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2 de junio de 2023

Mi amor por Galdós duró poco (Mis comentarios en el foro del semi)

 Terminé Fy J anoche. Muy desilusionada. Ya veníamos mal desde la tercera parte. Creo que el afán de que "pase algo" cae en un preconcepto sobre qué es la "acción" novelesca: los mismos conceptos jocosos que aparecen en boca de los personajes: sucesión de hechos melodramáticos, caricaturización de les personajes, extremos en la construcción de los vínculos entre mujeres, los recursos folletinescos torpemente apilados. También pensé en la construcción del público lector paralelamente a la representación de ese mismo "target" en la ficción: novela destinada a mujeres, sobre mujeres, que sostiene imágenes de rivalidad, "apasionamiento", amor incondicional, agarrada de mechas entre amigas y otros lugares comunes.

Conocía el final de F pero no sabía cómo llegaríamos a eso y todas las líneas tendidas alrededor del suicidio, el asesinato, el peligro de robo, me parecieron golpes bajos, poco creíbles, torpes en la construcción de un realismo con pasos de comedia, de sátira, de parodia mal llevada. Incluso algunos rasgos de locura quijotesca y testamento redentor me parecieron mal elegidos entre las opciones que barajamos en el artículo que compartió Miri. Hasta la voz narrativa que yo llamaba "amiga" o amorosa con sus personajes se perdió.



Lo que vos decís volantazos me parece que es lo que yo marco como recursos de folletín y de querer impactar a un determinado público. Fíjate tb que no cuenta el embarazo y el parto desde Fortunata, ni siquiera desde Jacinta, sino desde las viejas y los chusmerios. Y toda la cuestión de la lactancia, el secarse, el poder o no poder criar, la cantidad de madres, el salir abandonando y encerrando, para mí, todo mal resuelto, desde el desconocimiento o el poco detalle o poca curiosidad, sacrificando lo que había logrado en inicios en nombre de un efectismo que no sé a qué va.

12 de mayo de 2023

Fortunata y Jacinta: Dame feminismos galdosianos

 Estoy fascinada: con las personajes, con el narrador galdosiano y con la representación del machirulismo decimonónico. Dice mi profe que hay muchos estudios feministas sobre Galdós pero no encentro ninguno que haya marcado claramente lo que esta "pintura" del matrimonio, de la familia, de las formas de maternidades, tiene de revolucionario por estar hecha por un escritor varón, clásico, admirado, releído y está denunciando conductas que si las denuncia una son "modas" de conchuda.

No hablo de análisis superficiales, que sí los he visto, sobre la centralidad de los personajes "femeninos" o la conciencia de que "el rol de la mujer" necesitaba ser actualizado o, incluso, de la construcción de "heroínas" (no en el sentido que le doy yo al nocamino). Pido lecturas que utilicen un marco conceptual en el que mínimamente aparezcan términos como heteronormatidad, pactos de masculinidad o familia y maternidad como discursos disciplinantes.

15 de abril de 2023

Los frutos endogámicos de mi tarde lectora

  Es de los autores que descubrí más recientemente en seminario de Ansolabehere, los dos cuentos que leí de él "La luz mala dentro de mí"y "Lobisón de mi alma" me enamoraron totalmente, me dieron ganas de escribir, de seguir escribiendo, por ese lado de los monstruos lugareños que manda la Enriquez. Tenía todas sus novelas anotadas en mi lista para la Feria del libro.

Resulta que recién, siguiendo una intensa ola lectora que me revolcó esta tarde, buscando lo que tenía en casa de Carlos Fuentes porque Terra Nostra está 24 mil mangos en mercado libre y usado hay de 10, de 5, de 3800, no va que me encuentro con un Quirós que me esperaba desde que yo no sabía qué bueno es, comprado ciegamente pero con fe en la época en que recibía suscripción de uno de esos clubes que te mandan una novedad independiente cada mes. Bien por mis logros de coleccionista de toda la vida.

Hola, mi primer Quirós






Vuelvo o llego o encuentro

 Hoy estoy en uno de esos momentos de lectura y escritura que, creo, no es el primero ni el último aunque no me acuerdo cuándo ni cómo empezaron. Mi modo preferido de leer: yendo de un texto a otro, dejándome conectar por la ola, sin preocupación de tiempo ni de resultado, anotando cómo seguir, muchas tarea, muchos textos más a los que quizás llegue en otra ola dentro de varios años.

