. Tengo a alguno de aquellos poetas en el face, voy a preguntarles si se acuerdan de mí, de la que fui y que leía Tuñón y ahora ha vuelto.
Etiquetas:
Confesiones de lectora,
Los contenidos y la vida
20 de septiembre de 2014
Copiar y pegar: ni Pierre Menard
El atroz redentor Lazarus Morell
Jorge Luis Borges
LA CAUSA REMOTA
En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas. A esa curiosa variación de un filántropo debemos infinitos hechos: los blues de Handy, el éxito logrado en París por el pintor doctor oriental D. Pedro Figari, la buena prosa cimarrona del también oriental D. Vicente Rossi, el tamaño mitológico de Abraham Lincoln, los quinientos mil muertos de la Guerra de Secesión, los tres mil trescientos millones gastados en pensiones militares, la estatua del imaginario Falucho, la admisión del verbo linchar en la décimotercera edición del Diccionario de la Academia, el impetuoso film Aleluya, la fornida carga a la bayoneta llevada por Soler al frente de sus Pardos y Morenos en el Cerrito, la gracia de la señorita de Tal, el moreno que asesinó Martín Fierro, la deplorable rumba El Manisero, el napoleonismo arrestado y encalabozado de Toussaint Louverture, la cruz y la serpiente en Haití, la sangre de las cabras degolladas por el machete del papaloi, la habanera madre del tango, el candombe.
Además: la culpable y magnífica existencia del atroz redentor Lazarus Morell.
EL LUGAR
El Padre de las Aguas, el Mississippi, el río más extenso del mundo, fue el digno teatro de ese incomparable canalla. (Álvarez de Pineda lo descubrió y su primer explorador fue el capitán Hernando de Soto, antiguo conquistador del Perú, que distrajo los meses de prisión del Inca Atahualpa enseñándole el juego del ajedrez. Murió y le dieron por sepultura sus aguas.)
El Mississippi es río de pecho ancho; es un infinito y oscuro hermano del Paraná, del Uruguay, del Amazonas y del Orinoco. Es un río de aguas mulatas; más de cuatrocientos millones de toneladas de fango insultan anualmente el Golfo de Méjico, descargadas por él. Tanta basura venerable y antigua ha construido un delta, donde los gigantescos cipreses de los pantanos crecen de los despojos de un continente en perpetua disolución y donde los laberintos de barro, de pescados muertos y de juncos, dilatan las fronteras y la paz de su fétido imperio. Más arriba, a la altura del Arkansas y del Ohio, se alargan tierras bajas también. Las habita una estirpe amarillenta de hombres escuálidos, propensos a la fiebre, que miran con avidez las piedras y el hierro, porque entre ellos no hay otra cosa que arena y leña y agua turbia.
LOS HOMBRES
A principios del siglo XIX (la fecha que nos interesa) las vastas plantaciones de algodón que había en las orillas eran trabajadas por negros, de sol a sol. Dormían en cabañas de madera, sobre el piso de tierra. Fuera de la relación madre-hijo, los parentescos eran convencionales y turbios. Nombres tenían, pero podían prescindir de apellidos. No sabían leer. Su enternecida voz de falsete canturreaba un inglés de lentas vocales. Trabajaban en filas, encorvados bajo el rebenque del capataz. Huían, y hombres de barba entera saltaban sobre hermosos caballos y los rastreaban fuertes perros de presa.
A un sedimento de esperanzas bestiales y miedos africanos habían agregado las palabras de la Escritura: su fe por consiguiente era la de Cristo. Cantaban hondos y en montón: Go down Moses. El Mississippi les servía de magnífica imagen del sórdido Jordán.
