Para literatura inglesa de este cuatri tengo que leer dos cuentos de Virginia Wolf pero ninguna excusa mejor que esta para entrarle a las cuatro novelas suyas que tengo en casa sin leer. Empecé con La señora Dalloway.
23 de agosto de 2017
19 de agosto de 2017
Primera clase de italiano
Mi tendencia al heroísmo trágico me juega malas pasadas: Me levanto hoy sábado a las 6.20 de la madrugada, lloviendo, mucho, pienso si ir o no ir a italiano, que es primera clase, pero no es obligatorio y para qué me meto en bolomkis y qué ganas de joder e ir hasta Puán con este día. Pero voy: salgo a las 7.15, solita en la parada bajo la lluvia y tren y otro bondi y toda mojada. Cuando llego al 2do piso a ver la pizarra de las aulas veo en primer plano un papelito de mierda que dice: 18-8, prof XX (nombre de mujer) Ausente con aviso, horario de 9 a 13 y de 13 a 17, aula 261. No lo puedo creer: haber hecho todo este recorrido y que nadie avisara antes. No me acuerdo que me anoté en la comisión de un profe varón, que no debo pagar ningún precio por hacer lo que se me canta contra viento y marea y, menos, que hoy no es 18 sino 19. Para no salir de vuelta a las calles a las puteadas, le mando wasá a Silvana, me fumo un pucho, paseo por los pasillos a ver qué hay para hacer por ahí. Se me ocurre ir al aula que dice el papelito por si encuentro a algún otre despistade que quiera putear a coro. Nadie y cómo mierda se enteraron todos y odio mundial. Se me ocurre ir al aula original de mi comisión (recuérdese que yo estaba mirando la comisión del viernes) y la veo llena de gente. No logro entender, pregunto qué materia es esa. Me dicen que Italiano elemental. Mi cerebro trata de procesar rápido el error ajeno y me hago la épica (modo heroico que encarno con mucha dificultad): digo que hay un papelito que dice que profe ausente y son las 9.20 y movilizo compañeres que van a preguntar y vuelven con dos novedades irrefutables: el papelito es de ayer y ahí viene el profesor.
Menos mal que no salí a las puteadas hoy de Puán y logré encontrar mi primera clase de Italiano porque estuvo genial y en cuatro horas ya leemos, entendemos, pronunciamos, reímos con anécdotas de profe jubilado amante de la ópera, compramos textos y diccionarios y reflexionamos sobre los parecidos pronominales entre italiano, castellano y francés.
Menos mal que no salí a las puteadas hoy de Puán y logré encontrar mi primera clase de Italiano porque estuvo genial y en cuatro horas ya leemos, entendemos, pronunciamos, reímos con anécdotas de profe jubilado amante de la ópera, compramos textos y diccionarios y reflexionamos sobre los parecidos pronominales entre italiano, castellano y francés.
15 de agosto de 2017
Cuando decís "hombre" no me hago cargo
Iniciando maravillosa lectura de bibliografía para Literatura inglesa: Agamben, en Lo abierto: "No es imposible, por lo tanto, que atribuyendo una cabeza animal al resto de Israel, el artista del manuscrito de la Ambrosiana haya querido significar que, en el último día, las relaciones entre los animales y los hombres tendrán una nueva forma y el hombre mismo se reconciliará con su naturaleza animal."
Me encanta la hipótesis pero no sé si quejarme de la terminología "hombre" que se cree "humanidad" o si dejarlos que teoricen sobre su propia historia antropocéntricamente equivocada que las mujeres no hemos respetado ni seguido ni se nos aplica todo eso de lo cartesiano y el cuerpo tan separado de la mente y tantos problemitas que nosotras, para bien y para mal, hemos recorrido por otros lares.
Me encanta la hipótesis pero no sé si quejarme de la terminología "hombre" que se cree "humanidad" o si dejarlos que teoricen sobre su propia historia antropocéntricamente equivocada que las mujeres no hemos respetado ni seguido ni se nos aplica todo eso de lo cartesiano y el cuerpo tan separado de la mente y tantos problemitas que nosotras, para bien y para mal, hemos recorrido por otros lares.
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Feminismos,
Las lecturas después de las lecturas
7 de agosto de 2017
Hermosura de amigos que se casan y nos invitan a festejarlo
La cátedra de Española II, el ubacyt y Diego Vila en particular han sido, son y serán garndes hitos de genialidad y felicidades múltiples en mi vida universitaria y de la otra. Acá, con la hermosa de Nuria, pescadas en no sé qué gestos de confidencias, en el casamiento de Diego y Gastón.
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