Empecé con bibliografía obligatoria de Seminario Barisone sobre Archivo mesoamericano (Zanetti y Echevarría) y estoy con reseña sobre Carlos Fuentes. Anoto tareas más "urgentes" o deseadas en este instante: Leer Terra Nostra de carlos Fuentes que no tengo y Cambio de piel y La muerte de Artemio Cruz que están ahí en mis estantes; releer Cien años de soledad con cuaderno al lado que poemice; leer poemas de Ernesto Cardenal que nombró el profe en clase y tengo acá enfrente.

6 de abril de 2023

Me gusta mucho Don Perez Galdós el feminista

Tomado de https://www.lavozdelsur.es/opinion/perez-galdos-violencia-contra-mujeres_252984_102.html?fbclid=IwAR2HUC5B2dCLXv3syDoteV0wWyLAXQ6kbjrdqZgj2kKHpGpyQqHnFQdbqCI

 

Pérez Galdós y la violencia contra las mujeres

Leonor de Bock.



Este año se ha celebrado el centenario de la muerte de D. Benito Pérez Galdós, el mejor escritor en lengua española después de Cervantes, una efémerides que quizás ha quedado un poco oscurecida por la pandemia del Covid. Por eso me gustaría terminar el 2020 con un recuerdo para su vida y su obra y, dentro de ésta, para los inolvidables personajes femeninos que nos dejó su pluma, como Fortunata, Tristana, Marianela, Isidora, Benina, Electra, la Amparo de “Tormento” y tantas otras protagonistas -o figuras secundarias- de sus novelas y obras de teatro.

Con ellas subrayó los males de la anquilosada sociedad de su época, la segunda mitad del XIX y principios del XX, en particular el opresivo dominio de una poderosa oligarquía y un rígido clericalismo. Era una sociedad paternalista con las mujeres, en la que éstas, según se afirma en una de sus obras, sólo podían ser esposas y madres, actrices de teatro o prostitutas. Nosotros añadiríamos: también monjas, casi siempre sin vocación. No había otras opciones, porque no se aceptaba que pudieran ser independientes económicamente.

La mayoría de las mujeres galdosianas pertenecen al pueblo, -quizás por eso acudieron en masa al entierro del autor canario-, son fuertes, sacrificadas, luchan por su supervivencia en un mundo de hombres, imponen muchas veces sus ideas y se adelantan a su tiempo. Según Francisco Cánovas, autor de una reciente biografía del escritor, D. Benito, que fue liberal y republicano, defendía que la regeneración de la sociedad española pasaba por que la mujer se empoderase y ocupase el lugar que le correspondía en la vida pública. Aunque también es cierto que era un liberal de su tiempo, y al final mostraba una respetuosa moderación hacia los convencionalismos sociales.

El grancanario no llegó a casarse nunca, pero es bien sabido que, aunque tímido, era un hombre pasional, enamoradizo y también mudable en sus amores. Amó mucho y muy intensamente, pero fue siempre muy reservado con su vida íntima. Es muy probable, sin embargo, que muchos de los lances amorosos y tipos de mujer que aparecen en sus obras tengan que ver con sus propias experiencias.

Es bien conocida su relación con Emilia Pardo Bazán, defensora acérrima de la libertad femenina, pero tuvo muchas otras relaciones, a veces simultáneamente, entre las cuales las más importantes fueron las que mantuvo, además de con la Pardo Bazán, con su prima Sisita, un amor contrariado de juventud, con Lorenza Cobián, madre de su hija María, con Concha-Ruth Morell, que se declaraba anarquista y feminista radical, y con Teodosia Gandarias, su último y crepuscular amor. Todas ellas le proporcionaron la compleja comprensión del alma femenina de que hace gala en sus obras.

Hay que subrayar que, a pesar de que en algunos casos muestra ejemplos de violencia física contra las mujeres -el marido que mata por celos a la esposa o incluso el padre que mata a su propia hija-, lo que más denuncia el escritor es la violencia estructural, es decir, la que ejerció en su conjunto contra ellas el tipo de sociedad que les tocó vivir: matrimonios forzados y decididos por los padres con hombres mayores, ingresos también forzados en conventos de clausura, dependencia siempre de alguna figura masculina y en definitiva, absoluta ausencia de autonomía personal, lo que les lleva en no pocas ocasiones a la miseria material y moral.