Los propietarios de esa tierra trabajadora y de esas negradas eran ociosos y ávidos caballeros de melena, que habitaban en largos caserones que miraban al río –siempre con un pórtico pseudo griego de pino blanco. Un buen esclavo les costaba mil dólares y no duraba mucho. Algunos cometían la ingratitud de enfermarse y morir. Había que sacar de esos inseguros el mayor rendimiento. Por eso los tenían en los campos desde el primer sol hasta el último; por eso requerían de las fincas una cosecha anual de algodón o tabaco o azúcar. La tierra, fatigada y manoseada por esa cultura impaciente, quedaba en pocos años exhausta: el desierto confuso y embarrado se metía en las plantaciones. En las chacras abandonadas, en los suburbios, en los cañaverales apretados y en los lodazales abyectos, vivían los poor whites, la canalla blanca. Eran pescadores, vagos cazadores, cuatreros. De los negros solían mendigar pedazos de comida robada y mantenían en su postración un orgullo: el de la sangre sin un tizne, sin mezcla. Lazarus Morell fue uno de ellos.
EL HOMBRE
Los daguerrotipos de Morell que suelen publicar las revistas americanas no son auténticos. Esa carencia de genuinas efigies de hombre tan memorable y famoso, no debe ser casual. Es verosímil suponer que Morell se negó a la placa bruñida; esencialmente para no dejar inútiles rastros, de paso para alimentar su misterio... Sabemos, sin embargo, que no fue agraciado de joven y que los ojos demasiado cercanos y los labios lineales no predisponían en su favor. Los años, luego, le confirieron esa peculiar majestad que tienen los canallas encanecidos, los criminales venturosos e impunes. Era un caballero antiguo del Sur, pese a la niñez miserable y a la vida afrentosa. No desconocía las Escrituras y predicaba con singular convicción. "Yo lo vi a Lazarus Morell en el púlpito –anota el dueño de una casa de juego en Baton Rouge, Luisiana–, y escuché sus palabras edificantes y vi las lágrimas acudir a sus ojos. Yo sabía que era un adúltero, un ladrón de negros y un asesino en la faz del Señor, pero también mis ojos lloraron."
Otro buen testimonio de esas efusiones sagradas es el que suministra el propio Morell. "Abrí al azar la Biblia, di con un conveniente versículo de San Pablo y prediqué una hora y veinte minutos. Tampoco malgastaron ese tiempo Crenshaw y los compañeros, porque se arrearon todos los caballos del auditorio. Los vendimos en el Estado de Arkansas, salvo un colorado muy brioso que reservé para mi uso particular. A Crenshaw le agradaba también, pero yo le hice ver que no le servía."
EL MÉTODO
Los caballos robados en un Estado y vendidos en otro fueron apenas una digresión en la carrera delincuente de Morell, pero prefiguraron el método que ahora le aseguraba su buen lugar en una Historia Universal de la Infamia. Este método es único, no solamente por las circunstancias sui generis que lo determinaron, sino por la abyección que requiere, por su fatal manejo de la esperanza y por el desarrollo gradual, semejante a la atroz evolución de una pesadilla. Al Capone y Bugs Moran operan con ilustres capitales y con ametralladoras serviles en una gran ciudad, pero su negocio es vulgar. Se disputan un monopolio, eso es todo... En cuanto a cifras de hombres, Morell llegó a comandar unos mil, todos juramentados. Doscientos integraban el Consejo Alto, y éste promulgaba las órdenes que los restantes ochocientos cumplían. El riesgo recaía en los subalternos. En caso de rebelión, eran entregados a la justicia o arrojados al río correntoso de aguas pesadas, con una segura piedra a los pies. Eran con frecuencia mulatos. Su facinerosa misión era la siguiente:
Recorrían –con algún momentáneo lujo de anillos, para inspirar respeto– las vastas plantaciones del Sur. Elegían un negro desdichado y le proponían la libertad. Le decían que huyera de su patrón, para ser vendido por ellos una segunda vez, en alguna finca distante. Le darían entonces un porcentaje del precio de su venta y lo ayudarían a otra evasión. Lo conducirían después a un Estado libre. Dinero y libertad, dólares resonantes de plata con libertad, ¿qué mejor tentación iban a ofrecerle? El esclavo se atrevía a su primera fuga.
