31 de octubre de 2018

Azul 2018: 8vo año consecutivo

No sé si se termina una etapa también en Azul ya que el año que viene no se hacen las Jornadas aunque sí el festival y lo académico salta un año de por medio. Pero sigo amando esta ciudad y lo que allí pasa.


Más sevillana que cervantista internacional

De mi viaje a España, de cuyo regreso ya se cumplió mes y medio y sigo colgada de la palmera, digo, del tablao, no voy a contarte mucho acá. Podés ir a ver qué onda en Lunesporlamadrugada.blogspot.
Lo único que te digo es que NO fue un viaje de egresada o similares, no fue una culminación de algo, sino un inicio, la comprobación de que quiero eso, más de eso, que me enamoré a primera vista de Sevilla y a segunda vista de Barcelona, que le daría mucho más tiempo al amor con Madrid y con Granada, que el tuchandgou con Segovia y Toledo estuvo muy bien y que, en general, mi tiempo en Puán como alupna de grado terminó y ya empecé mi última monografía y lo que me calienta está hacia afuera y hacia adentro y para todes lades.

23 de septiembre de 2018

Indignación feminija

Hace rato que me pasa en muchos espacios pero la bronca y la sorpresa no decaen: gente muy formada y muy seria y genial que lee, analiza y hace crítica sobre temas como "femineidades", "maternidades", "sujeto femenino", "cuerpo sexuado", "cuerpo de mujer como espacio o territorio", "voz y silencios de mujer", "obediencia a la ley del padre", "empoderamiento femenino", sin citar, ni leer, ni registrar ningún hueco ni necesidad de su parte, ningún corpus feminista. ¿Es verguenza leer a De Beauvoir, Preciado, Butler, De Lauretis, Pollock? ¿No les da verguenza creer que descubren el agujero del mate cuando hay tanto escrito y batallado para que ellas (y algunos ellos, aunque siguen sin ni siquiera ocuparse de los temas) mientras tanta filosofía y pensamiento feminista y queer les ha permitido decir lo que dicen?
No puedo entenderlo. Le hice este cuestionamiento tímidamente a una académica de renombre en el baño de la Complutense y me dijo que "en su país" estaban hartos (sic en masculino) de las feministas levantando el puño y diciendo "las mujeres podemos esto y aquello" y las manifestaciones gay y queer por las calles. La teoría y en pensamiento parecieran no existir. Lo mismo que acá cuando se creen que ser feminista es quemar la catedral en tetas.