Se ha escrito mucho y bien sobre las mujeres de Galdós, por lo que humildemente sólo voy a destacar aquí a dos figuras femeninas que me han llamado la atención a lo largo de la lectura de esa obra inmensa y genial, cuya lectura recomiendo vivamente, que son los Episodios Nacionales.

Ninguna de las dos es una figura central. La primera aparece en un pasaje  donde el escritor, con sus habituales ironía y sentido del humor, pretende claramente contraponer el tipo de vida de la mujer extranjera, avanzada, culta y moderna, con el de las nacionales, ancladas todavía en los modos ancestrales y pacatos que promovían el estamento eclesiástico, el catolicismo ultramontano y la ignorancia imperantes.

La podemos encontrar en el nº 10 de los Episodios, el titulado “La batalla de los Arapiles”, el último de la primera serie. En este episodio el ejército inglés al mando de Lord Wellington se mueve por nuestra tierra como aliado contra la invasión napoleónica. Los españoles se extrañan muchísimo de que las mujeres de la Gran Bretaña acompañen a sus maridos, padres o hermanos en estos asuntos bélicos, a diferencia de los franceses, quienes sólo traen a “mujeres de mala vida”.

Entre las damas inglesas viene una joven hermosa, rubia, esbelta y de ojos azules, cuyo hermano, al que acompañaba, ha muerto en el campo de batalla. Pero ella quiere conocer por sí misma las costumbres de un país considerado entonces exótico. Se trata de “Miss Fly”, o sea, “miss Mosquita” o algo así, aunque su nombre es Athenais. Pinta iglesias, castillos y ruinas en un cuaderno de dibujo que trae consigo, escribe todo lo que pasa, lee romances, visita las posiciones de vanguardia antes de la batalla y los hospitales de sangre después. Conduce sola su propio coche de caballos y, para más inri, es soltera, cosa impensable para la mentalidad española de la época. El protagonista la considera mujer “de costumbres libres”, pero al mismo tiempo está confundido al observar lo bien considerada que está entre sus compatriotas.

El coche de la dama se despeña por un barranco y al resultar herida, es trasladada a una casa de la comarca, donde se le ofrece un pedazo de pierna de carnero, sopas de ajo, chocolate o salmorejo con guindilla. Miss Fly responde de malhumor que no puede comer eso y que sólo quiere un poco de té, pero la señora de la casa considera que esta bebida es un “enjuagadero de tripas” y reprende a su marido por admitir en su hogar a “herejes luteranos y calvinistas”. Los lugareños no saben lo que es el té, que alguien define como “unas hojas arrugaditas y negras”. El mozo a quien se encomienda la tarea no sabe prepararlo y le lleva un “mejunje” con canela y clavo del que la inglesa se ríe hasta que por fin le preparan uno más o menos “auténtico”.

Una costumbre que causa estupor al oficial español que se ocupa de ella es que en Inglaterra “las señoritas salen solas a paseo y viajan solas o acompañadas de cualquier galancete”, sin importar que sea su novio o no, lo que corrobora la dama, a lo que él replica:

“ ¡Pero estamos en España, señora, en España! Usted no sabe bien en qué país se ha metido.”

La segunda figura femenina que se sale de lo común es la monja que aparece en el Episodio nº 18 de la Segunda Serie, el titulado “Un voluntario realista”. Se trata de sor Teresa de Aransis, que ha profesado y vive en un convento de clausura, el de San Salomó, en Solsona. Mujer joven y de gran belleza, si de adolescente creyó sentir la vocación, con el tiempo lleva mal el vivir encerrada entre cuatro paredes, se resigna pero se aburre, lee mucho, se acicala en su celda y es objeto de las envidias de otras religiosas. Es una monja demasiado mundana.

Un chaval que se ha criado desde pequeño en el convento como sacristán y al que llaman “Tilín”, por ser el encargado de tocar la campana, cuando se hace un hombre se convierte en voluntario realista, es decir, encabeza una de las muchas partidas que hacían la guerra por su cuenta en Cataluña -como en Navarra y Aragón- a favor de la monarquía absoluta de Fernando VII. De muchacho dócil y callado se ha convertido en un gañán feo, atroz y cruel. Como atroz es también su enamoramiento y desmedida inclinación hacia la monja, tan hermosa como inalcanzable para él.