El natural camino era el río. Una canoa, la cala de un vapor, un lanchón, una gran balsa como el cielo con una casilla en la punta o con elevadas carpas de lona; el lugar no importaba, sino el saberse en movimiento, y seguro sobre el infatigable río... Lo vendían en otra plantación. Huía otra vez a los cañaverales o a las barrancas. Entonces los terribles bienhechores (de quienes empezaba ya a desconfiar) aducían gastos oscuros y declaraban que tenían que venderlo una última vez. A su regreso le darían el porcentaje de las dos ventas y la libertad. El hombre se dejaba vender, trabajaba un tiempo y desafiaba en la última fuga el riesgo de los perros de presa y de los azotes. Regresaba con sangre, con sudor, con desesperación y con sueño.
LA LIBERTAD FINAL
Falta considerar el aspecto jurídico de estos hechos. El negro no era puesto a la venta por los sicarios de Morell hasta que el dueño primitivo no hubiera denunciado su fuga y ofrecido una recompensa a quien lo encontrara. Cualquiera entonces lo podía retener, de suerte que su venta ulterior era un abuso de confianza, no un robo. Recurrir a la justicia civil era un gasto inútil, porque los daños no eran nunca pagados.
Todo eso era lo más tranquilizador, pero no para siempre. El negro podía hablar; el negro, de puro agradecido o infeliz, era capaz de hablar. Unos jarros de whisky de centeno en el prostíbulo de El Cairo, Illinois, donde el hijo de perra nacido esclavo iría a malgastar esos pesos fuertes que ellos no tenían por qué darle, y se le derramaba el secreto. En esos años, un Partido Abolicionista agitaba el Norte, una turba de locos peligrosos que negaban la propiedad y predicaban la liberación de los negros y los incitaban a huir. Morell no iba a dejarse confundir con esos anarquistas. No era un yankee, era un hombre blanco del Sur hijo y nieto de blancos, y esperaba retirarse de los negocios y ser un caballero y tener sus leguas de algodonal y sus inclinadas filas de esclavos. Con su experiencia, no estaba para riesgos inútiles.
El prófugo esperaba la libertad. Entonces los mulatos nebulosos de Lazarus Morell se transmitían una orden que podía no pasar de una seña y lo libraban de la vista, del oído, del tacto, del día, de la infamia, del tiempo, de los bienhechores, de la misericordia, del aire, de los perros, del universo, de la esperanza, del sudor y de él mismo. Un balazo, una puñalada baja o un golpe, y las tortugas y los barbos del Mississippi recibían la última información.
LA CATÁSTROFE
Servido por hombres de confianza, el negocio tenía que prosperar. A principios de 1834 unos setenta negros habían sido "emancipados" ya por Morell, y otros se disponían a seguir a esos precursores dichosos. La zona de operaciones era mayor y era necesario admitir nuevos afiliados. Entre los que prestaron el juramento había un muchacho, Virgil Stewart, de Arkansas, que se destacó muy pronto por su crueldad. Este muchacho era sobrino de un caballero que había perdido muchos esclavos. En agosto de 1834 rompió su juramento y delató a Morell y a los otros. La casa de Morell en Nueva Orleans fue cercada por la justicia. Morell, por una imprevisión o un soborno, pudo escapar.
Tres días pasaron. Morell estuvo escondido ese tiempo en una casa antigua, de patios con enredaderas y estatuas, de la calle Toulouse. Parece que se alimentaba muy poco y que solía recorrer descalzo las grandes habitaciones oscuras, fumando pensativos cigarros. Por un esclavo de la casa remitió dos cartas a la ciudad de Natchez y otra a Red River. El cuarto día entraron en la casa tres hombres y se quedaron discutiendo con él hasta el amanecer. El quinto, Morell se levantó cuando oscurecía y pidió una navaja y se rasuró cuidadosamente la barba. Se vistió y salió. Atravesó con lenta serenidad los suburbios del Norte. Ya en pleno campo, orillando las tierras bajas del Mississippi, caminó más ligero.
Su plan era de un coraje borracho. Era el de aprovechar los últimos hombres que todavía le debían reverencia: los serviciales negros del Sur. Éstos habían visto huir a sus compañeros y no los habían visto volver. Creían, por consiguiente, en su libertad. El plan de Morell era una sublevación total de los negros, la toma y el saqueo de Nueva Orleans y la ocupación de su territorio. Morell, despeñado y casi deshecho por la traición, meditaba una respuesta continental: una respuesta donde lo criminal se exaltaba hasta la redención y la historia. Se dirigió con ese fin a Natchez, donde era más profunda su fuerza. Copio su narración de ese viaje:
"Caminé cuatro días antes de conseguir un caballo. El quinto hice alto en un riachuelo para abastecerme de agua y sestear. Yo estaba sentado en un leño, mirando el camino andado esas horas, cuando vi acercarse un jinete en un caballo oscuro de buena estampa. En cuanto lo avisté determiné quitarle el caballo. Me paré, le apunté con una hermosa pistola de rotación y le di la orden de apear. La ejecutó y yo tomé en la zurda las riendas y le mostré el riachuelo y le ordené que fuera caminando delante. Caminó unas doscientas varas y se detuvo. Le ordené que se desvistiera. Me dijo: 'Ya que está resuelto a matarme, déjeme rezar antes de morir'. Le respondí que no tenía tiempo de oír sus oraciones. Cayó de rodillas y le descerrajé un balazo en la nuca. Le abrí de un tajo el vientre, le arranqué las vísceras y lo hundí en el riachuelo. Luego recorrí los bolsillos y encontré cuatrocientos dólares con treinta y siete centavos y una cantidad de papeles que no me demoré en revisar. Sus botas eran nuevas, flamantes, y me quedaban bien. Las mías, que estaban muy gastadas, las hundí en el riachuelo.
“Así obtuve el caballo que precisaba, para entrar en Natchez."
LA INTERRUPCIÓN
Morell capitaneando puebladas negras que soñaban ahorcarlo, Morell ahorcado por ejércitos negros que soñaba capitanear –me duele confesar que la historia del Mississippi no aprovechó esas oportunidades suntuosas. Contrariamente a toda justicia poética (o simetría poética) tampoco el río de sus crímenes fue su tumba. El dos de enero de 1835, Lazarus Morell falleció de una congestión pulmonar en el hospital de Natchez, donde se había hecho internar bajo el nombre de Silas Buckley. Un compañero de la sala común lo reconoció. El dos y el cuatro, quisieron sublevarse los esclavos de ciertas plantaciones, pero los reprimieron sin mayor efusión de sangre.
En Historia Universal de la infamia
Jorge Luis Borges
LA CAUSA REMOTA
En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas. A esa curiosa variación de un filántropo debemos infinitos hechos: los blues de Handy, el éxito logrado en París por el pintor doctor oriental D. Pedro Figari, la buena prosa cimarrona del también oriental D. Vicente Rossi, el tamaño mitológico de Abraham Lincoln, los quinientos mil muertos de la Guerra de Secesión, los tres mil trescientos millones gastados en pensiones militares, la estatua del imaginario Falucho, la admisión del verbo linchar en la décimotercera edición del Diccionario de la Academia, el impetuoso film Aleluya, la fornida carga a la bayoneta llevada por Soler al frente de sus Pardos y Morenos en el Cerrito, la gracia de la señorita de Tal, el moreno que asesinó Martín Fierro, la deplorable rumba El Manisero, el napoleonismo arrestado y encalabozado de Toussaint Louverture, la cruz y la serpiente en Haití, la sangre de las cabras degolladas por el machete del papaloi, la habanera madre del tango, el candombe.
Además: la culpable y magnífica existencia del atroz redentor Lazarus Morell.
EL LUGAR
El Padre de las Aguas, el Mississippi, el río más extenso del mundo, fue el digno teatro de ese incomparable canalla. (Álvarez de Pineda lo descubrió y su primer explorador fue el capitán Hernando de Soto, antiguo conquistador del Perú, que distrajo los meses de prisión del Inca Atahualpa enseñándole el juego del ajedrez. Murió y le dieron por sepultura sus aguas.)