En una vuelta de tuerca, Jaime Servet, liberal de muy buena planta, perseguido y herido busca refugio en el convento de San Salomó y en su huida va a parar a la celda de sor Teresa, que se cree ya a salvo de las acometidas de “Tilín”. Después del miedo inicial y de una larga noche de conversación, la hermana se enamora perdidamente, un sentimiento que no había experimentado en su vida. El masón es descubierto y condenado a ser fusilado al amanecer, pero sor Teresa se las arregla para convencer al atroz, creyente y entregado Tilín de que sustituya al otro -al que no conocen personalmente- en el ajusticiamiento, con lo que ganará el cielo y su eterno agradecimiento.

Podemos relacionar este personaje con el de la monja retenida a la fuerza en un convento, caso real de la época que inspiró la galdosiana obra de teatro “Electra”, estrenada en 1901, obra que causó un enorme escándalo en nuestro país y fue traducida y representada ampliamente fuera de nuestras fronteras. En ella se enfrentaban ya, como ocurriría 35 años después, dos ideas totalmente contrapuestas de España. Galdós abogaba por la supresión del fanatismo religioso y de unas costumbres obsoletas, pero el Vaticano -se dice- utilizó el supuesto anticlericalismo de la obra para impedir la concesión del premio Nobel al escritor.

26 de octubre de 2022

Leyendo por obligación y a las puteadas

Tengo que leer una novela de Kohan para atender una clase particular. Qué embole dedicarle tiempo al machirulismo novelístico. Todo sea por criticarlo con más más más fundamento.



Empiezo a leer Confesión, de Martín Kohan. Me acuso a mí misma de prejuiciosa, de entrar a la novela desde mis malas experiencias como alumna, como lectora de sus entrevistas y declaraciones, de algún cuento que reproduce macho macho aunque se haga el progre ("El amor" es un ejemplo perfecto) y decido relajar, intentar ver qué hay ahí sin defenderme. A la segunda página ya estoy con los tapones de punta: me jode, me eriza, me brota que asuma la voz de quien no debe, me jode que hable en primera persona como si fuera omnisciente y me doy cuenta que esa es la definición perfecta de discurso machirulo: digo yo y lo sé todo.



Yo, que vengo mapeando literaturas mesopotámicas de nuestra América escritas por mujeres y llenas de agua y de sabiduría "entre ríos", acabo de encontrar las dos páginas más claras de aquello que llamamos "literatura urbana androcéntrica" y todas sus características despreciables, incluída la noción de que el Río de la Plata es feo y la ciudad hace bien en "darle la espalda". (Se me ocurrió una hipótesis gay sobre lo de "ser la espalda" pero no podré plantéarsela a la pobre alumna que me encargó esta lectura y recién conoceré mañana).



Yo, que vengo mapeando literaturas mesopotámicas de nuestra América escritas por mujeres y llenas de agua y de sabiduría "entre ríos", acabo de encontrar las dos páginas más claras de aquello que llamamos "literatura urbana androcéntrica" y todas sus características despreciables, incluída la noción de que el Río de la Plata es feo y la ciudad hace bien en "darle la espalda". (Se me ocurrió una hipótesis gay sobre lo de "ser la espalda" pero no podré plantéarsela a la pobre alumna que me encargó esta lectura y recién conoceré mañana).



El narrador machirulo tira datos a troche y moche: escribe, cataloga, clasifica, incluso cita el catastro y las diferencias entre ordenes religiosas justificando que el narardor lo sabe porque "lo leyó en Juvenilla". Je. Transparente y orgulloso de sus filiaciones él, puteando a mansalva yo.



Se llama Río de la Plata y don machirulo se queja de que tiene color de barro, o de caca. Pero hacerse cargo de los efectos urbanos sobre el agua, jamás. Ah, y cita a Borges para contradecirlo. Habrase visto. (No se puede leer con tanto odio o el putear teórico es la única forma de sobrevivir a esta novela).



Uy, uy, uy: ahora a la cita de Borges, suma Saer, Guimaraes Rosa y Eduardo Mallea!!!!!! Y después dicen que yo soy la cerrada que tengo prejuicios contra el pobre machirulismo literario.


Continuando con mi lectura de novela de novelista machirulo y en honor más a mi lectura que a cualquier verdad única, confieso que encontré media página que me gustó mucho: es aquella en la que el narrador deja de fingir ser protagonista o testigo, dueño de ninguna voz, sino que juega a narrar y narra jugando con las palabras. Y no cualquier palabras sino las del Padre nuestro. Muy geniales las frases que arma la nena caliente con ese castigo repetitivo que le manda el cura.