El Mississippi es río de pecho ancho; es un infinito y oscuro hermano del Paraná, del Uruguay, del Amazonas y del Orinoco. Es un río de aguas mulatas; más de cuatrocientos millones de toneladas de fango insultan anualmente el Golfo de Méjico, descargadas por él. Tanta basura venerable y antigua ha construido un delta, donde los gigantescos cipreses de los pantanos crecen de los despojos de un continente en perpetua disolución y donde los laberintos de barro, de pescados muertos y de juncos, dilatan las fronteras y la paz de su fétido imperio. Más arriba, a la altura del Arkansas y del Ohio, se alargan tierras bajas también. Las habita una estirpe amarillenta de hombres escuálidos, propensos a la fiebre, que miran con avidez las piedras y el hierro, porque entre ellos no hay otra cosa que arena y leña y agua turbia.
LOS HOMBRES
A principios del siglo XIX (la fecha que nos interesa) las vastas plantaciones de algodón que había en las orillas eran trabajadas por negros, de sol a sol. Dormían en cabañas de madera, sobre el piso de tierra. Fuera de la relación madre-hijo, los parentescos eran convencionales y turbios. Nombres tenían, pero podían prescindir de apellidos. No sabían leer. Su enternecida voz de falsete canturreaba un inglés de lentas vocales. Trabajaban en filas, encorvados bajo el rebenque del capataz. Huían, y hombres de barba entera saltaban sobre hermosos caballos y los rastreaban fuertes perros de presa.
A un sedimento de esperanzas bestiales y miedos africanos habían agregado las palabras de la Escritura: su fe por consiguiente era la de Cristo. Cantaban hondos y en montón: Go down Moses. El Mississippi les servía de magnífica imagen del sórdido Jordán.
Los propietarios de esa tierra trabajadora y de esas negradas eran ociosos y ávidos caballeros de melena, que habitaban en largos caserones que miraban al río –siempre con un pórtico pseudo griego de pino blanco. Un buen esclavo les costaba mil dólares y no duraba mucho. Algunos cometían la ingratitud de enfermarse y morir. Había que sacar de esos inseguros el mayor rendimiento. Por eso los tenían en los campos desde el primer sol hasta el último; por eso requerían de las fincas una cosecha anual de algodón o tabaco o azúcar. La tierra, fatigada y manoseada por esa cultura impaciente, quedaba en pocos años exhausta: el desierto confuso y embarrado se metía en las plantaciones. En las chacras abandonadas, en los suburbios, en los cañaverales apretados y en los lodazales abyectos, vivían los poor whites, la canalla blanca. Eran pescadores, vagos cazadores, cuatreros. De los negros solían mendigar pedazos de comida robada y mantenían en su postración un orgullo: el de la sangre sin un tizne, sin mezcla. Lazarus Morell fue uno de ellos.
EL HOMBRE
Los daguerrotipos de Morell que suelen publicar las revistas americanas no son auténticos. Esa carencia de genuinas efigies de hombre tan memorable y famoso, no debe ser casual. Es verosímil suponer que Morell se negó a la placa bruñida; esencialmente para no dejar inútiles rastros, de paso para alimentar su misterio... Sabemos, sin embargo, que no fue agraciado de joven y que los ojos demasiado cercanos y los labios lineales no predisponían en su favor. Los años, luego, le confirieron esa peculiar majestad que tienen los canallas encanecidos, los criminales venturosos e impunes. Era un caballero antiguo del Sur, pese a la niñez miserable y a la vida afrentosa. No desconocía las Escrituras y predicaba con singular convicción. "Yo lo vi a Lazarus Morell en el púlpito –anota el dueño de una casa de juego en Baton Rouge, Luisiana–, y escuché sus palabras edificantes y vi las lágrimas acudir a sus ojos. Yo sabía que era un adúltero, un ladrón de negros y un asesino en la faz del Señor, pero también mis ojos lloraron."