Las púberes del narrador machirulo se masturban en la iglesia como cualquier pichón de machirulo poniendo las manos en los bolsillos. Ja. Lo que es no saber nada de vulvas ni de sacos de mujer.



El cura, el novio y el narrador machirulos deciden qué partes de la cuerpa de una mujer son vírgenes y hasta dónde ella inmaculada: los helados y la comida hacen que la boca no sea virgen ya, tocar y agarrar cosas hace que las manos sean experimentadas, dar "pequeños alivios" al varón ayuda a llegar pura al matrimonio.



 No se puede ser tan forro con un "personaje" como la abuela, la madre de un desaparecido. No se puede no hacerse cargo de tanta historia y tanto dolor o, peor, fingir que se está haciendo cargo como escritor comprometido y meter una historia que subvierte así todo los deseos y tristezas, las deudas y los miedos de la sociedad argentina, de una generación o dos, de las mujeres en particular, de las madres, de las abuelas. Odié la novela. Más fundamentos para mi aversión, ya fundada, hacia el autor.

28 de junio de 2022

Redondeando muchas aristas

 Para mi seminario "Letras negras sobre la página blanca" sólo tenía que leer dos cuentos de Chimamanda Adichie. Pero qué mejor excusa que esta novela acá esperando por un domingo conmigo desde el 2014.




25 de mayo de 2021

Me estaba peleando con Enterrados, de Miguel Vitagliano, y de repente vi la luz

 Buenas tardes, Lara, cumpas: Les escribo en este feriado porque he avanzado con Enterrados y quiero desdecirme de todos mis disgustos del sábado pasado. ¡Mejora un montón!!! ¡Como si las piedras se acomodaran!! (Ah, no eso eran los melones) Cuando hablamos yo iba por el capítulo 18 y ahora por el 40, veremos, por ahí hacia el final cambio de nuevo, je.

Digo que fui encontrando sentidos a las conexiones y desconexiones iniciales. Aparece en capítulo 36 una justificación explícita del enterrado como pesadilla de Mitre y mi idea de intertextualidad con "El milagro secreto" aparece directamente: "La oscuridad de ese hombre prisionero librando una batalla, entregado a su milagro secreto." (P. 121)
Incluso las personajes femeninas empiezan a formar constelación de sentido (Ya les diré si se me ocurre alguna hipótesis antipatriarcal).

Creo que me interesaría preguntarle a Vitagliano algo como: ¿Por qué un escritor como él, del siglo XXI, recoma la línea de la tradición literaria argentina directamente del siglo XIX? ¿Qué pasó o no pasó en el s. XX que no está todavía "solucionado" o "procesado" y necesitamos volver a Mitre y a Sarmiento y a la Guerra Guasú? ¿Por qué Borges es tratado como contemporáneo, como par, y no como antecedente? (Digo esto no solo por esta novela sino tb por gestos como el de Cabezón Cámara con Las aventuras de la China Iron) Incluso me llaman poderosamente la atención todas las referencias a la educación (sentimental y literaria) ligadas direcatmente con Francia: ¿Qué linaje continúa la literatura argentina que fue planteado en los orígenes de la Nación y todo lo que transcurrió, literaria y políticamente, durante el siglo XX no pudo o no supo cortar o reencausar? ¿Sería un indicio que se tomen a Mitre y a Sarmiento como centrales y a Alberdi como citas, epígrafe disruptivo?

Quisiera creer que la centralidad de las personajes como Delfina y La Linch indican que ese proyecto inicial fue parcial, viril, civilizatorio en la líneal patriarcal del liberalismo y por eso todavía estamos tratando de completarlo. Je. Pero para esto último todavía no tengo evidencia (o poca aún).

Abrazo
Paula Irupé

15 de mayo de 2021

Burton personaje de saga CF de Farmen: Basta para mí, basta para todes

 

A vuestros cuerpos dispersos

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A vuestros cuerpos dispersos
de Philip José Farmer Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Tema(s)Resurrección Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalTo Your Scattered Bodies Go Ver y modificar los datos en Wikidata
CubiertaIra Cohen Ver y modificar los datos en Wikidata
EditorialG. P. Putnam's Sons Ver y modificar los datos en Wikidata
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicaciónJunio de 1971 Ver y modificar los datos en Wikidata
PremiosPremio Hugo (1972) Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
Traducido porDomingo Santos
EditorialUltramar
CiudadBarcelona
PaísEspaña
Fecha de publicación1985
Mundo del Río
A vuestros cuerpos dispersos

A vuestros cuerpos dispersos (To your scattered bodies go) es una novela de ciencia ficción del escritor Philip José Farmer, ganadora del Premio Hugo el año 1972. Es el primer tomo de la Saga del Mundo del Río.