Otro buen testimonio de esas efusiones sagradas es el que suministra el propio Morell. "Abrí al azar la Biblia, di con un conveniente versículo de San Pablo y prediqué una hora y veinte minutos. Tampoco malgastaron ese tiempo Crenshaw y los compañeros, porque se arrearon todos los caballos del auditorio. Los vendimos en el Estado de Arkansas, salvo un colorado muy brioso que reservé para mi uso particular. A Crenshaw le agradaba también, pero yo le hice ver que no le servía."
EL MÉTODO
Los caballos robados en un Estado y vendidos en otro fueron apenas una digresión en la carrera delincuente de Morell, pero prefiguraron el método que ahora le aseguraba su buen lugar en una Historia Universal de la Infamia. Este método es único, no solamente por las circunstancias sui generis que lo determinaron, sino por la abyección que requiere, por su fatal manejo de la esperanza y por el desarrollo gradual, semejante a la atroz evolución de una pesadilla. Al Capone y Bugs Moran operan con ilustres capitales y con ametralladoras serviles en una gran ciudad, pero su negocio es vulgar. Se disputan un monopolio, eso es todo... En cuanto a cifras de hombres, Morell llegó a comandar unos mil, todos juramentados. Doscientos integraban el Consejo Alto, y éste promulgaba las órdenes que los restantes ochocientos cumplían. El riesgo recaía en los subalternos. En caso de rebelión, eran entregados a la justicia o arrojados al río correntoso de aguas pesadas, con una segura piedra a los pies. Eran con frecuencia mulatos. Su facinerosa misión era la siguiente:
Recorrían –con algún momentáneo lujo de anillos, para inspirar respeto– las vastas plantaciones del Sur. Elegían un negro desdichado y le proponían la libertad. Le decían que huyera de su patrón, para ser vendido por ellos una segunda vez, en alguna finca distante. Le darían entonces un porcentaje del precio de su venta y lo ayudarían a otra evasión. Lo conducirían después a un Estado libre. Dinero y libertad, dólares resonantes de plata con libertad, ¿qué mejor tentación iban a ofrecerle? El esclavo se atrevía a su primera fuga.
El natural camino era el río. Una canoa, la cala de un vapor, un lanchón, una gran balsa como el cielo con una casilla en la punta o con elevadas carpas de lona; el lugar no importaba, sino el saberse en movimiento, y seguro sobre el infatigable río... Lo vendían en otra plantación. Huía otra vez a los cañaverales o a las barrancas. Entonces los terribles bienhechores (de quienes empezaba ya a desconfiar) aducían gastos oscuros y declaraban que tenían que venderlo una última vez. A su regreso le darían el porcentaje de las dos ventas y la libertad. El hombre se dejaba vender, trabajaba un tiempo y desafiaba en la última fuga el riesgo de los perros de presa y de los azotes. Regresaba con sangre, con sudor, con desesperación y con sueño.
LA LIBERTAD FINAL
Falta considerar el aspecto jurídico de estos hechos. El negro no era puesto a la venta por los sicarios de Morell hasta que el dueño primitivo no hubiera denunciado su fuga y ofrecido una recompensa a quien lo encontrara. Cualquiera entonces lo podía retener, de suerte que su venta ulterior era un abuso de confianza, no un robo. Recurrir a la justicia civil era un gasto inútil, porque los daños no eran nunca pagados.
Todo eso era lo más tranquilizador, pero no para siempre. El negro podía hablar; el negro, de puro agradecido o infeliz, era capaz de hablar. Unos jarros de whisky de centeno en el prostíbulo de El Cairo, Illinois, donde el hijo de perra nacido esclavo iría a malgastar esos pesos fuertes que ellos no tenían por qué darle, y se le derramaba el secreto. En esos años, un Partido Abolicionista agitaba el Norte, una turba de locos peligrosos que negaban la propiedad y predicaban la liberación de los negros y los incitaban a huir. Morell no iba a dejarse confundir con esos anarquistas. No era un yankee, era un hombre blanco del Sur hijo y nieto de blancos, y esperaba retirarse de los negocios y ser un caballero y tener sus leguas de algodonal y sus inclinadas filas de esclavos. Con su experiencia, no estaba para riesgos inútiles.