Esta novela refiere como Richard Francis Burton fallece en 1890. Inmediatamente despierta en medio de millones de cuerpos flotando en la nada, pero antes de poder descubrir qué es lo que sucede, es dormido nuevamente por unas criaturas presuntamente extraterrestres.

Despierta luego a orillas de un río que corre entre escarpadas montañas, junto con diversos seres humanos de la más distinta extracción. Mientras todos se extrañan y maravillan de su segunda vida, Burton recuerda el incidente entre su "muerte" y su "resurrección", y se propone alcanzar las fuentes del río (así como en vida ha intentado alcanzar las fuentes del Nilo). En este periplo se hace amigo del cavernícola Kazz, de la tocariana Loghu, del extraterrestre Monat, y de Alice (la misma protagonista de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carroll). Sin embargo, termina por perecer accidentalmente, no sin poder quitarse de encima a un molesto Hermann Goering.

Poco a poco, Burton llega a la convicción de que el río abarca todo el planeta, y a lo largo del mismo han sido resucitados todos los 36.000 millones de seres humanos que han existido desde los tiempos del titántropo (una misteriosa raza primitiva) hasta el año 2008, en que un desafortunado incidente con la raza de Monat ha aniquilado a la Humanidad. Sin embargo, a medida que va averiguando más datos sobre los Éticos (denominación que se le otorga a los misteriosos individuos que han resucitado a la Humanidad), Burton se hace más peligroso para éstos, por lo que comienza una mortal carrera para mantenerse fuera de su alcance.

Finalmente, un misterioso Ético renegado revela a Burton que el regalo de la resurrección en realidad es parte de un inhumano experimento, después del cual los humanos serán simplemente eliminados. A su vez, Burton es capturado por los Éticos mismos, quienes le revelan que el Ético renegado miente a los seres humanos para llevarlos a la perdición. Devuelto al Mundo del Río, y sin saber a ciencia cierta si debe creer a los Éticos, o al Ético renegado, Burton se resuelve a alcanzar definitivamente el origen del río, para descubrir la verdad por sí mismo.


El fabuloso barco fluvial

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El fabuloso barco fluvial
de Philip José Farmer Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalThe Fabulous Riverboat Ver y modificar los datos en Wikidata
CubiertaRichard M. Powers Ver y modificar los datos en Wikidata
EditorialG. P. Putnam's Sons Ver y modificar los datos en Wikidata
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación1971 Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
TítuloEl fabuloso barco fluvial
Mundo del Río
El fabuloso barco fluvial

El fabuloso barco fluvial es una novela de Philip José Farmer, escritor estadounidense de ciencia ficción, que es el segundo tomo de la Saga del Mundo del Río.

El fabuloso barco fluvial no se centra en el personaje de Richard Francis Burton, como el tomo primero (A vuestros cuerpos dispersos), hasta el punto en que ni siquiera figura como personaje. En su reemplazo están el escritor Mark Twain y su amigo el titántropo Joe Miller, quienes al comenzar el periplo viajan con la banda vikinga de Erik Hacha Sangrienta, a la cual le han prometido hierro con el cual construir un barco para alcanzar el origen del gigantesco río en que habitan. El misterioso Ético renegado interviene entonces, descargando un meteorito encima del río que transporta el hierro (inexistente en el valle). Twain y Hachasangrienta consiguen ganar la posición, pero deben defenderla de una serie de otros estados miniatura formados alrededor. Finalmente, para salvar el preciado meteorito, Twain traiciona y da muerte a Hachasangrienta, haciendo su socio al invasor Juan Sin Tierra de Inglaterra. De esta manera, Twain termina obligado a compartir el poder en Parolando (la república creada por Twain) con Juan Sin Tierra. Tras múltiples incidentes (entre los cuales está la aparición de la celta Gwenafra, que en el primer tomo vagó con Burton hasta separarse accidentalmente de él), Mark Twain construye un gigantesco barco fluvial. Sin embargo, en el momento culminante en que se dispone a zarpar, Juan Sin Tierra se apodera del barco y expulsa a los aliados de Twain, por lo que éste jura alcanzar a Juan Sin Tierra y darle muerte junto con hundir su barco.