El prófugo esperaba la libertad. Entonces los mulatos nebulosos de Lazarus Morell se transmitían una orden que podía no pasar de una seña y lo libraban de la vista, del oído, del tacto, del día, de la infamia, del tiempo, de los bienhechores, de la misericordia, del aire, de los perros, del universo, de la esperanza, del sudor y de él mismo. Un balazo, una puñalada baja o un golpe, y las tortugas y los barbos del Mississippi recibían la última información.
LA CATÁSTROFE
Servido por hombres de confianza, el negocio tenía que prosperar. A principios de 1834 unos setenta negros habían sido "emancipados" ya por Morell, y otros se disponían a seguir a esos precursores dichosos. La zona de operaciones era mayor y era necesario admitir nuevos afiliados. Entre los que prestaron el juramento había un muchacho, Virgil Stewart, de Arkansas, que se destacó muy pronto por su crueldad. Este muchacho era sobrino de un caballero que había perdido muchos esclavos. En agosto de 1834 rompió su juramento y delató a Morell y a los otros. La casa de Morell en Nueva Orleans fue cercada por la justicia. Morell, por una imprevisión o un soborno, pudo escapar.
Tres días pasaron. Morell estuvo escondido ese tiempo en una casa antigua, de patios con enredaderas y estatuas, de la calle Toulouse. Parece que se alimentaba muy poco y que solía recorrer descalzo las grandes habitaciones oscuras, fumando pensativos cigarros. Por un esclavo de la casa remitió dos cartas a la ciudad de Natchez y otra a Red River. El cuarto día entraron en la casa tres hombres y se quedaron discutiendo con él hasta el amanecer. El quinto, Morell se levantó cuando oscurecía y pidió una navaja y se rasuró cuidadosamente la barba. Se vistió y salió. Atravesó con lenta serenidad los suburbios del Norte. Ya en pleno campo, orillando las tierras bajas del Mississippi, caminó más ligero.
Su plan era de un coraje borracho. Era el de aprovechar los últimos hombres que todavía le debían reverencia: los serviciales negros del Sur. Éstos habían visto huir a sus compañeros y no los habían visto volver. Creían, por consiguiente, en su libertad. El plan de Morell era una sublevación total de los negros, la toma y el saqueo de Nueva Orleans y la ocupación de su territorio. Morell, despeñado y casi deshecho por la traición, meditaba una respuesta continental: una respuesta donde lo criminal se exaltaba hasta la redención y la historia. Se dirigió con ese fin a Natchez, donde era más profunda su fuerza. Copio su narración de ese viaje:
"Caminé cuatro días antes de conseguir un caballo. El quinto hice alto en un riachuelo para abastecerme de agua y sestear. Yo estaba sentado en un leño, mirando el camino andado esas horas, cuando vi acercarse un jinete en un caballo oscuro de buena estampa. En cuanto lo avisté determiné quitarle el caballo. Me paré, le apunté con una hermosa pistola de rotación y le di la orden de apear. La ejecutó y yo tomé en la zurda las riendas y le mostré el riachuelo y le ordené que fuera caminando delante. Caminó unas doscientas varas y se detuvo. Le ordené que se desvistiera. Me dijo: 'Ya que está resuelto a matarme, déjeme rezar antes de morir'. Le respondí que no tenía tiempo de oír sus oraciones. Cayó de rodillas y le descerrajé un balazo en la nuca. Le abrí de un tajo el vientre, le arranqué las vísceras y lo hundí en el riachuelo. Luego recorrí los bolsillos y encontré cuatrocientos dólares con treinta y siete centavos y una cantidad de papeles que no me demoré en revisar. Sus botas eran nuevas, flamantes, y me quedaban bien. Las mías, que estaban muy gastadas, las hundí en el riachuelo.
“Así obtuve el caballo que precisaba, para entrar en Natchez."