A diferencia del primer tomo de la obra, en donde el interés está centrado en los viajes individuales de Burton y su banda, en el segundo tomo del Mundo del Río el lector asiste a la formación de pequeños estados y reinos, y a las consiguientes intrigas palaciegas derivadas de la política internacional, dando un paso adelante en la obra.



El oscuro designio

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El oscuro designio
de Philip José Farmer Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalThe Dark Design Ver y modificar los datos en Wikidata
CubiertaVincent Di Fate Ver y modificar los datos en Wikidata
EditorialG. P. Putnam's Sons Ver y modificar los datos en Wikidata
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación1977 Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
TítuloEl oscuro designio
Mundo del Río
El oscuro designio

El oscuro designio es una novela de ciencia ficción escrita por el novelista estadounidense Philip José Farmer, tercera parte de la Saga del Mundo del Río.

A diferencia del tomo primero (A vuestros cuerpos dispersos), en donde se siguen las aventuras de la banda de Richard Francis Burton, o el segundo tomo (El fabuloso barco fluvial), en donde a través de la lucha de Mark Twain por construir un barco de paletas con el hierro de un meteorito el lector asiste a la creación de estados y reinos dispersos a lo largo del gran río, el tomo tercero contiene múltiples historias paralelas. Según refiere el propio Farmer, el tercer tomo debía cerrar el ciclo, pero las dimensiones mastodónticas del mismo le obligaron a sumar después un cuarto tomo (El laberinto mágico) para cerrar la historia. Por lo mismo, el tercer tomo no sólo es el más largo, sino el de estructura más débil de toda la saga.

En el tercer tomo comienza el asalto definitivo contra la Torre de las Nieblas, que esconde los secretos de los Éticos (incluyendo la identidad del Ético renegado). El objetivo se hace más angustioso que nunca, ya que las pequeñas resurrecciones (producidas después de las muertes de quienes han sido resucitados a lo largo del Mundo del Río) han cesado, y la muerte ahora es definitiva.

Juan Sin Tierra sigue a bordo del barco que ha robado a Mark Twain, mientras que este ha conseguido construir uno nuevo en Parolando, y emprende el viaje detrás para hundir a Juan Sin Tierra. Por su parte el ingeniero de Twain, Firebrass, se queda en Parolando para terminar la construcción de un proyecto mejor: un dirigible para alcanzar la Torre de las Nieblas. Por su parte, Burton prosigue su expedición, pero ha ido tomando nota de que existen muy pocas personas resucitadas, que hayan muerto después de 1983, llegando a la conclusión de que aquellos que sostienen haber muerto entre 1983 y 2008 en realidad son agentes de los Éticos, infiltrados entre los humanos. Empero, antes de poder echarle mano a su compañero el extraterrestre Monat (quien ha referido que la Humanidad ha sido exterminada el año 2008 por accidente), este desaparece.

El dirigible gobernado por Firebrass alcanza finalmente la Torre de las Nieblas, pero fracasa en su empeño por ingresar a la misma. Un acto de sabotaje lo hace reventar en el aire, mientras que uno de sus tripulantes (que después se descubre como el misterioso Ético renegado) consigue escapar. De esta manera, quienes quedan en posición definitiva para el asalto son las expediciones de Burton, Twain y Juan Sin Tierra, cerrándose así la novela con un final abierto.


El laberinto mágico (Farmer)

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El laberinto mágico
de Philip José Farmer Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalThe Magic Labyrinth
EditorialBerkley Books Ver y modificar los datos en Wikidata
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación1980 Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
TítuloEl laberinto mágico
Mundo del Río
El laberinto mágico

El laberinto mágico es una novela de ciencia ficción de Philip José Farmer, que conforma el cuarto volumen de la Saga del Mundo del Río.

Según confesión del propio Farmer, la saga inicialmente debía ocupar tres volúmenes, pero la inusual extensión del tercero (El oscuro designio) hizo que se decidiera a fragmentarlo en dos, surgiendo así el cuarto volumen que debería cerrar la historia (con posterioridad añadiría una continuación: Dioses del Mundo del Río). Por eso, este volumen no tiene comienzo definido, y no funciona bien salvo a la luz de los anteriores tres; la mayor parte del volumen se dedica a cerrar las múltiples tramas secundarias abiertas en los tomos anteriores.