LA INTERRUPCIÓN
Morell capitaneando puebladas negras que soñaban ahorcarlo, Morell ahorcado por ejércitos negros que soñaba capitanear –me duele confesar que la historia del Mississippi no aprovechó esas oportunidades suntuosas. Contrariamente a toda justicia poética (o simetría poética) tampoco el río de sus crímenes fue su tumba. El dos de enero de 1835, Lazarus Morell falleció de una congestión pulmonar en el hospital de Natchez, donde se había hecho internar bajo el nombre de Silas Buckley. Un compañero de la sala común lo reconoció. El dos y el cuatro, quisieron sublevarse los esclavos de ciertas plantaciones, pero los reprimieron sin mayor efusión de sangre.
En Historia Universal de la infamia
El atroz redentor
Leo Historia universal de la infamia para mi formal parcial de Problemas de Literatura argentina y se me alborota la vida entera. ¿Todo el mundo se sacude tanto cuando lee, cuando escribe, cuando visita Jujuy, cuando prepara materias? ¡Voy a reventar si no dejo de emocionarme por todo tanto!!!!
Leo "El atroz redentor Lázarus Morell" y se me caen encima tantas cosas: la clase de Anibal Jarkovsky que escuché casi indiferente la semana pasada y ahora se me vuelve epifánica, mis lecturas infantiles y escolares con emociones de alupnos de Mark Twain y Jim y Huck que tanto los amo, mi cursada de Literatura norteamericana con Máragra Averbach y todos los relatos de esclavos que tuve ganas de seguir leyendo y postergué, mi confirmación de que este libro lleva años en mi biblioteca y me esperaba, este libro que me prestó un amigo de la feria de artesanos de Muñiz hace más de 20 años, supuestamente, para que leyera mi vieja, que yo le di a ella pero después rapté y nunca devolví, esta edición (Las Obras completas de Emecé) que mi propia madre había elegido regalarle a mi maestra de 3er grado, la señorita Blanca Rosa que, no sé si leía a Borges o mi madre quería que lo leyera, pero que sí nos hacía hacer unos ejercicios maravillosos de redacción. Me acuerdo de ella, de mi maestra, de mi mamá hablando con mi maestra, y de mi tarea en la que había que escribirle tres predicados diferentes a las nubes o a las tizas.
Leo "El atroz redentor Lázarus Morell" y se me caen encima tantas cosas: la clase de Anibal Jarkovsky que escuché casi indiferente la semana pasada y ahora se me vuelve epifánica, mis lecturas infantiles y escolares con emociones de alupnos de Mark Twain y Jim y Huck que tanto los amo, mi cursada de Literatura norteamericana con Máragra Averbach y todos los relatos de esclavos que tuve ganas de seguir leyendo y postergué, mi confirmación de que este libro lleva años en mi biblioteca y me esperaba, este libro que me prestó un amigo de la feria de artesanos de Muñiz hace más de 20 años, supuestamente, para que leyera mi vieja, que yo le di a ella pero después rapté y nunca devolví, esta edición (Las Obras completas de Emecé) que mi propia madre había elegido regalarle a mi maestra de 3er grado, la señorita Blanca Rosa que, no sé si leía a Borges o mi madre quería que lo leyera, pero que sí nos hacía hacer unos ejercicios maravillosos de redacción. Me acuerdo de ella, de mi maestra, de mi mamá hablando con mi maestra, y de mi tarea en la que había que escribirle tres predicados diferentes a las nubes o a las tizas.
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Confesiones de escribiente,
Confesiones de lectora
4 de septiembre de 2014
Revista Ipotesi
Tengo que ocuparme de varias revistas.
Acá una que pinta muy bien
http://www.ufjf.br/revistaipotesi/atual/
Acá una que pinta muy bien
http://www.ufjf.br/revistaipotesi/atual/
Prezados leitores,
Já se encontra disponível, no site oficial, o volume 17 número 1 da Revista Ipotesi, organizado pelo professor André Monteiro, cujo tema é "Antropofagia: roteiros e questões"
Já se encontra disponível, no site oficial, o volume 17 número 1 da Revista Ipotesi, organizado pelo professor André Monteiro, cujo tema é "Antropofagia: roteiros e questões"
Boa leitura!
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