Después de la destrucción del dirigible de Firebrass, se supone que el misterioso Ético renegado ha abordado uno de los dos barcos fluviales que se dirigen hacia los orígenes del gigantesco Río. Ambos navíos llegan hasta Virolando, el primero de los estados del Mundo del Río, lugar en donde tiene lugar una salvaje batalla entre Juan Sin Tierra y Mark Twain. Finalmente, Juan Sin Tierra termina hundiéndose, encerrado en su propio barco, mientras que Mark Twain fallece de un ataque al corazón, luego de haberse salvado de graves peligros, al reencontrarse por accidente con Erik Hachasangrienta, a quien años antes ha dado muerte en Parolando.

Richard Francis Burton toma a un grupo de expedicionarios, supervivientes todos de la dantesca batalla, entre los cuales teóricamente está el Ético renegado. Emprende así un arriesgado viaje más allá de las barreras geográficas creadas para impedir el acceso de los humanos a la Torre de las Nieblas. Tras superar los obstáculos, uno detrás de otro, consigue alcanzar la misteriosa fortaleza de los Éticos, sólo para encontrarla desierta. Burton descubre la identidad del Ético renegado, pero al mismo tiempo se enfrenta a un dantesco problema: la supercomputadora que controla las resurrecciones desde la Torre de las Nieblas está a punto de morir, lo que originaría una catástrofe de proporciones para los habitantes del Mundo del Río, ya que la computadora controla los wathans, las almas sintéticas de que han sido provistos los humanos en épocas prehistóricas, y por ende la destrucción de la computadora implica la muerte de toda la Humanidad. Al propio tiempo, todos los Éticos han sido exterminados por el renegado. Finalmente Alice (la Alice que en la Tierra ha servido de inspiración para Lewis Carroll, para escribir Alicia en el país de las maravillas) descubre la manera de reparar a la computadora y salvar los wathans de toda la Humanidad, por lo que Burton y sus mercenarios quedan como dueños absolutos de la Torre, y con ellos de los 36.000 millones de seres humanos resucitados por los Éticos a orillas del Mundo del Río.



Dioses del Mundo del Río

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Dioses del Mundo del Río
de Philip José Farmer Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroNovela Ver y modificar los datos en Wikidata
SubgéneroCiencia ficción Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición original en inglés Ver y modificar los datos en Wikidata
Título originalGods of Riverworld Ver y modificar los datos en Wikidata
EditorialG. P. Putnam's Sons Ver y modificar los datos en Wikidata
PaísEstados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Fecha de publicación1983 Ver y modificar los datos en Wikidata
Edición traducida al español
TítuloDioses del Mundo del Río
Traducido porDomingo Santos
EditorialUltramar
CiudadBarcelona
PaísEspaña
Fecha de publicación1989
Mundo del Río
Dioses del Mundo del Río

Dioses del mundo del río es una novela de ciencia ficción, la quinta y última de la serie de libros Mundo del Río, escrito por Philip José Farmer. Fue reimpreso en 1998 por Del Rey bajo el título Los Dioses del Mundo del Río.

El libro concluye las crónicas de las aventuras de Sir Richard Burton, Alice Pleasance Liddell, Aphra Behn y Tom Turpin a través de un más allá extraño en el que cada ser humano que ha vivido es a la vez resucitado a lo largo de un valle que se extiende sobre un planeta entero.

La saga original tenía cuatro tomos (A vuestros cuerpos dispersosEl fabuloso barco fluvialEl oscuro designio y El laberinto mágico), y culminaba con la toma de posesión de Burton y los suyos, de los portentosos poderes encerrados en la supercomputadora de la Torre de las Nieblas. Sin embargo, Farmer agregó este quinto tomo.

Trama[editar]

Esta obra principia con el misterioso asesinato del Ético renegado. Burton y los suyos, inquietos por saberse los únicos residentes de la Torre de las Nieblas, se proponen encontrar al asesino, pero éste parece querer jugar con ellos al gato y al ratón. Al poco tiempo, el grupo se interesa más por los poderes de la Torre de las Nieblas, y comienza a resucitar seres humanos a su gusto al interior de la misma. Las cosas se complican cuando los resucitados siguen resucitando más y más personas, lo que origina un problema demográfico de proporciones al interior de la Torre... Además de la posibilidad de que Burton y los suyos sean derrocados. En este sentido, la novela es una interesante repetición del tema del aprendiz de brujo, y una continuación de los tomos anteriores.